Psicología Inversa: «A nosotros nos gusta el rock»

Continuando con lo que nos va a deparar el Day One Rock Fest, hemos entrevistado a otra de las bandas integrantes del cartel (y organizadoras del evento), Psicología Inversa.

Bajo el colegial nombre de Psicología Inversa se esconden las figuras de Álvaro, Mikel y Mario y de un EP, Entropía. Si quieres saber más sobre ellos, sigue leyendo y pásate el 29 de noviembre por la Cadillac Solitario.

Lo primero, vuestro nombre. Psicología Inversa. ¿De dónde viene? ¿Algún psicólogo en la sala?

Álvaro: Resulta que cuando nos juntamos, nuestra amiga Afri nos comentó que había encontrado un concierto en la Wurlitzer (Ballroom) y que si queríamos tocar con ellos. Aceptamos, pero le comentamos que sólo teníamos un tema propio, el resto eran versiones y no contábamos con un nombre. Al acercarse la fecha, claro, nos llamó para que le diéramos ya el nombre a poner en el cartel. Mario y yo estábamos de cañas y después de pensar mucho, barajando nombres más o menos oscuros, salió Psicología Inversa. Le hemos cogido cariño al nombre y ya, ¿para qué cambiarlo?

Mario: Fue la noche en que ocurrió el MTV Madrid Beach con las cargas policiales. Estábamos justo enfrente de todo el jaleo.

Viendo vuestra biografía, anteriormente tuvisteis otros proyectos. ¿Cómo llegasteis aquí? ¿Cómo se formó el grupo?

Mikel: Álvaro y yo empezamos en el 2009 cuando nos conocimos en una prueba para otro grupo en unos locales de ensayo. A partir de ahí empezamos a hablar y fuimos al ensayo de la banda que más tarde sería “nuestra banda” por cosas del destino. Fue una época muy buena. Mantuvimos el proyecto durante dos o tres años y nos movimos bastante. Se llamaba Secret Call y tocamos en Joy Eslava, La Riviera con Los Coronas, en la sala Caracol y en las fiestas de Hortaleza con Los Porretas…

Álvaro: Grabamos un EP de la mano de Iker Arranz que tuvo muy buena acogida y con él entramos en el Wolfest y después vino lo de Los Coronas y demás. A principios de 2012 estuvimos reformando el grupo, cambiamos al español y no acabó de cuajar. Después de estar cinco meses parados, Mikel y yo necesitábamos tocar. Creo que Psicología Inversa nació de la necesidad, nuestra y de dar rock a Madrid.

Mario: Qué bonito te ha quedado.

Es entonces cuando entras tú.

Mikel: En septiembre, cuando Álvaro y yo teníamos claro que queríamos montar otro proyecto, Afri nos proporcionó el contacto y vimos que Mario era guapetón (risas).

Álvaro: Y tocaba la batería que también es importante.

Mikel: De hecho, era requisito indispensable. Es más, en un primer momento éramos cuatro. Estaba un amigo de Álvaro también.

Mario: Yo empecé a hacer música en mi pueblo, en Navalmoral de la Mata, de Cáceres. Por si no se nota con mi acento (risas). Volveremos a conquistar España (risas). Monté un grupo pop con el que dimos unos cien conciertos, principalmente en Extremadura aunque también llegamos a tocar en Andalucía, Castilla-La Mancha y Madrid. Ese proyecto terminó y me vine para Madrid y aquí estuve en otro grupo que se llamaba Mayday donde también nos colamos en el WolFest, lo ganamos y se acabó. Por azar nos conocimos con unas cervezas de por medio y lo demás es historia.

Mikel: La cerveza une.

¿Junto a quién más os gustaría compartir escenario?

Álvaro: Nacional, con las formaciones con las que vamos a compartir escenario en el Day One Madrid Rock Fest. E internacional…creo que todos coincidimos en que nos encantaría ser teloneros de Muse.

¿Cuáles son vuestras influencias?

Mikel: En algunos grupos sí que coincidimos como Foo Fighters o Muse pero cada uno tiene su camino.

Mario: Además va por etapas. Uno puede estar con Biffy Clyro, otro viene con A Day To Remember, y el otro con Bisbal (risas).

Nuestra compañera Aida (saludos) lo llamaría esquizofrenia musical.

Mikel: Yo, por ejemplo, para dibujar escucho Owl City porque me relaja muchísimo, pero para ir en metro puedo ir con Metallica.

En febrero de este año publicasteis “Entropía”, vuestro primer trabajo. Producción a cargo de Jesús Gascón y masterizado por Wim Bult en Holanda. ¿Cómo fue el proceso?

