No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas… (ñordo tamaño galaxia)
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No, no. El gilipollas soy yo por haber visto de principio a fin este ñordo llamado No culpes al karma

Reglas básicas de los géneros cinematográficos (para diferenciar el buen cine del malo):

¿Una película de terror debe producir miedo en el espectador? Sí.

¿Un drama debe conmover al espectador? Sí.

Entonces, sí una supuesta comedia no produce ni una sola sonrisa (ya no hablo de carcajada, por Dios…), ¿es mala?

Mala no, horrible…

Ñordo, ñordo, ñordo.

Nada funciona en esta película (subvencionada con dinero de televisiones públicas como TV3 o TVE, ahí lo dejo…). Ni el guión (¿guión? ¿En serio?), ni los actores (no se salva ni uno), ni la supuesta comicidad de las situaciones.

No me gusta ser destroyer con las opiniones porque sé que es muy difícil crear cualquier obra (sea en el formato que sea) y que salga bien. Decía un director de cine que los críticos son gallinas que cacarean, mientras otras ponen huevos, pero aquí, me puede la indignación. Sorry

He de reconocer que me han engañado, pero bien además, cuando vi el trailer de esta adaptación de una novela de Laura Norton (no la leeré con estos antecedentes, aunque quizás esté bien el libro, no lo sé). Me pareció una buena idea y un título curioso (sí, soy un memo, que se le va a hacer).

Así que pensé que podía ser un buen ejemplo de comedia, como la genial 3 bodas de más, una gran comedia española, que a diferencia de esta, sí que recomiendo. Empiezan a transcurrir los minutos y espero que pase algo que me saque del tedio más odioso. Veo que todos los personajes son anormales: la prota, protagonizada por Verónica Echegui, es una chica que vende plumas y quiere ser reconocida en un barrio hipster de Madrid. También se enamora de un músico megaguay, tío bueno, enrollado, majisísimo, sin defectos. En fin…. Me pongo a verla con mi hijo, que tiene un mes y medio, y veo que el renacuajo es más listo que yo. Se quedó frito en menos de media hora mientras se cagaba con ventosidades sonoras incluidas (normal al escuchar de fondo situaciones de vergüenza ajena).

Buenrollismo de Hacendado, historias románticas sin sentido (el personaje del músico es para que lo hubieran devorado los lobos, en serio), interpretaciones nefastas, dirección atropellada y artificial y la sensación de que, una vez más, me la han colado. Me han vendido mierda perfumada y la he comprado.

Además, el final no tiene desperdicio (sin spoilers). Solo hubiera faltado que bajaran los extraterrestres y empezaran a bailar. Quise continuar por si había un cambio de registro y, al final, una invasión zombi acababa con semejante tropa en plan gore, pero mis deseos no se hicieron realidad.

Lo mejor: el trailer y… Absolutamente nada.

Lo peor: perder un solo minuto de tu vida con esto.

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Iván Albarracín

Nací en la ciudad de Barcelona hace ya unos cuantos años. Desde pequeño sentía que la imaginación viajaba por lugares que mi cuerpo jamás podría alcanzar. Me aburría tanto con lo convencional que necesitaba una válvula de escape, visitando mundos de ensueño y pesadilla, donde el bien y el mal juegan al poker sin tener las cartas marcadas... Podría haber jugado a fútbol, presentarme a un reality show o acostarme con alguna famosilla pero elegí la opción más jodida: me puse a escribir. Intoxicado por cientos de horas de exposición a la literatura, cine y aquellos míticos videojuegos de los 90, todo lo que ha vomitado mi cerebro es su hijo bastardo y febril. La novela "La canción de cuna" fue la primera que vio la luz (autoeditada en bubok.com). Poco después le siguieron "El Universo dormido" y sus secuelas "Las cicatrices del diablo" y "La luz oscura". Mi alter ego Torcuato Campany se encarga del humor absurdo y bestia... En definitiva, solo dejaré de escribir cuando ya no respire...
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