Vetusta Morla: les sobran garganta, puño y pies en La Riviera

Vetusta Morla La Riviera
Fotografía de Aída Cordero Domínguez.

Tercer asalto consecutivo a la Riviera, el undécimo de su carrera y aún les quedan dos rounds más en junio, Vetusta Morla se han propuesto hacer de la madrileña sala La Riviera su nuevo hogar y ya casi lo han conseguido.


Zoé fueron los encargados de caldear el ambiente, los mexicanos son los escuderos perfectos para Vetusta Morla, ambos hacen de anfitriones en sus respectivos países y los de Tres Cantos no han podido elegir una mejor banda para ir abriendo boca. Como pasa siempre con los teloneros los nervios del público predominaban en la sala, aunque Zoé, curtidos ya en cientos de directos supieron hacerse notar y desplegar toda la fuerza de su nuevo disco, Programaton, inundando la sala de buenas vibraciones. Los mexicanos se despedían y llegaban los momentos de más tensión, la espera a que los madrileños salieran a escena.

Muy puntuales, a las 21:00 del sábado 31 de mayo, un Pucho solitario apareció sobre el escenario y acto seguido comenzó con los frenéticos ritmos que dan comienzo a ‘La deriva’. Ya con toda la banda sobre las tablas tomaron el timón y como si de una retahíla se tratase encadenaron cinco temas de su último álbum, todas ellas coreadas por un público con hambre de Vetusta Morla, y todos nos sentimos un poco como Gregorio Samsa con ‘La mosca en tu pared’ y gritamos a la nada y con la misma rabia que lo hacía Pucho mientras se retorcía ante el micro ese “ya pueden correr, ya vuelve la sed”.  Los madrileños no olvidaron sus temas anteriores y volvimos a recordar que lo que nos hace grande es tenerles delante (y sobre un escenario) otra vez y le gritamos al mundo que nos pusimos guapos para ellos. Pudimos comprobar que el nuevo disco combina a la perfección con los temas más antiguos, llevándonos y meciéndonos con delicadeza y fuerza, un tándem perfecto para ‘Cuarteles de invierno’, en la que Pucho movió sus brazos cual pájaro y a punto estuvo de despegar.

‘Maldita dulzura’ (la tuya, la mía y la nuestra) sonó espectacular con unos novedosos arreglos, adaptándose a la crudeza de los nuevos cortes, pero manteniendo esos acordes preciosistas, cuyos culpables son Guillermo Galván y Álvaro, que hicieron las delicias del respetable. De ‘Copenhague’ poco se puede decir, este tema ya es mítico y como tal fue coreado, al estilo karaoke y Pucho nos dejó hacer, cediendo al público toda la responsabilidad del inicio de ‘Valiente’.

Como en todos los conciertos de Vetusta hubo un momento reivindicativo, quizá esta vez era menos necesario que nunca, pues todo el nuevo disco está impregnado de esa esencia de ganas de luchar y de hartazgo, pero fue ‘¡Alto!’ la encargada de recordarnos a esas decenas de familias que son desahuciadas a diario.

El fin del mundo hizo noche en La Riviera, parecía que la sala se iba a caer de un momento a otro y cuando el sexteto madrileño abandonó el escenario el himno de ‘Saharabbey Road’ comenzó a sonar cada vez con más fuerza y es que es imposible ir a un concierto de Vetusta Morla y no salir tarareando ese “lalalalalalalalalalalalalalala”, y aunque los de Tres Cantos volvieron a salir a escena con los últimos cortes no dieron el gusto al público de despedirse a la vieja usanza. En cambio, fueron ‘El hombre del saco’, en esta nueva gira sin bidón y ‘Los días raros’ quienes pusieron el broche final a casi dos horas de espectáculo.

Tras este gran concierto a Vetusta Morla les disculpamos la osadía de sacar a la venta entradas para una gira sin siquiera haber publicado el nuevo disco, porque ser valiente no es solo cuestión de suerte y lo suyo es cuestión de talento.

Si te los perdiste, aquí tienes la playlist con todos los temas del concierto para que bailes como un lazo en un ventilador:

Texto: Alba Montero. Fotografía: Aída Cordero

_DSC1270

Escrito por
Más publicaciones de Alba Montero

Programación especial del 10º aniversario de Costello Club

La mítica sala Costello Club cumple su primera década, para celebrarlo el...
Leer más