Sun Structures: Temples actualizan la psicodelia

Sun Structures

Llevaba esperando meses la sacada de Sun Structures de los Temples, y digo Sun Structures porque decir otra cosa atentaría contra el sentido de la estética de nuestros queridos lectores hipsters, remilgados y snobs. Y es que esta reseña va para todos, para los fans de Supersubmarina, para los fans de Izal, para los fans de los Arctic Monkeys, de Tame Impala, Arcade Fire… Hay para todos.


Muy de vez en cuando aparece un grupo que sabe hacer música, y con menor regularidad aún, aparece un grupo que sabe hacer un disco que sea redondo. Y Sun Structures de los Temples lo es. Su sonido y temática mística constituyen los cimientos del mejor álbum de debut desde… desde… Bueno, no se me vienen muchos a la cabeza ahora, pensad vosotros mismos en uno y así no entramos en discrepancias.

Temples en Sun Structures han conseguido lo que muchos llevábamos deseando desde hacía un tiempo, que el epicentro de la psicodelia volviese a Inglaterra. No es que nos caigan mal los Tame Impala, Pond, Youth Lagoon y demás grupos que se están destapando como abanderados del movimiento, pero es que hay cosas que deben volver a su origen, y los Temples lo logran en Sun Structures. El álbum es una mezcla del misticismo existencial de la época psicodélica más brillante de los Beatles (en otros momentos se pegaron pasteladas del tamaño de una tarta de boda) y la oscuridad de Pink Floyd en su segunda etapa.

Temples
Temples en el Manchester Academy 2.

Empezar el álbum con ‘Shelter Song’ es una invitación al optimismo, un hitazo en primer lugar, “la canción del FIB” como la conocerán algunos. Un tema que empieza como suelen hacerlo estos chicos, con un instrumental de unos 10 segundos o más, cambio de ritmo, la canción se pone lenta, nuevo cambio de ritmo a más y zasca, el maldito estribillo. Un pequeño descanso a media canción, para que James Edward Bradshaw coja aire y nos vuelva a soltar el estribillo, esos acordes tan adictivos como la peor de las drogas, ese canto de sirena que enamoraría a cualquiera. Es fácil pensar en Shelter Song’ como la canción del álbum, pero llegados a este punto, ya sabemos porqué el álbum se llama ‘Sun Structures’, el segundo tema homónimo es una obra de ingeniería musical perfecta, los Temples se sueltan la melena -más bien el pelocho de James- y nos sacan un tema más lento pero de nuevo con una parte instrumental sencillamente perfecta que es capaz de sostener lo que se le eche encima. La canción va a más, son más de 5 minutos de calidad, de psicodelia sencilla, bien trenzada, un ejemplo para los grupos de hoy y del mañana, así se construye una canción psicodélica sin necesidad de usar un ordenador continuamente, los efectos justos y necesarios, y un final épico. The Golden Throne’ toma el relevo, de nuevo observamos ese patrón que hace tan famosa a la banda, el inicio instrumental, y luego un tema que como dicen en Gigslutz de forma muy acertada no parece encontrarse muy lejos del libreto de Alex Turner y que encajaría en un hipotético disco con más sintes de los AM. Keep in the Dark’ es una canción muy pura, con un ritmo muy marcado, muy sencillo y muy adictivo. Los arreglos con respecto a su anterior edición le dan una potencia tremenda, los instrumentales suenan más profundos, más afilados, consiguiendo que un tema en apariencia de transición, llegue al corazón. Y volvemos a escuchar otro patrón en los Temples, sus explosiones sonoras, cuando parece que James va a llegar al final se detona una bomba instrumental del tamaño del sol. Mesmerise’… Qué decir que no hayamos dicho ya de Mesmerise’. Para mí Mesmerise es el tema que termina de demostrar que estos tipos saben de música más que el 99% de músicos de su nivel, y no porque éstos no sepan, sino porque ellos son unos auténticos genios de la música. Escuchan, aprenden, asimilan y luego escupen cosas como Mesmerise, una canción original, con raíces en la música folk británica más antigua, con mística, con un regusto muy a ‘See Emily Play’ de Pink Floyd, pero totalmente actualizada a través del uso de sintetizadores. Otro hit psicodélico directo a tu corazón y a tu cerebro. Move With The Season’ la presentábamos hace poco y es simplemente maravillosa. Un precioso tema en plena vorágine psicodélica, misteriosa como el resto de temas, pero con James Edward Bradshaw dándonos un respiro mientras él despliega sus plegarias. Sus constantes cambios de ritmo se producen siempre a bajo nivel y sin llegar a romper nunca, aquí no hay explosiones sonoras, aquí hay un temazo de tempo bajo.

Colours To Life’ también era conocida ya, otro single. No es casualidad que Colours To Life’ sea un tema oscuro, que avanza y avanza hasta encontrar la luz, que nos muestra una paleta de colores ilimitada en un estribillo que una vez más demuestra la habilidad de los Temples para hacer música. A Question Isn’t Answered’ comienza con palmas, y ya adelantamos que acaba con palmas, se adentra en un instrumental muy beatlesque, y nos sorprende con una letra que parece sacada de los momentos de mayor lucidez creativa de Syd Barrett en solitario. Tras la primera parte los Temples usan un sonido más pesado y con toques espaciales, después volvemos a la fase vocal y ya después de esta sí que nos sorprenden con un sonido verdaderamente espacial y sobre todo actualizado, nada de improvisaciones alocadas estilo sesentero (que no es que no mole, pero siempre viene bien alternar), sino que abogan por algo más contenido que acaba rompiendo y acabando tal y como anunciamos: con palmas. Aplaudan, aplaudan, pero esto todavía no ha terminado. The Guesser’ ya fue lanzada por la banda hace tiempo y nos sirve para ver cómo han crecido en tan solo un año, quizás sea la canción más plana del álbum, y aún así tiene más matices que la mayoría de temas de grupos psicodélicos. Sencilla y adecuada, un buen oasis en el camino. Test of Time’ me ha sorprendido muy gratamente, de nuevo un comienzo lento, cercano al sonido de los Beach Boys en las Smile Sessions, una nueva vuelta de tuerca a un Sun Structures que ya viene bien completo. Con Sand Dance’ los Temples han decidido dejarse de remilgos e ir a por el sonido oriental directamente, es una influencia que nunca han ocultado, pero que siempre ha quedado sepultada entre otras muchas. Sand Dance’ de nuevo nos remite a los Beatles más indios o más recientemente a Django Django con su ‘Skies Over Cairo’. Es la canción más larga del álbum y os voy a decir la razón: su instrumental final es patrimonio de la humanidad. Para acabar un Sun Structures con tanta oscuridad qué mejor que Fragment’s Light’, que lleva la marca Temples impresa en cada nota. Mística, medieval, sencilla, acogedora y por supuesto oscura. Una muestra de que el rock progresivo italiano también está entre las escuchas habituales de los chicos de Kettering. La luz está en los hits, en el resto de las canciones se encuentra la oscuridad, el misterio. Son esos temas que a cada escucha ganan, aquellos que hacen que el disco sea una delicia.

No esperaba hacer esta reseña tan pronto, la filtración del disco me ha supuesto una sorpresa. Disfruten de su escucha, muchas canciones ya lanzadas cuentan con arreglos nuevos, y el álbum va a estar sin duda en todas las listas de éxitos de 2014. Gracias Temples por Sun Structures.

Si quieres escuchar Sun Structures de los Temples y no sabes dónde, puedes hacerlo en el siguiente vídeo:

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