Retroversión: «Esto es una cosa muy bonita y muy divertida porque estás volviendo a tus raíces, a los inicios»

Retroversión: «Esto es una cosa muy bonita y muy divertida porque estás volviendo a tus raíces, a los inicios»
Retroversión: «Esto es una cosa muy bonita y muy divertida porque estás volviendo a tus raíces, a los inicios»
5 (100%) 92 votes

Retroversión es uno de esos grupos que lleva la fiesta allá donde va. Por eso hemos hablado con Fernando Ramos para conocer bien cómo es su día a día y cómo surgieron sus Canciones de Ayer y Hoy.

Fernando Ramos lleva toda su vida en el mundo de la música. Ha llovido desde sus inicios con Los Cucas, pero Fernando sigue siendo un tipo que vive por y para la música, un artista que vive con una pasión contagiosa su día a día con su banda, Retroversión. Hemos estado hablando con él de este proyecto, que ha vivido uno de sus momentos más importantes con la publicación de Canciones de Ayer y Hoy, así como de temas de actualidad musical. Algunas respuestas no tienen desperdicio.

Hola Fernando, para los que no os conozcan, ¿cómo nace Retroversión?

Retroversión empezó hace diez años, de hecho, el décimo aniversario va a ser ahora en 2019, y empezamos sobre todo por la inquietud que tuvimos desde nuestra primera época por hacer versiones de clásicos del pop y del rock que siempre nos habían gustado.

Empezamos por la que es la parte fundamental para cualquier músico, que es la de tocar las canciones que te gustan. Luego continuamos con los temas propios, pero siempre tuvimos esa cosa de volver a hacer alguna vez esas versiones que tanto nos había gustado y con las que habíamos empezado, y finalmente recuperarlas con una madurez y desde un punto de vista único, el cual nos ha llevado a hacerlas como las habíamos querido hacer siempre.

Tú que has estado con Los Cucas haciendo temas propios con éxito, ¿cómo me dirías que se enfoca la carrera de un grupo de versiones?

Es distinto. Los temas propios no se abandonan nunca, yo actualmente sí que lo tengo aparcados porque no paro, porque no tengo tiempo, pero amenazo con volver en cualquier momento. De hecho, hay componentes de Retroversión que sí que siguen de forma paralela con sus grupos de temas propios. Ese gusanillo, al ser lo máximo a lo que aspira un músico, nunca desaparece del todo.

Pero al final esto una cosa muy bonita y muy divertida porque estás volviendo a tus raíces, a los inicios, haciendo las canciones que más te gustan y de los grupos que más admiras. Realmente se lleva muy bien por eso, y porque vuelves a reaprender unos conocimientos que puedes aplicar a tu proyecto de canciones propias.

Me has comentado que algunos compañeros de Retroversión tienen proyectos alternativos. He visto por ahí que sois bastantes miembros, en total ocho, ¿cómo surge una banda tan grande?

Empezamos siendo una banda de cuatro en 2009, pero hace cinco temporadas que por motivos de demanda nos dimos cuenta de que podíamos también cubrir más de una fecha al día, sin tener que rechazar ofertas. Y esa fue la idea, duplicar el equipo humano y técnico.

Desde hace esos cuatro o cinco años somos ocho, divididos en dos bandas de cuatro.

Y a nivel organizativo, ¿cómo se lleva eso?

Cambia mucho con respecto a lo habitual. Por mucho que seamos del mismo corte, de que tengamos el mismo repertorio, misma actitud, misma filosofía –con los arreglos cuidados y fieles a los originales–… Al final somos ocho personas, cada uno con sus características, con sus problemas, con su disponibilidad… Un poco todo. Aparte, hay que gestionar el doble de eventos, entonces hay veces, como la otra semana, en la que tuvimos cinco bolos en dos días. Son hoteles que hay que reservar, bodas en los que hay que coordinar con los novios, con el maître, con los ayuntamientos, el bar… Realmente se duplica el trabajo.

¿Y lo gestionas tú todo?

En principio lo gestiono yo todo, pero claro, la otra banda, al no poder estar yo in situ, hacen las labores de road manager.

retroversión

Qué curioso, no habrá pique entre bandas, ¿no?

