Hace unos meses estuvimos charlando con Ornamento y Delito en su local de ensayo, lugar íntimo a la par que informal donde conversamos sobre sus impresiones musicales y la salida al mercado de su último trabajo, El Espíritu Objetivo. Como no quisimos cargar en exceso la publicación de la amena charla, aquí tenéis la segunda parte. Por cierto, olvidad eso de que las segundas partes nunca fueron buenas. Una auténtica falacia.

Veo a vuestro disco, El Espíritu Objetivo, como un decálogo de los vicios de la sociedad actual.

No creemos que a nivel de letras sea tan coherente pero sí que hay unas cuantas que son un reflejo del yupi y de otras figuras nauseabundas.

De hecho en El Hundimiento no puedo evitar acordarme de Jesús Gil.

Nosotros nos acordamos de Ruiz-Mateos, de cuando le expropiaron Rumasa. También nos viene como icono Arenas, del PP. Bárcenas también. Zoilo Ruiz-Mateos, etc.

¿Notasteis cambio al fichar por un sello como Limbo Starr?

Sí que es cierto que había un camino ascendente y que empezábamos a salir en revistas especializadas, pero también es cierto que al fichar empezamos a aparecer en otros medios que parecían inalcanzables en otro momento al no tener discográfica. Estuvimos en conciertos de Radio 3, en festivales también. Al fichar con Limbo Starr también sabes que la gente se iba a acercar más al igual que los medios. Nunca sabremos hasta que punto esto está determinado por Limbo Starr o por la inercia que llevábamos nosotros mismos.

Pregunta vital, ¿vivís de la música?

Desde hace veinte años por amor al arte perdiendo dinero (risas). Es extrañísimo. De los que conocemos habrá dos, tres grupos que viven únicamente de ello. Por ejemplo, La Buena Vida en su buena época no vivía de ella. Ahora quizás Los Planetas, Vetusta Morla…aunque si te pones a mirar igual hay un porcentaje mayor que antes. En proporción. Y están focalizados a que esa maquinaria vaya bien engrasada. Esos quince grupos que están siempre en los festivales y están en todas partes. Ten en cuenta que un grupo que está sin tocar un año entero, como nosotros, no vive de esto. Nosotros tenemos un público pero no nos sale rentable tocar. Nosotros y otros tantos y tantos de ellos. Por ejemplo, Fernando Alfaro vendió cuatro entradas en A Coruña hace unos meses…

 

Es complicado tocar ante tan poco público.

Bueno, siempre nos lo hemos pasado muy bien tocando con poca gente y cuando hemos tenido contrato discográfico ha sido ya de mayorcitos. Preferimos un concierto de veinte personas a uno de mil. Nuestro aforo medio quizás sea el de cincuenta personas. Ahora también hay una sobresaturación y preferimos ocupar el sitio no por la dinámica que lleven los demás sino por la gente que realmente disfrute con lo que hacemos. Nosotros vamos a disfrutar igual haya el público que haya delante. El problema es si focalizas tu éxito solo en el número de la gente que vas a tener delante.

Escuchando vuestro disco, diría que vuestras influencias bailan entre el punk de los ochenta y la actualidad salida de cualquier noticiero. Antes de meter la gamba más, contadme vosotros cuales son.

Son muy variadas. A uno le influyó Remain in Light de Talking Heads. A otro la música clásica, Brian Eno, Metallica o Mummy Your Not Watching Me de Television Personalities. Incluso llaman la atención canciones aparecidas en televisión y que vendrían a encontrarse en lo que se hace llamar mainstream y que, sinceramente, son cojonudas. Ten en cuenta que ahí hay muy buenos productores, mucho dinero en juego y hacen productos muy buenos. Sobre todo en Estados Unidos.

Madrid aparece constantemente en vuestras canciones.

Es normal que sea escenario ya que es donde vivimos. Cuando vivía en Portugalete era Portugalete…

Habéis recuperado temas de discos anteriores. ¿Por qué?

Nos dio por ahí. Eran canciones que iban a la perfección con los temas que habíamos creado. Además, del total que llevamos en un primer momento hubo cuatro temas que fueron descartados por la discográfica. Nos decían que faltaba el hit. Y, entonces, nos pusimos a buscar cuatro temas que fueran todos ellos hits. Así fue como elegimos Radio y Los Fantasmas del Windsor, canciones de nuestro fondo de armario. Realmente, no nos da ningún tipo de pudor recuperar temas propios. No le damos más importancia.

Ya para terminar, ¿a quién os gustaría que entrevistásemos?

A Jaime Urrutia que finalmente no se pasó por nuestro concierto. A Mario Blanco. A los Lagos de Hinault. Al cantante de Los Salvajes y a Comando Suzie.

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