Crescent lanza Resin Pockets: el espacio como memoria compartida

Tras una década de ausencia, Crescent, uno de los proyectos clave de la escena musical de Bristol, regresa con Resin Pockets, un disco lanzado a través de Geographic, el sello de la banda The Pastels.

Crescent nos redirige a una historia, una historia que comenzó en los noventa en Bristol alrededor de la mítica tienda Revolver y, subsecuentemente, el sello Planet Records. En torno a ellos fue apareciendo un grupo de personajes que fue escribiendo la historia no tan conocida de la música en Bristol. Muy lejana del incipiente trip-hop y del hoy conocido Bristol Sound, bandas como los ya nombrados Crescent, Movietone, Amp o Flying Saucer Attack rompieron en su momento con muchos paradigmas musicales y dejaron discos que vistos a la luz de hoy solo pueden ser catalogados como clásicos. Aunque a finales de los 90s la llama se fue apagando, hubo algunos nuevos espontáneos destellos en el nuevo siglo. Puntualmente los dos últimos años vieron volver al mítico David Pearce, tras desaparecer por quince años, con un nuevo disco de Flying Saucer Attack.

Crescent lanza Resin Pockets: el espacio como memoria compartida 2

Ese microcosmos musical, como bien lo definió Matt Elliot de The Third Eye Foundation, se nutría del intercambio constante de integrantes, muchos proyectos compartían o rotaban integrantes por épocas.  Crescent ha sido el proyecto de Matt Jones (acompañado en muchas oportunidades por su hermano Sam) rodeado de un grupo nutrido de amigos durante casi tres décadas. Aunque su sonido principalmente se enmarca en el folk su curiosidad lo ha llevado también a experimentar con la electrónica en discos como Electronic Sound Constructions (Snapshot, 1997). Además de ese sentido de comunidad, buena parte de la música producida por esta escena tenia la particularidad de ser grabada de manera poco convencional. Flying Saucer Attack hizo del home-taping toda una filosofía de grabación, mientras que Movietone y Crescent exploraron fuertemente la grabación en espacios abiertos / cerrados tales como casas, parques o playas. Esto no solo permite un acercamiento más natural al sonido, sino también crear una atmósfera incidental y poderosa en la cual la música se une con los sonidos de la calle, la naturaleza  y los transeúntes.

Los discos de Crescent han sido una viva muestra de este estilo: By The Road and the Fields (2003) y Little Waves (2007) presentan un folk intimista surcado por ligeros arreglos que podrían catalogarse como jazz o como noise. Más allá de eso, la música que han ido creando tiene un fuerte sentido de naturalidad que recuerda los orígenes del folk inglés, música que nacía lejos de los estudios de grabación y de la manera mas orgánica posible. En este nuevo disco Matt Jones y compañía han creado un trabajo que redondea ese concepto y toda su estética creativa, como bien se puede ver en uno de los vídeos promocionales lanzados para Resin Pockets donde el grupo es capturado grabando / interpretando en parques y espacios abiertos algunas de las canciones de este disco:

Aunque el 2007 parezca cercano, han pasado diez años. Estamos en una época en la que una banda como Crescent es un espécimen en vía de extinción. Un proyecto que se ha tomado el espacio necesario entre disco y disco tratando de sobrevivir el paso del tiempo,y resistiéndose, en cierta manera, a rendirse a la tecnología.Tal vez resulte esa una lucha innecesaria, lo cierto es que ciertas condiciones logran ciertos resultados; la música de Crescent no solo documenta un momento importante de la música en Bristol, es también la prueba de que aún se puede hacer música de una manera más natural.

Como bien anuncia Domino Records en su nota de lanzamiento:

Hay una «intimidad inmensa» en este álbum: se siente cercano al oído como si compartiéramos la habitación con Matt Jones mientras toca;  también, las grabaciones al aire libre asientan el álbum en un espacio natural. Con respecto a la grabación, Jones habla sobre el efecto de tener transeúntes como audiencia incidental, de involucrarse con el ambiente inmediato y con las «pequeñas coincidencias del sonido». -Buena parte de este disco parece ver hacia el pasado, ¿no?- afirma. Esa es la esencia de Resin Pockets: un álbum como un trabajo de memoria y recuerdo, un travail de mémoire, pero también un álbum como memoria,  iluminando varias décadas de experiencia vivida.

*Resin Pockets está disponible a través de  Geographic Music/Domino Records en CD y Vinilo para conocer más sobre la escena musical de Bristol recomiendo el libro Original Rockers de Richard King fundador de Planet Records y empleado durante varios años de la mítica tienda Revolver.