Álvaro: Fue muy divertido y nos lo pasamos muy bien.

Mario: Y muy estresante.

Álvaro: Era la primera vez que nos metíamos los tres en el estudio y teníamos muchas ganas. Además, contamos con la persona adecuada como fue Chus Gascón. Tenía muchas ganas de grabarnos y hemos hecho muy buenas migas. Estamos en el mismo rollo y supo darle los detalles que cada tema necesitaba.

Mario: Además, ha sacado un sonido brillante con apenas nada de equipo. Horas y horas de trabajo le ha echado. Superprofesional. Un brazo si nos lees (risas).

Mikel: Cuando puede se pasa por el local y sigue dándonos consejos.

He leído por ahí que ya estáis trabajando en otros temas…

Mikel: Tenemos unos diez temas compuestos por ahí…

Álvaro: Instrumentales algunas.

Mario: Este tipo de temas tiene que funcionar como un tema cantado pero sólo con los instrumentos por lo que es más laborioso y complejo. Y también tienen una estructura más libre que en varias ocasiones han venido de improvisar en el estudio.

¿Soléis llevar las canciones hechas de casa?

Mikel: Normalmente Álvaro es quien hace la parte instrumental mientras que yo me encargo de las melodías vocales. Y Mario le mete el ritmo.

Mario: Yo soy el Risto Mejide del grupo (risas).

Álvaro: Tendrías que verle el careto cuando llevamos los temas. Le estamos domesticando (risas), pero sí que es cierto que nos viene muy bien que sea tan crítico. Aunque a veces le falta paciencia a las canciones (risas).

La gran pregunta: ¿vivís de la música?

Álvaro: Estaría bien, pero no es el caso.

Mikel: Vivimos con la música pero no de ella.

Álvaro: Como he dicho anteriormente, yo estudio Psicología y doy clases de judo a los chavales.

Mikel: Yo estoy con Bellas Artes y también con las clases de kárate.

Mario: Yo estuve en taekwondo (risas), pero lo dejé por una lesión. Ahora estudio Comunicación Audiovisual.

¿Cómo veis el panorama rock en Madrid?

Álvaro: Yo creo que está renaciendo. Ahora se lleva otro estilo de música que no nos desagrada y con el que compartimos detalles (HINDIE), pero a nosotros nos gusta el rock. Esperamos que vuelva arriba.

Mario: Tiene pinta. Hay que agradecerle a grupos como Dinero, Kitai, Sexy Zebras…con los que la gente ha empezado a consumir más rock. En los festivales cada vez hay más grupos de este estilo. No rock urbano como el de los ochenta y noventa, pero sí un rock de influencias más internacionales. Antes había un tipo de rock muy estático que…en fin, era bastante insufrible. Ahora estamos todos cabreados y la gente quiere gritar, hacer un pogo, sudar…

 

Actuaréis y sois parte organizadora del Day One Rock Fest Madrid. Aunque ya hablamos con Fer sobre ello, contadnos sobre el proyecto.

Mario: Como ya os contaron, la idea surge porque queríamos hacer un concierto juntos. Miramos en salas del centro de Madrid y es muy complicado. A mí me ha pasado en salas de 250 personas de aforo pedirte 400 euros de alquiler, entrada mínima de 10 euros y de cada una de ellas, te quitaban 3 euros en concepto de la consumición (cerveza). Les pregunté por cuánto vendían la cerveza al público y era precisamente por esos 3 euros y, claro, así no había ningún tipo de descuento. Salía ganando la sala siempre. Las salas que encontrábamos tenían unas condiciones imposibles para grupos que no tienen el respaldo de una discográfica o una oficina. Yo vengo de un lugar donde al músico se le contrata como reclamo para que vaya más gente al garito en cuestión, mientras que aquí las salas funcionan como la banca: siempre ganan. El grupo se encarga de absolutamente todo y además tiene que pagar por poder hacerlo. Por suerte, encontramos una sala que sí nos ofrecía unas condiciones adecuadas como ha sido Cadillac Solitario y así se ha podido crear este festival. Su filosofía es la de tratar a los músicos como se debe igual que mostrar respeto a la sala y al público.

 

Ya para terminar, ¿a quién os gustaría que entrevistásemos?

Mikel: Yo te digo a Carbono14. Soy groupie total (risas). Y a Dani Muñoz.

Mario: Aparte del cartel del festival, a Veintiuno.

Álvaro: Yo te voy a decir a Lost Intelligent.