Yo diría que sí, pero sana. Todos queremos hacerlo lo mejor posible, pero hay muy buen rollo entre los ocho. De hecho, la vacante de guitarrista en el grupo original la cubren entre uno de los guitarristas y dos de los que van con los 2.0. Van rotando entre los tres en esa plaza, con lo cual, realmente no hay tanta división entre uno y otro, pero a pesar de todo yo creo que siempre queremos ambas bandas hacerlo lo mejor posible y sin mal rollo.

Qué bueno. Fernando, hemos hablado antes un poco de la diferencia entre grupos los tipos de grupos. Vosotros, que tocáis canciones ajenas, ¿cómo medís el ambiente en los directos?

Este estilo tiene algo característico y que es bueno: el que contrata sabe lo que lleva, le gusta. Nos ha pasado poco, pero si te contrata alguien a quien no le gusta esto, es difícil que vaya bien. Dentro de eso, sí que es verdad que hay canciones que funcionan mejor y que solemos recomendar o meter. Y digo recomendar porque en algunas fiestas privadas damos la opción de que se elija de entre nuestro repertorio de más de cien canciones, dejando que lo personalicen a su gusto. Siendo ciento y pico canciones, encima grandes éxitos, es ir «a triunfar», a «lo seguro».

Claro, entiendo que siendo así vais casi a tiro hecho.

Sí, son grandes canciones, que encima van en un repertorio personalizado por ellos, como bien dices sí que vamos a tiro hecho. Eso es algo que con los temas propios no pasa de esa manera, hay que picar más piedra.

Esa es entonces la gran diferencia en el directo, ¿no?

Claro, aquí vas respaldado con grandes canciones de grupos superconocidos. Y si encima has hecho una buena selección, con cariño… Nosotros, por ejemplo, vamos descartando las que piden menos y vamos probando con otras que nos piden y que no tenemos. Así que vamos siempre intentando mejorar el repertorio.

En el mundo en el que yo me muevo, los grupos de versiones no terminan de gustar del todo, son menos apreciados. Sin embargo, recientemente se ha reunido Carlos Tarque con Leiva para formar Gran Cañón, grupo de versiones, o Iván Ferreiro ha sacado un disco homenaje a Golpes Bajos. ¿Cómo ves tú el mundillo de las bandas tributos y orquestas con respecto al tradicional?

Bueno, precisamente nosotros hemos montado recientemente una banda tributo llamada Rodrila, dedicada a Los Rodríguez y a Tequila. Entre los grupos ochenteros y noventeros esos dos están entre los que más nos gustan y la verdad es que tenemos ganas de hacerlo. Debutamos el día 13 de octubre en el Buccan de Cádiz.

Más info sobre el concierto aquí.

Volviendo a la pregunta y a lo comentado al principio, en realidad, si te lo permite la agenda no son cosas incompatibles. De hecho, las orquestas de toda la vida siempre han estado ahí coexistiendo con las bandas. Quizás, lo que se confunde, es que el grupo tributo, de versiones o la orquesta, les quita trabajo a los otros. Yo creo que no es así, son cosas compatibles, siempre lo han sido. Yo creo que si un grupo con temas propios tiene menos alcance es algo ajeno a eso, algo relacionado con cuestiones como el colapso de la industria discográfica, la piratería digital… Es algo independiente, ambas cosas son necesarias. Piensa por ejemplo en una boda, no pega un grupo de temas propios.

Claro, salvando las distancias, es como contratar a un DJ para que vaya con un tipo de música determinada.

Exacto.

No hace mucho habéis publicado un disco, Canciones de Ayer y Hoy. En él hay de todo, de muchísimas épocas, de varios idiomas… ¿Cómo se crea un disco así? ¿Cómo se cohesiona?

La selección es imposible, es difícil hacer una que sea acertada para esté cohesionada. Es utópico, son demasiados temas y ponerse de acuerdo ha sido difícil. Más que una cohesión, lo que hemos intentado ha sido grabar una muestra de lo que hace Retroversión. Hacemos música en inglés, música que va desde los cincuenta –Chuck Berry o Elvis– y cosas más actuales como M-Clan o Fito. Es decir, esto es una pildorita de lo que hace retroversión.

