Acudimos al concierto de los murcianos Klaus & Kinski


Klaus & Kinski son amor verdadero sin necesidad de mucho esfuerzo, pero cuando los ves en concierto caes rendido a sus pies.


Ese derroche de letras trabajadas, de una puesta en escena a veces surrealista con la melancólica cantante, Marina, y su aire de tímida pero que sabe llevar a su terreno al público contando historias y anécdotas (repasando lo que ella denominó como “historias de la España negra”, haciendo referencia a los últimos sucesos criminales de nuestro país, en un tono jocoso) captando nuestra atención, haciéndonos reír y sentir como  si de un pequeño concierto privado se tratara. Y esa naturalidad y confianza que desprenden provoca gestos espontáneos de fans que, en mitad de una canción, se acercan a regalarle a Marina un tarro de mermelada de naranja y kiwi. Mientras Alejandro, lleva la batuta musical con ese control que tiene absoluto de la guitarra (y las múltiples pedaleras que utiliza)

Con tres discos de larga duración en el mercado y varios EP’s, con la crítica y público (el otro día mi  propio padre, amante del jazz, me confesó que le gustaban Klaus & Kinski) haciéndoles genuflexiones y su último disco, Herreros y fatigas elegido como mejor disco indie español del 2012 resulta difícil concebir que este grupo aún no sea capaz de vivir de la música cuando derrochan talento, profesionalidad y pasión, porque se nota cuándo alguien está en un momento determinado haciendo lo que más le gusta y no quisiera estar en otro lugar haciendo otra cosa, y eso es lo que transmiten los Klaus & Kinski: pasión por lo que hacen.

Han dicho que este sería el último concierto del grupo en “mucho mucho tiempo” en Madrid, no sabemos si creerlo, de hecho, no queremos creerlo, pero por si acaso acudimos a un concierto que finalmente ha estado cargado de buena música y mucha emoción, en un momento determinado Marina ha confesado estar un poco dolida por ciertos comentarios peyorativos en las redes sociales  y que por eso ha decidido alejarse un poco, esperemos que solo haya sido un mal momento y que Marina haya recogido todos los piropos que esta noche se han oído en la sala hacia ella.

Tal y como anunciaban, el concierto iba a tener una gran carga emocional para sus seguidores, y así ha sido, un amplio repertorio de más de hora y media repasando toda su discografía y cerrando un segundo bis con una versión de ‘Just you and I’ de la serie Twin Peaks, de la que se declaran fans absolutos. Por supuesto tocaron mi favorita, ‘Ojo por diente’, de su último disco, una de las mejores  y más sinceras canciones de amor que he oído en mi vida (“aunque gestes en tu vientre al hijo de Satán….te querría igual….”). No sabemos cuándo les volveremos a ver en concierto, pero nos han dejado con ganas de más.

El setlist:

1. Ya estaba así cuando llegué
2. Contrato
3. Te vas a enterar
4. El día de los embalsamados
5. Soneto
6. Carne de Bakunin
7. El Rey del mambo y al reina de Saba
8. Mamá, no quiero ir al colegio
9. El cristo del perdón
10. Crucifixión
11. Brilla como una estrella
12. La pensión
13. Forma, sentido y realidad
14. Desidilio
15. Ojo por diente
16. La duda ofende
17. Flashback al revés
18. Mengele y el amor
19. Nunca estás a la altura
20. Rocanrolear

 

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