Distancias cortas: Juan Carrión

Finalizando el año 2014 y antes de la clausura del FICC tuve el placer de entrevistar a una persona con una gran pasión por la música y cuya historia sirvió para inspirar al director David Trueba en su película “Vivir Es Fácil Con Los Ojos Cerrados”, una charla informal acompañados de Fede Aniorte durante la cena y que se prolongó tras un concierto de Carlos Vudú en el Mister Witt Café de Cartagena.

A continuación la entrevista:

Supongo que habrás visto Vivir Es Fácil Con Los Ojos Cerrados ¿Qué hay de cierto en los hechos que relata?

La película ya estaba organizada antes de conocerme porque David no quería hacer una película biográfica mía ni de John Lennon, simplemente quería imaginar un profesor diferente a los tiempos anteriores, por eso no cambió nada.

En primer lugar yo no tenía coche, fui en autobús y además tuve mucha suerte porque llegué a un restaurante donde iban a comer los trabajadores de otra película norteamericana, que me echaron un cable recogiendo una servilleta garabateada explicando que era profesor de Cartagena y que había traído unas cosas. Tras esto me dijeron dónde se reunía la gente que trabajaba para la película de John Lennon, así conocí a todos y le entregué a un barón que hacía de secretario del músico todos los cuadernos que traía y los papeles del disco “Revolver” que acababa de salir con mis garabatos y espacios en blanco.

Algunos compañeros de El Ukelele preguntan si finalmente te quedaste con el Goya al mejor guión que te regaló Trueba.
No, porque cuando me lo dio dijo “Aquí tienes, esto es para ti”, y claro, me extrañó que me lo diera así, pensé que me lo había dejado por un momento. Como todo fue tan precipitado no me enteraba de nada, ni de todas las fotos que me estaban haciendo.

Cuando termina la gala se organiza un jaleo tremendo, todos los que tenían un Goya debían entrar en una sala donde habían montones de periodistas de toda España que hacían cola, la mía era la más larga porque acabé el último (risas). Después de todo esto David desapareció, estaba en otras fiestas, fuimos a su casa con su hermano Fernando donde lo estaban esperando, entre todos los sobrinos estaba su hijo y le di el Goya.

Al día siguiente se enteró de que se lo había devuelto y me llamó para decirme que el premio me lo había regalado, le contesté “Yo lo acepto, pero tienes que venir a traerlo a Cartagena” y va a traérmelo el día 13 de diciembre al FICC (Festival Internacional de Cine de Cartagena)

¿Cómo te enteraste de que John Lennon estaba en Almería rodando una película?
Supongo que leyendo o por Serafín Sánchez, otro profesor de la academia. Por aquel entonces yo leía una revista musical inglesa llamada Melody Maker.

¿Qué fue lo que finalmente te impulsó a emprender ese viaje? ¿Lo meditaste mucho o fue una decisión espontánea?
Fue una decisión casi espontánea. En el fondo cuando fui pensé que lo vería, pero al llegar a Almería me di cuenta de que era posible que no lo pudiera ver. Yo no tenía coche, la película se rodaba en el desierto y Almería en aquel entonces era una ciudad muy atrasada.

Supongo que ese momento con John Lennon es difícil de olvidar ¿Cómo transcurrió? ¿Era tan tímido como decía?
Desde mi punto de vista la entrevista fue electrizante, íbamos aplazándolo hasta el último día. Supongo que él tendría curiosidad por saber quién era, yo estaba nervioso, le dije tres cosas básicas: primero le di las gracias por las canciones, le pedí que cuando saliera el disco me mandara las partituras para tener las letras en el momento que está la canción de moda, también le pregunté si estábamos haciendo algo que no estaba permitido por dar las canciones y que prácticamente estaban siendo profesores de mi academia sin estar en nómina (risas). Por supuesto me dijo que no pasaba nada, le expliqué cosas de mi academia, me dio algunas fotos… Pero no le pedí en ningún momento que se hiciera una foto conmigo, no quería que me confundiera con un fan, sino una conversación normal y corriente, aunque por supuesto le dije lo mucho que lo admiraba y al resto del grupo.