Quizás, esa cohesión, viene más por los arreglos cuidados…

Sí, eso es algo que siempre intentamos, que todo sea muy cuidado. Aquí, lo que hacemos nosotros es hacerlo muy cuidado, intentando que los arreglos sean fieles… Es verdad que nosotros no somos Carlos Latre, que nosotros no clavamos las voces de ellos, lo hacemos a nuestra manera, pero respetando los originales. Al final la gente quiere escuchar ese solo de AC/DC en “Highway to Hell”, Dire Straits…

Si quieres escuchar a Retroversión, puedes descárgate aquí Canciones de Ayer y Hoy.

De todas esas canciones que tiene Retroversión, ¿cuál te hubiese gustado hacer a ti?

Siempre tengo que poner en primer lugar a los Beatles, con lo cual, para mí si hubiese una de ellos, por ejemplo, “Help”. Me hubiese gustado hacerlas todas, pero me quedo con esa.

Y si tuvieses que tocar una con él o delante de él, ¿con cuál te atreverías?

Pues quizás voy a poner una de Los Rodríguez porque tengo mucha admiración por Ariel Rot, especialmente como guitarrista. Aunque también podría ser “Salta” de Tequila, que, por cierto, lo tenía puesto mi mujer el otro día para ver a Julia Median y salió con lo de Adiós Tequila.

Hablando de OT y de la actualidad, ¿qué diferencia ves tú entre la música de los ochenta y noventa y la actual?

Bueno, hay una diferencia fundamental. La música de ahora es sintética, no puedes tocarla en directo. Tienes que llevarte una pista grabada y darle al play, es todo sintético. Yo, además, diferenciaría la parte instrumental, que es todo programado y sintetizado, pero también las letras, que no se cuidan, faltan canciones de autor. Tú comparas canciones de Jaime Urrutia, o yendo más allá, de Manolo García que parecía que cogía el diccionario y metía las palabras más raras (risas), con las de ahora, y no salen letras parecidas.

El otro día, por ejemplo, mi hija cantaba una que decía «ni tú ni nadie», y yo le dije «¡esa es de Alaska!». A mí no se me ocurriría meter esa frase en ninguna canción porque eso ya es de Alaska. En definitiva, el cuidado de las letras, con demasiadas rimas consonantes… Hay que comerse más el coco. Y la instrumentación, nada orgánica.

Yo creo que eso que ha pasado es un poco la influencia del indie, que, sin quererlo, a partir de los noventa empezó un camino que ha acabado en canciones más simplonas.

Bueno, el indie de los noventa comparado con esto es Bob Dylan. Además, ahora tienen connotaciones poco edificantes, sobre todo teniendo en cuenta que los niños no escuchan parchís como en mi época, sino que escuchan esa música, que tiene un contenido sexual y machista importante. El reggaetón, además de poca calidad, es hasta peligroso.

Los Beatles se lo curraban un poco más, como con “Lucy in the Sky with Diamonds”.

Claro, decían que era un dibujo que había pintado la niña… (risas).

Ahora, es que con la tecnología que hay, que está al alcance de todo el mundo, se puede hacer música desde una habitación. Eso es genial, pero luego trasladarlo al directo puede quitarte espacio a la improvisación…

Sí, si es bueno que haya de eso, en los ochenta había mucha música maquinera. Coexistir se coexiste. Lo que parece es que la parte orgánica se ha quedado muy marginada.

Y entrando en el terreno de lo local, en una tierra como Cádiz, con la Bahía, con Jerez… ¿Tú cómo ves la escena aquí?

Yo la veo bien aquí ,por ejemplo en Islamúsica (Centro de música en San Fernando, Cádiz), que lo hablábamos antes off the record. Hay calidad y bandas que están muy bien, lo que falta es el dinero que ponían antes las discográficas. Con Los Cucas empezamos en un garaje, haciendo maquetas, tocando en mil sitios chungos… Hasta que un día alguien nos dio una oportunidad. Eso es quizás lo que se echa de menos, y también los medios, que den más cosas de pop, de rock, que funcionarían perfectamente en las radios.

