The Wave Pictures dejó a Sevilla con la miel en los labios

The Wave Pictures

The Wave Pictures y Groove on Woods ofrecieron un gran espectáculo en la Sala Malandar de Sevilla, demostrando que el rock clásico sigue vigente y su éxito es universal.


La noche del jueves comenzaba pasadas las nueve y media con Groove On Woods presentando su primer EP Framework. Un trío sevillano de guitarra acústica, bajo y batería con mucha energía en el escenario y muy motivados, dando su primer concierto tras seis meses. Tocaron unas ocho canciones, que mezclan el folk, rock y pop, con el blues y con tintes de jazz o funk, y nos ofrecieron un final explosivo con la Sala Malandar llenándose con parsimonia.

Al rato, pasadas las diez y media, entraron los británicos David Tattersall (guitarra y voces), Franic Rozycki (bajo) y su camisa hortera con personalidad propia y Jonny Helm (batería). Junto al trío salió David Beauchamp, miembro de Johnny Flynn & The Sussex Wit grupo de folk-rock británico y percusionista/conductor de The Wave Pictures en esta gira, que parecía castigado en un rincón al fondo del escenario mientras tocaba las maracas en cuclillas, arreglos que más bien le sobraban a las canciones.

The Wave Pictures son un grupo de rock de corte clásico, letras ingeniosas, algo cursis y naif, pertenecientes a la escena lo-fi de un sello indie (Moshi Moshi) que sí ha dado más visibilidad a grupos como Bloc Party o Florence And The Machine. Los de Wymeswold se sienten cómodos en esa escena independiente, con un grupo de fans bien asentado y destilan mucha personalidad y cercanía. O al menos eso se suponía. Y aquí entran en juego los peligros de las expectativas, en los que luego incidiré.

Empezaron tocando ‘Lisbon’, unos de los temas más animados y disfrutables de ‘City Forgiveness’ (2013), el álbum doble que acaban de lanzar y principal motivo de esta gira. Dave tardó poco en demostrar sus dotes con los solos de guitarra. Tras ‘Never Go Home Again’, de su anterior disco, me empecé a preguntar por esa cercanía de la que tanto había leído, de sus constantes arrancadas hacia el público entre canción y canción. Me parecía que empezaban un poco fríos, diciendo poco más que “gracias” al público. Con ‘Better To Have Loved’ me olvidé y me perdí en esos poderosos riff que se convierten en solos de guitarra y en su pesada letra y su estribillo cantado a coro por el trío. Siempre hay que fijarse en sus letras, tan absurdas como brillantes. Unas cuantas canciones más tarde David se dirigió al público por primera vez hablando de la agradable noche sevillana comparándola con la nieve y frío en Madrid y de la tiendecita de cupcakes donde habían disfrutado de un brownie. Me supo a poco. El peligro de las expectativas. Después dio paso a Jonny –que sí lo intentó un poco con el castellano– para que demostrara sus habilidades vocales mientras toca la batería en ‘Atlanta’, donde nos transportan a EEUU con esos aires de piano bar y un cuidado solo de Franic que tiene una manera muy instintiva de tocar el bajo, sin miedo al protagonismo, aunque él ande algo bajo de revoluciones, todas las que le sobran al batería.

Tocan para divertirse, alternan los temas al gusto, sin prepararse apenas el setlist y se nota. Los detractores del grupo acusan a Tattersall de abusar de los solos de guitarra, de utilizar ese groove blusero como mero escaparate de su considerable talento tocando la guitarra, y –quizá sea una visión un tanto infantil, lo admito–  puede que no todos los solos de Dave hagan que te tiemblen las piernas, pero ¡siguen siendo solos de guitarra! Y yo personalmente nunca me canso de esa guitarra, a la que se le oye hablar –o llorar– según la canción.

El último highlight de la noche también lo inició Jonny, cuando se levantó de la batería y cantó ‘Now You Are Pregnant’ acompañado sólo por los sutiles punteos de David y Franic, un ambiente íntimo, centrando toda la atención en esa historia tan personal que termina sacándote una sonrisa cuando suelta que “Johnny Cash no es como Elvis”. Tras ese estado melancólico en el que me sumieron, tocaron ‘Strange Fruit For David‘ aumentando bruscamente el ritmo, y propiciando que soltara una sonora carcajada con el estribillo de la canción. Esa dicotomía marcó el concierto y fue en las canciones más lentas donde se notó que el público no conectó esa noche con The Wave Pictures; demasiados murmullos. Terminaron con el finísimo medio tiempo ‘New Skin’ y ‘Eskimo Kiss’, que si bien es un tema muy animado con un gran solo de David –difícil elegir habiendo uno por tema–, no tiene sabor a canción final de concierto.

Tras poco más de una hora y 15 temas, la gran mayoría de City Forgiveness (2013) y de su anterior LP Long Black Cars (2012), se marcharon sin apenas una despedida reconocible; el público, esperando un bis que nunca llegó, tardó poco en pasar de los aplausos a los silbidos. Y cuando el técnico empezó a recoger nos convencimos de que no saldrían. Al final, pese a la buena actuación –instrumentalmente hablando– se queda uno con esa sensación agridulce, la de su actitud indiferente y la del final. Pero habiendo visto al público sevillano en tantos otros conciertos uno se pregunta si llegaron a sentirse del todo cómodos los británicos en algún momento, si no fue en parte culpa nuestra, o de la apatía compartida, que propició que no volvieran a salir. Le estuve dando vueltas toda la noche y los días que siguieron. La noche del viernes tocaron cinco temas en el bis en Málaga y, cuando me puse a leer, vi que esa había sido la tónica general en el resto de conciertos por España. De los que no se les puede acusar es de dar un concierto igual a otro, ni de dar uno malo, aún sin su habitual disfrute contagioso, mientras presenten su talento como credenciales. Yo le seguiré dando vueltas.

Setlist:

Texto: Eder Fernández Recio
Fotos: Gabriel Rodríguez Calvo

Escrito por
More from ElUkelele

Shakira encuentra El Dorado tras cuatro megaéxitos

Facebook Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp El 26 de mayo es el lanzamiento...
Leer más