Varry Brava toman la Sala Live en Madrid

Antes de empezar, decir que cualquiera que haya estado presente en el concierto que dieron Ratio y Varry Brava en la Sala Live! el 15 de noviembre, enmarcado dentro de los Coca-Cola Concerts Club, habrá sido incapaz de dormir durante esta noche. Una tras otra cada canción seguirá resonando en tu cabeza, te sorprenderás a ti mismo tarareándolas y una gran sonrisa se instalará en tu cara. Y ahora, al lío.

Puntuales a la cita en la Sala Live! (buena acústica, decoración y distribución) se presentaron los teloneros, Ratio, con un adelanto de su próximo disco. Pese a que el público aún estaba engrasándose para lo que vendría después, el trío madrileño? desplegó todas sus armas durante los treinta minutos de que dispusieron. Composiciones entre la electrónica y el pop telúrico de reminiscencias de los ochenta ochenta que tuvieron su momento álgido con Nada es verdad, todo un himno que deberíamos escuchar todos mientras desayunamos. Además, contaron con la presencia de un personaje muy especial: el mismísimo Darth Vader a los teclados marcándose una versión de su reconocida saga. Les seguiremos la pista.

Una vez terminado el concierto de Ratio, el público dio un paso al frente y fue posicionándose en las primeras filas. La Sala Live acabó llenándose hasta la bandera, dato a destacar teniendo en cuenta la agenda de esa misma noche: Arctic Monkeys, Triángulo de Amor Bizarro o Maryland entre otras apetecibles ofertas. Mantuvimos nuestra primera fila, frente a los teclados, a la espera de que salieran a escena los Varry Brava y nerviosos todos como quinceañeros carpeteros y enamorados de nuestros ídolos. Los componentes fueron saliendo y, entonces, se hizo la histeria. Anteriormente ya les había visto (sala Moby Dick y Dcode Festival), pero anoche fue demasié. ¿Por dónde empezar?¿Porque en ningún momento miré el reloj?¿Porque cada canción era una nueva píldora vitamínica con la que sudar como en el gimnasio?¿Por las devociones que acapara su Ídolo?¿Por sus canciones festivas y alegres que reivindican un pop divertido, desenfadado, bailable y sin complejos?¿Por hits como Calor, No gires o Radioactivo?¿Porque, pese a los problemas finales con el teclado, Aarón es un showman que no para de jalear y sintonizar con el público? ¿Por la versión de Metronomy que se marcaron?¿O por su re-versión, ya habitual, de Fiesta de los maniquíes?¿Por qué mientras bailas y te desgañitas piensas ‘jo, yo quiero salir una noche de fiesta con ellos’?¿Por el bailoteo que Óscar se marcó bajando con el público?¿Porque Lola Flores, Rosendo, Metronomy, Pino D’Angio y Paradisio estuvieron presentes sin chirriar en ningún momento?¿Por los zapatos de Aarón y el fular de Óscar?¿Os parece poco?

El público estuvo totalmente entregado durante la hora exacta que el grupo murciano estuvo sobre el escenario, demostrando que la conexión entre ambas partes cada vez es mayor. Cada concierto supera al anterior e inconscientemente te sorprendes esperando cuándo será la próxima vez que vuelvas a verlos. Son absolutamente adictivos. Superlativos. Y a la espera de sus nuevos temas (que el público se quedó con ganas de escuchar), pregunto a los hermanos Gas y compañía: ¿cuándo nos regalaréis un dvd de directos?

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