Viva Suecia y McEnroe hacen rugir a la sala Ochoymedio

McEnroe

El decimoquinto aniversario de la sala Ochoymedio de Madrid cuelga de nuevo el cartel de sold out, esta vez los responsables fueron Viva Suecia y McEnroe la noche del 31 de octubre.


Halloween es como Nochevieja, una noche en la que salir es necesario y pasarlo bien obligatorio. Por eso quizá si piensas en un concierto apropiado para la noche de Halloween no apostarías por subir al escenario a Viva Suecia y McEnroe, pero si nos olvidamos de la fiesta americana y nos centramos en nuestra tradicional Noche de Difuntos, con su Don Juan Tenorio y castañas la solemnidad y oscuridad se adaptará a la perfección a lo que vivimos la noche del 31 de octubre.

Viva Suecia
Viva Suecia

Viva Suecia eran los encargados de caldear el ambiente, la difícil tarea de todo telonero, que los murcianos supieron desempeñar con ritmo y guitarrazos dejándonos a todos con ganas de más. Las letras susurradas por Rafa desfilaban por el escenario, la potente instrumentación nos hacía vibrar hasta estallar en cortes como ‘Los años’ o ‘La novena vez’, ambos temas pertenecientes a su EP homónimo grabado por Paco Román (Neuman) hace ya un año. Viva Suecia (2014) a día de hoy continúa ganando adeptos allá por donde va, conquistando entre ellos a Subterfuge, que apuesta por la calidad de Viva Suecia, la noticia era adelantada en primicia durante el concierto y la sala estalló en aplausos. Está claro que Viva Suecia van a hacer cosas muy grandes, no les perdáis la pista.

El escenario bañado en humo daba la bienvenida a McEnroe, los vascos, pidiendo al respetable que guardase silencio, se colgaban al hombro sus guitarras y sin más comenzaban con ‘Cae la noche’, tema que también inicia su último trabajo, Rugen las flores (2015). Con este comienzo dejaban patente que el directo se apuntalaría sobre este nuevo disco, quizá el más luminoso en la trayectoria de McEnroe en cuyo universo es mucho más fácil entrar, con concienzudas melodías que intentan escapar de su habitual oscuridad pero sin perder ese tono nostálgico y desgarrador que les caracteriza. ‘Los valientes’ sorprendieron a un público con ganas de dejarse la voz con McEnroe y es que con los cinco discos que ya tienen en su haber McEnroe han cosechado un buen puñado de éxitos que no dudaron en utilizar para hacer disfrutar a sus fieles, ‘Las mareas’, ‘El alce’ o ‘La cara Noroeste’ sonaron a lo largo de la noche. Pero no solo de hits y nuevos temas vive McEnroe, la noche fue larga y hubo tiempo para retomar esas canciones olvidadas de Mundo Marino (2008), volvimos a los Juegos Olímpicos del 76 y al gazpacho para comer, fue esta lírica cargada de cotidianeidad y nostalgia la que llevó a Jaime Guzman a unirse a la formación.

McEnroe
McEnroe

Las letras de Ricardo Lezón, rozando la poesía, consiguen calar hasta el centro de tu corazón, todos y cada uno de los discos que firma McEnroe tienen esa peculiaridad, no paran hasta invadirte por completo. La voz rota del cantante te permite adentrarte en la intimidad de la banda, guiándote desde ‘Coney Island’ hasta ‘Montreal’, sin necesidad de hablar. Los directos de McEnroe son eso, canción tras canción, sin emitir ni una palabra no vaya a ser que la atmósfera que su música crea sobre el escenario se rompa, aunque desgraciadamente el público madrileño se obstinó en comentar cada jugada creando un murmullo continuo durante todo el concierto.

McEnroe son un arsenal que nunca estalla, la potente percusión de ‘Tormentas’ enciende la mecha, justo cuando parece que vamos a saltar por los aires al ritmo de los acordes de Gonzalo la voz de Lezón se vuelve a hacer con el timón devolviendo la calma momentánea. Y es que cuando los de Getxo se contorsionan sacándole el mejor sonido a sus instrumentos nos olvidamos que estamos ante un quinteto, tan solo vemos a un único cuerpo que se alza como un ser superior con la mejor de las instrumentaciones, y en ese momento la mecha llega al final.

La noche tocaba a su fin, pero McEnroe aun guardaban un as bajo la manga. La espectacular Miren Iza (Tulsa) subía al escenario para regalarnos una revisión del tema ‘Tú nunca morirás’, la complicidad sobre las tablas era evidente, Miren se dejaba mecer por los cuidados acordes de Jaime mientras acompañaba a Ricardo a la voz. McEnroe gastaban su último cartucho con ‘Vendaval’, terminando el recital igual que toca a su fin su Rugen las flores (2015), una corriente de aire invadió la sala elevando a épico el final.

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Como el propio Gonzalo dijo se sentían mejor que los Rolling, y se notaba, ni todos los problemas de sonido ni un público ruidoso pudo enturbiar una noche mágica.

Puedes ver más fotos del concierto de Viva Suecia y McEnroe en la fotogalería.

Recuerda que la sala Ochoymedio continúa celebrando su decimoquinto aniversario con una programación cargada de conciertos, consulta las próximas fechas aquí.

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