Rosalía, el flamenco no se revoluciona todos los días

Rosalía, el flamenco no se revoluciona todos los días

Otra vez, Rosalía ha revolucionado el flamenco. Con el estreno de “Malamente”, la joven cantaora se revela como artista total: baila entre palos flamencos como una estrella pop, compone nuevo repertorio y asume también en gran medida la producción.

Desde luego, no seré yo quien firme lo dicho en la entradilla, a mí no se me ocurriría decir que «baila entre palos flamencos como una estrella pop», y desde luego, no creo que Rosalía la firme tampoco. Es lo que viene en la nota de prensa, lo que se está vendiendo y lo que estáis comprando (con todo el derecho del mundo).

Como habrás podido adivinar, estoy no va a ser otro masaje, pero tampoco quiero que sea una crítica negativa sin sentido alguno. Lo que quiere hacer Rosalía es revolucionar el flamenco, llevarlo un paso más allá, hacer una fusión perfecta entre este género, el pop y la música urbana. La idea, sin lugar a dudas, es alucinante. Añado también que Rosalía tiene los conocimientos, la cabeza hecha para alcanzar este hito, aunque eso no lo es todo.

Hay algo que falla, algo que no funciona del todo. Cuando yo escucho a Rosalía no siento nada, ni cuando lo hago en el día a día, ni cuando ha ocurrido en directo. Como he dicho en el párrafo anterior, no dudo de su valía y sí de su ejecución. Nadando entre sensaciones, tengo la impresión de que hay algo impostado en ella, algo que no es auténtico, como si llevara un velo que impidiera una transmisión nítida. No conecto, y lejos de ser un problema mío, he visto en las redes que es algo generalizado.

La letra de “Malamente” es plana, una repetición de clichés (como le ocurre, aunque en mayor grado, al vídeo), que al que escucha flamenco le dará cierto repelús. No voy a hablar de apropiación cultural –solo hay que escuchar al Chato de la Isla para darse cuenta de lo que puede hacer un payo con conocimientos y talento–, es algo que para mí se queda en un plano muy lejano, y aún así, que intente hablar como yo, andaluz, gaditano e isleño, me choca y me espanta. No es cuestión de «ange» como decía el alcalde de Cádiz en una carta hace unos días, y creo que tampoco lo es de «pureza», yo lo calificaría más bien como falta naturalidad. Porque si algo tenían los Smash, Lole y Manuel o el Camarón de los ochenta, era naturalidad sin necesidad de ser rancios.

Por otro lado, sí que creo que “Malamente” tiene una estructura maravillosa, además de una producción que ajusta en todo momento a lo que el tema pide. Por eso pienso que el concepto es posible. Quizás, Rosalía un día podrá decir que revolucionó el flamenco, pero ese día, desde luego, no es hoy. No es algo que me preocupe, estamos ante una artista joven y con hambre, ante una mujer cuya voz e ideas madurarán. Quizás estemos ante una futura cantaora, larga y completa, pero esa, desde luego, no es su realidad actual.

En realidad, lo que más me preocupa es la obsesión por vender lo que no es, y ojo, no por parte de la gente que trabaja con Rosalía, puesto que ese es su oficio, sino por los medios, que por cuatro visitas prostituyen cosas tan grandes como la «revolución» y el flamenco.

Ya pueden tacharme de purista. Solo pido, por favor, que escuchen flamenco más allá de Rosalía. Ganaremos todos.


Also published on Medium.

Más de José Domínguez

La Mala Rodríguez se suma al Chanquete World Music 2017

La organización del Chanquete World Music 2017 anuncia el segundo avance de...
Leer más