Jack Knife se consolida bajo El Sol

Jack Knife - Fotografía Eva Sanabria
Jack Knife - Fotografía Eva Sanabria

El pasado miércoles los madrileños Jack Knife presentaron su último trabajo en la mítica El Sol, madrileña sala de dilatada fama en la que todo grupo paisano suspira por tocar, al menos, una vez en su carrera. El salto fue un triple mortal en el que el cuarteto cayó de pie. Nota alta en los ejercicios y en la general. Una actuación a la altura de Need To Breed.

Jack Knife - Fotografía Eva Sanabria
Jack Knife – Fotografía Eva Sanabria

Con la hora cogida por las costuras, nos presentamos en la calle Jardines sin saber a ciencia cierta a qué atenernos. La respuesta fue instantánea. Había un reguero de personas anónimas esperando su momento. Buenas vibraciones. Bajada a los infiernos y una sala abarrotada. Regateamos el puesto de merchandising (angelica, acabaron con siso de camisetas) y enfilamos hacia la segunda barra. El público estaba con ese nervio de las grandes noches, expectante y caprichoso. La música cesó y aparecieron los cuatro magníficos en escena.

Jack Knife - Fotografía Eva Sanabria
Jack Knife – Fotografía Eva Sanabria

Atrás quedó mi último acercamiento en Charada. Los niños se han hecho mayores. Visten chupa de cuero y le han echado más músculo a su directo. No es que pecaran de blandos, pero antes tenían unas trazas de coral eclesiástica que con su Need To Breed queda muy lejos. Era el paso natural, pero había que darlo. Y, ¡cómo lo han hecho! Groupies en primera fila con sus blancas camisetas. Público ejerciendo de coristas. Mujeres de rojo bailando como si no hubiera más allá del concierto. Dinero al completo. Vocalista de Nostalghia. Ricky Falkner y Martí Perarnau hijo, siempre presentes. Los hermanos Flores en su salsa, interactuando con el público y demostrando calidad vocal. Riffs inmensos y una percusión inconmensurable. El buen hacer el grupo sobre el escenario era correspondido con el entusiasmo de un entregado público entre el que llegó a montarse algún que otro conato de pogo y elevación a las alturas. Sonó su particular villancico. Sonaron himnos como ‘Revelation’, ‘The Shepherd’s Song’ (momento tierno) o ‘This Mother’ junto con los temas de su nuevo trabajo, Need To Breed, o lo que es lo mismo, ‘Mama’, ‘Toulouse’, la versión anglo de los Fresones (‘Rising Up Again’) donde pensabas estar escuchando a Blink 182 o ‘Take Me To The River’. ‘Summer Days’ nel cuore. Matáronme todos, pero veo monos artícos.

 

Jack Knife - Fotografía Eva Sanabria
Jack Knife – Fotografía Eva Sanabria

It’s only rock’n’roll. Pero no es tan fácil. Jack Knife cumplieron el sueño de tocar en la sala El Sol. Y lo hicieron solos. Presentación por todo lo alto, los nervios del directo y una única sensación: estos chicos dan muy buenas vibraciones. Han dejado de ser una promesa.

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