Jacco Gardner se hace omnipresente en Somnium

Jacco Gardner, sin abandonar del todo los lugares comunes en los que se dio a conocer, ha profundizado en su música y en su mensaje. Somnium es su obra más universal hasta la fecha.

Jacco Gardner ha vuelto a mutar. El cambio de escenario, la mudanza desde Zwaag hasta Lisboa ha tenido efectos inesperados en el genio neerlandés. El primero, el más obvio, es el silencio de su voz. Sin embargo, este cambio, lejos de disminuir los poderes de Gardner, los ha amplificado. Tal y como dijo Syd Barrett, uno de los viejos referentes del autor de Somnium«Creo que es bueno que una canción tenga más de un significado. Tal vez ese tipo de canción pueda llegar a mucha más gente». La frase, tan lógica que puede parecer estúpida, tiene todo el sentido del mundo si nos adentramos en el complejo mundo de la psicodelia, hábitat natural de Gardner, viva en Portugal, en Países Bajos o en Camboya. Las palabras tienen significados concretos que deslindan la imaginación. Por el contrario, los sonidos, ciegos, son gasolina para la psique.

Somnium es un paso al frente, un álbum que prescinde de letra alguna porque todo lo que tiene que decir sale de los diferentes instrumentos con los que Jacco Gardner se maneja, con especial protagonismo de los sintetizadores. En la era del ruido, Gardner ha decidido expresarse a través de un LP instrumental, por momentos ambiental, siempre espacial y de tintes cinematográficos. Un disco que hunde sus raíces sonoras en la década de los setenta, cuando Tangerine Dream, Harmonia, Neu!, Brian Eno o el prog italiano de la Premiata Forneria Marconi estaban en su cima artística. Una década que Jacco Gardner no vivió pero que parece haber comprendido lo suficientemente bien como para hacerla suya y proyectarla astralmente.

Pese a todas estas referencias viejunas, Somnium es un trabajo vanguardista. La fusión entre kosmische, kraut, rock, prog, pop, new age y electrónica le dan al álbum la apariencia de agujero negro, de remolino que lo absorbe todo para ser un universo en sí mismo. Porque –volviendo al inicio– el disco tiene más de un significado. Esta sutil vorágine sonora consigue zambullir al oyente en su interior a través de una estructura sólida y de unos arreglos de infarto. El álbum, que traza una ruta sinuosa a través de sus doce canciones, es un avanzado artefacto tecnológico facturado con las herramientas del pasado. Somnium es un extraño viaje en el tiempo y en el espacio, una repetición a nivel musical de la novela de Johannes Kepler que a la postre le presta el título. Somnium es un sueño ajeno.

La banda sonora onírica que es Somnium despierta con “Rising“, un tema pesado con ciertos tintes ochenteros dignos de una serie de Netflix, que va serpenteando, in crescendo, a través de una tormenta espacial hasta meternos de lleno en faena. Una vez dentro, el viaje continúa con “Volva“, un pequeño oasis sonoro en el que el horizonte queda limpio y en el que la guitarra introduce uno de los primeros momentos álgidos del álbum. “Langranian Point” activa el freno, para en una falsa calma que nos permite observar a nuestro alrededor. La grandeza de Somnium se cimienta sobre estos repostajes del alma que nos enfrentan a visiones llenas de delicadeza y de belleza a través de progresiones infinitas y de arreglos renacentistas. Tras ella, “Past Navigator” emerge de la nada con un teclado familiar, ¿vuelve el viejo Jacco Gardner de los anteriores discos? Es inevitable soñar con el pasado, y los recuerdos, gota a gota, van haciendo mella en el piloto. Solo podemos definirnos a través de lo que fuimos, no por lo que seremos. Sin embargo, antes de que la nostalgia se apodere de Somnium hasta hacerlo trizas, “Levania” aparece de entre las tinieblas llena de misterio y majestuosidad. “Levania”, que no deja de ser el nombre hebreo de la Luna, es un cuerpo celeste por el que Gardner, como buen humano, ha suspirado en el pasado. Estamos ante un tema potente y de mucho carácter, una canción en el que la influencia ibérica de vivir en Portugal parece quedar plasmada en algo que tiene ecos de pasodoble, de pasodoble lunático, claro. El resplandor da paso al “Eclipse“, a la temida oscuridad, al kosmische, género alemán, que, como buen espejo de su famosa tecnología, no se estropea por muchos viajes que reciba. Aquí no son pocos, porque los clásicos efectos de eco y trémolo son la nada al lado de lo que aquí suena. Pese a todo, el bajo y la batería lo aguantan todo. Qué grandes inventos y qué grandes compañeros son el krautrock y el kosmische.

