Ukelele, ¿el mejor instrumento para iniciar a los niños en la música?

Iniciarse en la música es un proceso que puede ser muy divertido, pero también muy turbulento. La clave está en dar con el instrumento más adecuado, y los hay que son más accesibles para diferentes edades. Cuando hablamos de los niños, hay que buscar instrumentos musicales que se adecuen a ellos tanto por complejidad como por tamaño o incluso versatilidad. Afortunadamente, hay uno en concreto que va genial para que los niños se inicien en la música: el ukelele.

¿Por qué lo decimos? Bueno, por varias razones que vamos a abordar a lo largo de este texto. Tanto para padres con curiosidad como para docentes que no tienen del todo claro qué recomendar, aquí vamos a explicar por qué el ukelele es uno de los mejores instrumentos para que los niños empiecen a aprender música.

5 razones por las que iniciar a los niños en la música con el ukelele

Antes de plantearte siquiera si tus hijos deberían acudir a clases de ukelele, aquí vas a descubrir varias razones que te van a convencer de antemano. Este instrumento de cuerda es de lo más sencillo, y tiene un sonido tan característico como atrevido. Pero, ¿realmente es lo más aconsejable para iniciar a los niños en la música? Como ya te venimos adelantando, es uno de los más recomendables, aunque a continuación vamos a explicar a fondo las razones que nos empujan a afirmar esto:

No es caro

En comparación con otros instrumentos, el ukelele es bastante barato. No llega al nivel de otros como la flauta dulce, pero puedes comprar uno por poco más de 20 euros y con unas calidades más que decentes para empezar. Desde luego, la barrera económica de entrada es de las más bajas, sobre todo si comparamos con otros instrumentos como el violín o incluso el piano. En estos casos, incluso los modelos más baratos pueden llegar a multiplicar por 10 el precio de un ukelele básico.

Con los niños, es especialmente importante no hacer una gran inversión en instrumentos de música. Puede que les apasione o puede que lo abandonen en muy poco tiempo, por eso es tan buena idea empezar por el ukelele. Si por un casual, a tu pequeño no le gusta la música, no te supondrá un gasto perdido considerable.

Es fácil de tocar

Puede parecer increíble, pero en menos de 10 minutos ya puedes tocar al menos un par de acordes con tu ukelele, incluso si eres un infante. Por lo general, pasadas dos clases, los niños ya empiezan a "chapurrear" alguna que otra melodía con sus ukeleles. Ya empiezan a tocar melodías fáciles y algunos acordes de canciones.

Ven resultados muy pronto, y eso les motiva a seguir aprendiendo y tocando. Puede que, como instrumento, el ukelele requiera un poco de técnica. Sin embargo, un niño de 6 años puede tocar sus primeras canciones conociendo tan solo cuatro acordes. Que tenga solo cuatro cuerdas ayuda mucho, aunque hay varios trastes con los que se tienen que ir familiarizando. Lo importante es que, con poco esfuerzo, ya empiezan a ver melodías salir de sus propias manos.

Es pequeño y ligero

Los ukeleles son muy fáciles de transportar, no solo de usar. Para los niños, que son más pequeños y tienen menos fuerza, tener un instrumento musical que pueden manejar, coger y transportar con facilidad, siempre es un punto a favor. ¿A que nadie imaginaría a un niño llevando un contrabajo a cuestas? ¿A que sí es más fácil ver a un niño llevando una pequeña mochila con su ukelele a la espalda?

Para edades tempranas es importante facilitar herramientas e instrumentos musicales adecuados no solo por facilidad de uso, sino también por facilidad de maniobra y manejo. En ese sentido, pocos instrumentos son tan recomendables como el ukelele.

Enorme variedad de canciones

A pesar de ser tan pequeñito, tener tan pocas cuerdas y ser tan fácil de tocar, casi se podría decir que no hay canción que no se pueda tocar con el ukelele. Este instrumento abre las puertas a una brutal cantidad de melodías y canciones diferentes. De hecho, los ukeleles tienen el mismo repertorio musical que las guitarras. Así de sencillo.

Hay toneladas de partituras, de tutoriales, de materiales y hasta de vídeos para tocar canciones con el ukelele. Además, cada vez es más fácil encontrarlos repartidos por niveles tanto de aprendizaje como de edad. Si el niño no tiene experiencia, o si ya tiene algo de experiencia, va a poder encontrar nuevas melodías con las que experimentar.

Tiene un aire divertido

Si hay algo que no se le puede negar al ukelele, es que tanto su diseño como su sonido tienen algo que lo hace especialmente divertido. ¿Qué mejor forma de iniciar a los niños en la música que con un instrumento que parece incluso un juguete? Así, pueden llegar a tomárselo como un juego, lo que hace que disfrute todavía más de las clases y lecciones.

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