¿Ha explotado la burbuja de los festivales?

_DSC8190 copy

La Asociación de Promotores Musicales ha publicado los datos de asistencia de los principales festivales veraniegos españoles, arrojando una bajada del 3%. El IVA principal culpable por segundo año consecutivo.

Los datos de la APM hablan bien claro: los festivales de verano han sufrido una bajada de espectadores. Los n´meros que nos muestran son de los 9 festivales con más asistencia, quedándose fuera el Sonisphere, cuya celebración para este año quedó suspendida. Dichos festivales son el Arenal Sound, el Rototom Sunsplash, el Viñarock, el Primavera Sound, el FIB, el Sónar, el BBK Live, el SOS 4.8 y el Low Festival.

La APM aduce que el público cada año es menos numeroso por el crecimiento de la oferta y la subida del IVA. Se destaca también la aparición en escena del VIDA Fest o del 101 Sun Festival, o la mala gestión del Jiwa Pop. Así como las mejoras introducidas en casi todos los eventos a nivel tecnológico.

Es inevitable no observar cierto desorden en las conclusiones, ya que se habla de una bajada de asistentes en los grandes festivales, pasando casi de puntillas por la creación de nuevos eventos, citando tan solo al VIDA Fest y al 101 Sun Festival. Cierto es que tanto VIDA como 101 han sido los neonatos de mayor calado, pero el número de festivales pequeños y medianos ha proliferado mucho, y si observamos los carteles, a veces la diferencia de precio entre unos y otros no está del todo justificada. También resulta injusto acotar de forma temporal el sector festivalero, ya que hay propuestas muy interesantes que no se celebran en lo que para la APM es verano: DCODE, Ebrovisión, San San, Alhambra Sound, Kutxa Kultur Festibala, Monkey Week, Primavera Club, BUM… Hay que tener en cuenta que los demandantes de música en directo cuentan con un presupuesto determinado para estos eventos, y que el reparto de este presupuesto no ha de dedicarse por entero a festivales de verano.

Cierto es que este año ha habido cancelaciones que hacen que haya que reflexionar acerca del estado de salud de los festivales españoles, pero parecen más un señal dirigida a los oferentes que a los demandantes. Muchos han visto en los festivales un negocio que pueden estirar hasta el infinito, y el mercado, por desgracia, no funciona así. Los empresarios deberán tomar medidas para frenar la estacionalidad del negocio, ya que es este el único fantasma que puede provocar el fracaso, parcial eso sí, del sector.

El mundo de los festivales parece estar recorriendo un camino similar al de las discográficas, produciéndose una fragmentación que es mala para los peces gordos, pero que salvo excepciones no perjudica a un público que puede disfrutar de una oferta superior en cantidad, y cada vez más en calidad por la competencia entre eventos.

 

More from José Domínguez

Levy Pants: Actos Involuntarios que pueden alegrarte el día

Facebook Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp Levy Pants ha publicado Actos Involuntarios, un...
Leer más