Tras la charla con él me sentí muy excitado, me había devuelto los papeles con las letras en los que había escrito en muchos de ellos, algunos están en el museo de Almería y otros los conservo todavía. Mencioné la academia y que todos los niños pequeños se volverían locos si viniera, con “Yellow Submarine” habían pintado submarinos. Me preguntó dónde estaba Cartagena y al decirle que estaba cerca de Almería contestó que iría, no sabía cómo ni cuándo, pero que lo haría. La verdad es que me asusté un poco y le dije que mi academia era muy modesta, a lo que contestó que eso era doble motivo para ir.

Si hubiera tenido coche en aquél tiempo habría ido donde se rodaba la película y puede que lo hubiera visto todos los días, nos habríamos hecho mucho más amigos.

Ahora pasamos a la parte musical de la entrevista, ¿Qué otros grupos tenías como referentes musicales? ¿Algunos grupos o discos vetados?
Bueno, yo no sabía bien cuáles estaban vetados, pero lo que sí te puedo decir es que nunca se me ha ocurrido enseñar a Bob Dylan, los Rolling Stones o Elvis Presley, en cambio lo intenté un poco con Michael Jackson y canciones de musicales como Los Miserables, Oliver e incluso canciones de My Fair Lady. Las canciones ayudan muchísimo a dar clase porque rompen la monotonía y la música gusta a casi todo el mundo, sobre todo si son canciones muy famosas, es como ensayar con un resultado muy bonito donde la gente se emociona, me ha pasado muchas veces.

¿Cómo era el fenómeno fan “Beatle” en España?
No me gustaba que los llamaran melenudos, el pelo no lo llevaron largo hasta después, tengo posters en mi casa donde se ven como eran. Donde sonaban mucho era en discotecas como la de Molinos Marfagones, la Dama de Oro u Olimpia, siempre sonaba el último single de moda.

¿Hay algo que eches de menos de los conciertos de antes con respecto a los de ahora?
He de decirte que el primer concierto de música pop al que asistí fue con Fede, yo antes no iba a conciertos. Fue una novedad tremenda porque el primer concierto al que asistí tuvo lugar en un bar de La Manga, me fascinó y desde entonces soy un fan de los conciertos. Aunque en Ibiza estuve en un par de ellos, pero no de pie como son los conciertos actuales, uno de los grupos fue Wondering Hands.

¿La música estuvo presente sólo en una etapa o tienes una banda sonora para cada momento?
La música en mí era una cosa intuitiva, en frente de mi casa tenía un amigo que tocaba el piano con el que iba al colegio y casi siempre llegábamos tarde a clase porque lo esperaba, a mi madre eso le cabreaba y nos observaba desde el mirador para ver si salíamos y no llegábamos tarde. Sin embargo me habría gustado que en casa me hubieran enseñado música como a mi amigo.

Compré un piano, pero como siempre estaba viajando pensaba que no iba a poder ensayar, el piano que compré en Jerez de la Frontera se quedó allí y casi compré otro cerca de Cartagena. En el fondo la música me gusta mucho, pero no tuve ninguna experiencia de joven, era un poco anárquico en ese sentido.

¿Qué escuchas actualmente?
Si viviera en Madrid sería de los que iría a todos los conciertos de música clásica. Voy a algunos conciertos los domingos, sigo escuchando a los Beatles, musicales… no estoy enfocado a ningún género de música en concreto.

¿Algún grupo español que te parezca interesante?
Había un grupo de los 60 que imitaba a los Beatles y que se llamaba Los Mustang, también Los Brincos, Fórmula V y Los Pekenikes.

¿Qué te parece la evolución musical desde tu juventud hasta ahora?
La música siempre te sorprende, es lo más bonito, pero luego llega otra canción y te vuelves a enamorar. A lo largo de los años me he enamorado de varias canciones como “Smoke Gets In Your Eyes” (The Platters), pero pienso que cada época tiene sus canciones y no creo que haya un progreso notable en ningún sentido, simplemente hay canciones pegadizas, bonitas y buenas en toda época.

Y para finalizar, si tuvieras que elegir una canción de los Beatles ¿Cuál sería?
Es muy difícil, lo he pensado y tendré como unas cuatro o más. Una es “In My Life”, que habla del amor, la nostalgia y el pasado. Otras que me gustan mucho son “Hey Jude”, “Nowhere Man”, “Help”… No puedo decir cuatro, hay muchas más, los Beatles no se pueden enjuiciar tan rápido, tienen canciones que te hacen pensar.

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