Crónica del Tomavistas (primera parte)

Festival Tomavistas- Foto: Aída Cordero

El festival Tomavistas se celebró, por primera vez, hace dos años, en el mes de julio, en un lugar inusual para los eventos musicales, el Hipódromo de Madrid. Al año siguiente no se celebró, sin embargo, sus promotores, en un alarde de astucia, siguieron programando conciertos de calidad con diferentes artistas (algunos que habían pasado por la versión festivalera del Tomavistas y otros que no) bajo el nombre de Tomavistas Ciudad. Este 2016, por fin, volvimos a vivir uno de los festivales hechos con más mimo (al menos de Madrid) que conocemos. Se palpa el cariño de su organización desde el primer minuto y, como no, volvieron a elegir otro lugar inusual a la par que especial: El parque Tierno Galván. Os desagranamos en dos crónicas lo sucedido en el Festival Tomavistas de 2016.


Texto: Alba Montero

Novedades Carminha subían al escenario desprendiendo frescura y mala leche a partes iguales, y es que con su punk made in Galicia son capaces de repartir muy fuerte y hacernos bailar hasta morir.

Los gallegos no abandonan la senda marcada por sus paisanos Siniestro Total, pero han sabido darle una vuelta de tuerca que les aleja del punk más inmediato al que nos tenían acostumbrados para hacernos mover las caderas a ritmo de cumbia con una acertada versión de ‘Cariñito’. Era la primera parada de Campeones del Mundo (2016) en Madrid y sus temas ya han calado entre el público que coreó ‘Lento’ y ‘Dame Veneno’ de principio a fin. Pero no se olvidaron de los clásicos, Carlangas y los suyos en 50 minutos son capaces de presentarnos sus nuevos temas y lucir la artillería pesada, ‘Te vas con cualquiera’ y ‘Jódete y baila’, pasando por la imprescindible ‘Demolición’, esa versión de Los Saicos que Novedades Carminha han adoptado como himno.

Los gallegos nos dejaron con ganas de seguir bailando, así que sin perder ni un minuto corrimos al escenario Mondosonoro para ver a Trepàt en acción. El quinteto de Granada, liderado por Juan Luís se presentaban en el Tomavistas tras un reciente cambio en su formación, José Alberto a la batería y Daniel Molina a los teclados y sintes, habían llegado dispuestos a atraparnos con su El amor está en la Tierra (2015). Voz oscura y rasgada, bases rítmicas que se cuelan dentro de lo más profundo de tu subconsciente, hasta que pasadas las horas del concierto no puedes dejar de tararear la magnética “Torturas en los bares” y su insistente arranca, arranca, arranca.

Guadalupe Plata aparecía sobre el escenario Tomavistas para inundar el Parque Tierno Galván de ese blues oscuro y sucio que les caracteriza, las luces rojas bañaban el recinto mientras los más fieles se arremolinaban frente al escenario para dejarse hipnotizar por los temas que componen su último trabajo. Al ritmo de ‘En la calle 24’ se despedían de su paso por el festival para dar paso a Lost Tapes y sus bailable pop.

El cartel del Tomavistas está hecho a la medida de los nostálgicos, la primera prueba de ello fue la aparición de Chucho sobre el escenario principal. La banda liderada por Fernando Alfaro colgó los instrumentos en 2005 tras una década en la que conquistaron el panorama nacional. Diez años después Chucho pisan los escenarios con la solidez que otorga la experiencia y un disco nuevo bajo el brazo, Los años luz (2016), que desgranaron con maestría.

Cuando Gerard sube a las tablas enfundado en sus pantalones de rayas el pelo se nos carda y unas hombreras enormes aparecen como por arte de magia y es que no es para menos, El Último Vecino nos hace viajar directamente a los años 80. Era uno de los conciertos más esperados de la noche y sin duda cumplieron con las expectativas, el escenario se les quedaba pequeño y la pista de baile se antojaba minúscula, pero los bailes no cesaron mientras los catalanes presentaban su segundo disco, Voces (2016).

El segundo momento nostálgico de la noche llegaba de la mano de Cápsula, que homenajearon a David Bowie revisando al completo el magnífico Ziggy Stardust. Sin duda los argentinos protagonizaron el momento más emotivo del festival trayéndonos a la memoria los grandes clásicos que nos ha dejado el británico y tal y como Cápsula dijeron “hay hombres que nunca mueren” y sin duda Bowie será eterno. No quisieron despedirse sin antes tocarnos la fibra más sensible rememorando ‘Jean Genie’, ‘Rebel rebel’ y ‘Heroes’, logrando un final legendario.

El punto y final a la primera jornada del Tomavistas lo pusieron A Place To Bury Strangers, que demostraron a pulso porqué son considerados una de las bandas más ruidosas del panorama internacional.

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