Al final entre eso, las salas que han ido cerrando por la política de permisos y ruidos, la propia crisis económica…

Sí, la crisis de los últimos años ha hecho que se recorte mucho. Pero al final falta volver a creer en los grupos de aquí, no solo por un tema cultural, sino por un tema de rentabilidad. La gente pagaría una entrada por verlos, pero volvemos a lo de antes, necesitan una difusión más masiva, no solo de autopromoción. Hay grupos de aquí, como Random Thinking, que además de ser buenísimos están trabajando muy bien por su cuenta. También Detergente Líquido o The Magic Mor.

Tú has visto todo el proceso de crisis, recrisis, brotes verdes…

Claro, yo recuerdo a un A&R de Sony en la época de Los Cucas, que decía que lo de los manteros, que era el gran problema del momento, no era nada comparado con lo que venía con internet. Pero ahora, por ejemplo, está el streaming, que está tirado tener por diez euros toda la música en Spotify. Se necesitan soluciones que hagan a los grupos viables y rentables, haciendo que algunos podían ser rentables y que puedan dedicarse profesionalmente a esto.

retroversión luces

Esto, sumado a la cantidad de artistas que salen de la televisión, de talent shows, de OT ahora… ¿Tú has tenido por aquí en Islamúsica alguno?

Sí, hemos tenido, claro. Aquí tenemos alumnos de todos los estilos pese a que nos enfoquemos más al rock. Hay pop, también tenemos clases de guitarra flamenca… Y sí, y los hemos tenido, con diversas experiencias: gente a la que le ha ido muy bien y gente a la que no le ha gustado. Pero yo lo veo bien, al final es una experiencia, si no hay oportunidades, pues aprovecha esa, sin creer que eso te va a sacar, claro. Hay que aprovechar esos pantallazos, como ahora Julia Media en OT, para luego hacer lo que tú quieres. Además, esos programas no pueden sacar tantos cantantes melódicos al año, realmente los programas hacen sus audiencias, hacen sus ventas, y después… Y el que va tiene que aprovechar el espacio para después hacer su propia carrera. Ha pasado con Mai Meneses con Nena Daconte, Virginia Labuat o el mismo Pablo López, que han hecho sus canciones fuera de OT, con sus canciones, con su estilo. Pero no todo debe reducirse al cantante melódico.

Y tú, con tu experiencia en Los Cucas y en Retroversión, a esa gente que está empezando, qué consejos les darías para salir adelante en este mundillo tan complejo.

Al que esté empezando, desde los momentos más incipientes, como por ejemplo el que esté aprendiendo a tocar la guitarra todavía, le diría que un instrumento es la constancia, hay que practicar todos los días. Luego pasarás una primera barrera y verás cómo disfrutas con lo que tocas. Esa fase es muy importante. Después, cuando toques de manera fluida, júntate con otra gente, porque vas a aprender tela, más que tocando solo con un metrónomo. Te adaptas a otros instrumentos, personas… y es muy divertido. Finalmente, salir, echarle cara. Buscar garitos, grabar maquetas… Y bueno, ser muy pesado. Nosotros íbamos a Madrid a tocar con las maquetas, nos decían mil veces que no, pero hay que seguir. Picar mucha piedra. La mayoría de gente que ha llegado ahí lo ha conseguido con mucho trabajo atrás.

Ah, y antes de seguir, me gustaría apuntar que el indie ya no es un género, sino que lo es todo. Antes había unas características como la voz baja o las guitarras muy altas. Pero bueno, yo creo que es bueno romper esa barrera porque al final estamos todos juntos.

En ese sentido yo creo que los festivales están haciendo mucho por unir mundos. Yo he visto de festival a Bunbury, a Alaska… En Inglaterra no se plantean las cosas así, allí la escena es diferente.

Sí, hay que romper esa barrera y unir. Además, algunas veces hay que dejar de usar el término «comercial» como algo negativo, porque comerciales son los Beatles y los Rolling, y nadie duda de su calidad.

Bueno, Fernando, vamos a ir terminando. ¿Dónde podemos encontrar a Retroversión?

Sí, el día 13 tenemos el concierto de los Rodrilas, que nos estrenamos en el Buccan. Y el mismo sábado están los 2.0 en Los Caños de Mecana, en el Ohana. Si alguien quiere ver nuestras actuaciones, tiene el calendario en nuestra web y en redes sociales (Facebook / Twitter). Pero esos dos son los más cercanos.


También publicado en Medium.

Cerrar menú