La segunda mitad de Somnium abre con un personaje muy especial, el del regidor de la Utopía: “Utopos“. De la utopía dijo Quevedo –quien siempre tenía la puntilla preparada– que «no hay tal lugar».  Gardner describe a “Utopos” de forma alegre, sin prisa y sin pausa, con aires cortesanos y dibujando una arcadia feliz, mística e irreal. “Rain” vuelve a ejercer de contrapunto, de cortapisa del paraíso. El corte más largo de Somnium es un canción progresiva y recargada de detalles que atraviesa varias regiones. Una inicial, muy terrenal, la cual, tras un etéreo interludio, se vuelve ligera y espacial. Un traslado vertical, que, desde la superficie, te llevará hasta los cielos, origen de todo. Para “Privolva“, la luz vuelve a hacer acto de presencia en forma de krautpop y cantos de aves. Si bien tiene carácter de canción de cierre, de despertar, “Privolva” refleja el florecer ajeno, la consecuencia del natural efecto de las precipitaciones previas. Primaveral y exuberante, el corte avanza como un saltamontes hacia el edén. Porque el paraíso existe, y por ello Jacco Gardner se ha reservado para el final tres canciones de la talla de “Pale Blue Dot“, “Descent” y “Somnium”. La primera de ellas, mística, digna de la mejor obra de ciencia ficción espacial que se pueda imaginar, ilustra las puertas, las puertas de la percepción. Gardner, músico culto y de talento incalculable, sabe que la única manera de conseguir un circuito cerrado e infinito es la realizar un empalme entre los inicios y los finales. Una obra alquímica consistente en una perfecta transmutación que nos confunda y que nos suma en un estado de tonta felicidad. Con esa idea se alcanza “Descent“, ya profundamente espacial, tan semejante y opuesta a “Rising”…  El paso de la esperanza de los comienzos al nervioso anhelo de los finales. De repente, salidas de la nada, se encienden unas luces que siempre estuvieron ahí y se suceden los créditos a ritmo “Somnium“. ¿Ha sido todo este viaje un sueño pagado por mi mente y ambientado por Jacco Gardner? ¿Es este el final? Sin embargo, justo cuando la decepción del mal despertar se ha apoderado del oyente, vuelve a escucharse ese viento, esa brisa… Una nueva tormenta está en camino.

Jacco Gardner ha vuelto a ponerle banda sonora a muchos temores, entre ellos al mío con respecto a su cambio de rumbo. El pastor de Zwaag ha compuesto un magnífico álbum que, además de no ser una prueba de fe para sus creyentes, va a atraer a nuevos fieles a su parroquia. Somnium es una obra que elevará a los cielos a todos los astronautas terrenales que poblamos este planeta. Pura imaginación, pura ficción.


Noticias anteriores – 13 de septiembre de 2018

Jacco Gardner, uno de esos genios que aparecen de tanto en cuando, volverá a escena con Somnium, su tercer álbum de larga duración en solitario.

Somnium verá la luz el próximo 23 de noviembre, y supondrá el regreso del neerlandés Jacco Gardner tras haber publicado en 2015 el genial Hypnophobia. Gardner ha declarado que su nuevo trabajo estará fuertemente inspirado por la literatura, el cine, la filosofía y por Lisboa, ciudad en la que reside actualmente. Acerca de ella, el músico afirma que «La ciudad tiene algo místico». «Especialmente en los barrios más antiguos, debido a las colinas donde todo está construido. Cuando caminas por las calles, sientes que estás en la naturaleza».

Somnium lleva el nombre de la novela de 1608 de Johannes Kepler, considerada la primera novela de ciencia ficción. «Este libro me fascina porque fue básicamente Kepler viajando en su mente a un mundo inexistente mientras lo describía, junto al viaje, con detalles increíbles», explica Gardner. «Muchas de sus sensaciones imaginadas en realidad son realmente lo que sucede cuando uno viaja al espacio, lo que sucedió casi cuatrocientos años después. Podría llamarlo una visión del futuro a través de sus sueños, y creo que este aspecto es muy misterioso y poderoso».

A modo de adelanto ya podemos escuchar “Volva“, un primer single circular y que sorprendentemente es instrumental, tal y como va a serlo el álbum. Con influencias como Bo Hansson, Vangelis, Cluster, Tangerine Dream, Brian Eno y Mike Oldfield. «Quité deliberadamente mi voz de esta experiencia, ya que ella me hizo más difícil alcanzar el estado mental deseado», explica. «Creo que hace que el viaje sea más interesante, más profundo y más íntimo. No sentí la necesidad de mostrar mi rostro mientras uno se deja llevar por el pensamiento. Somnium es una experiencia visionaria. El álbum es más que un simple viaje, se trata del contacto con una realidad oculta más profunda».

Gardner resume el álbum de esta manera: «Somnium podría ser visto como un tributo al álbum, un formato moribundo en la sociedad acelerada de hoy en día. A menudo puede ser difícil disfrutar de un momento significativo sin ser interrumpido. Este álbum es donde el verdadero misterio y lo maravilloso están esperando a ser descubiertos».

No cabe la menor duda de que estamos ante un nuevo Jacco Gardner, uno diferente al de Hypnophobia, el Cabinet of Curiosities y por supuesto de aquel adolescente de los Skywalkers. Sin embargo, parece seguro que estemos ante una nueva y acertada aproximación al arte de la psicodelia.

Lista de canciones de Somnium

  1. “Rising”
  2. “Volva”
  3. “Lagrangian Point”
  4. “Past Navigator”
  5. “Levania”
  6. “Eclipse”
  7. “Utopos”
  8. “Rain”
  9. “Privolva”
  10. “Pale Blue Dot”
  11. “Descent”
  12. “Somnium”