La letra pequeña del Low Festival: Terrier

Terrier Low Festival

Hace ya más de dos meses que mi compañero comenzó este repaso a las pequeñas joyas del Low Festival con Les Grys-Grys, a los cuales siguieron uno de los placeres prohibidos de un servidor, Las Ruinas. Poco a poco, y al analizar el cartel del festival levantino, me entraron ganicas de escribir sobre algún grupo a mí. Aquí tenéis otro de mis placeres prohibidos.


Si Las Ruinas y su Siesta Mayor marcaron el 2015 de mi compañero, Terrier y su La Plaga marcó, junto a Jo Competeixo de Manel, mi convocatoria de exámenes. Sí, el disco es de hace unos meses, pero las cosas llegan cuando tienen que llegar.

La Plaga se define en tres palabras: paso al frente. El grupo madrileño le ha dado con él la vuelta de tuerca necesaria al sonido que presentaron en Un cadáver en el mar. En ese primer EP, el cuarteto madrileño presentó un sonido muy lo-fi, que podría incluso considerarse excesivamente garagero para lo popero de su las melódicas letras. Aún así, temas como ‘La Noria’ o ‘El Despertador’ nos prometían la solidez que han conseguido desplegar en su segundo largo.

‘Évoli’, ‘Annie Edson Taylor’ (me veo obligado de hacer más adelante una segunda referencia a esta canción) o ‘En el medio de los tres’ suenan con la solidez necesaria, sin dejar de lado lo que probablemente sea lo mas característico de este grupo que, al fin de cuentas, hace pop: los golpes de guitarras de corte lo-fi. Mediante unos sintetizadores que les acercan en la genial ‘Tus ojos son puñales’ al powerpop, consiguen crear una atmósfera que forma la mitad de un matrimonio perfecto con las melodías tan bailables y pegadizas de sus letras.

Ese garaje pop que presenta el grupo supone que afrontemos su directo con muy buenas expectativas. Si no por pasar un buen rato, por el hecho de que irán como anillo al dedo al momento, los programen a la hora que los programen. Si es de día seguro que bailaremos con gusto siguiendo las melódicas letras; y si es de noche, los guitarrazos sonarán crudo e idóneos para la noche levantina.

Además, otras razones me hacen marcar a Terrier en mis imprescindibles del Low Festival: que junto a Juventud Juché (una historia aparte, otro imprescindible con un genial disco en gira de presentación) pertenecen al sello Sonido Muchacho, que parece que no hace más que firmar buenos grupos que presentan sonidos completamente característicos; y por último, y no por ello menos importante, porque o bien cantan sobre señoras que deciden tirarse dentro de barriles por las Cataratas del Niagara como en ‘Annie Edson Taylor’, o bien recuperan frases míticas de canciones de estilos no tanto como ese “no es amor, lo que tú sientes se llama obsesión” para ‘Dos Cabezas’.

Lo mismo Terrier no lleguen a ser uno de esos grupos de culto como muy seguramente hagan Las Ruinas; pero si algo tenemos claro es que probablemente son los máximos exponentes de la escena underground madrileña.

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