Monteavaro: «Nos colgaríamos de una cuerda si no tuviéramos la música tan cerca»

Monteavaro es una de las bandas que mejor suenan de la escena madrileña. Lejos de ir picoteando según la moda, el cuarteto evoluciona en torno a un núcleo sonoro en el que prima el rock.

Madrid es cuna y cama de grandes proyectos, de músicos y bandas que surgen allí o que se trasladan a sus dominios para desarrollarse y llegar algún día a algo. Destacar entre tanto talento es complicado, pero Monteavaro lo consigue gracias a una fuerte personalidad y a una confianza inquebrantable. Se escucha en sus discos, se vive en sus directos… Su rock es a prueba de balas. Podrás comprobarlo el próximo 14 de febrero en la Sala Siroco (entradas).

En pocas palabras, ¿cómo definiríais cada uno de vuestros discos? Sé que habéis contestado a alguna pregunta similar, pero el paso del tiempo a veces cambia opiniones.

  • Contra: Es como una fiesta en una mansión de doce habitaciones, cada una con un ambiente diferente, no sabes lo que puedes encontrar.
  • San Feliz: Es un paseo por el río recordando toda la mierda que te ha acompañado los últimos meses.
  • Vigilia III: Es quizá nuestra esencia más pura, un choque de personalidades reflejado en canciones.

Siguiendo con vuestra discografía, si alguien os descubre en un bolo, ¿en qué orden le aconsejaríais que escuchase los discos?

Yo diría que se escuchase Vigilia III primero, creo que es nuestra seña de identidad ahora mismo, pero en realidad da igual por donde empieces, nuestra discografía es como una serie en que cada capítulo cuenta una historia diferente con los mismos personajes: puedes empezar por el primero o por el último, y flipar con la temporada.

En Vigilia III se os nota más sueltos. Además de la experiencia acumulada, ¿cómo influyó el trabajo de Raúl Pérez?

Siempre lo decimos y tenemos que alabar su trabajo y disposición. Aportó un ambiente de confianza que durante toda la semana que estuvimos allí permitió indagar más en los temas, probar cosas nuevas, sentirnos realmente cómodos y disfrutar cada minuto de lo que estábamos haciendo.

A nivel de letras, seguís igual de intensos y mostráis una valentía poco habitual en la escena pop rock española, desnudando sentimientos y situaciones tal y como son. ¿Es la música una vía de escape para vosotros? ¿Cuánto peor os va, mejor componéis?

Creo que todas las personas que componemos esta banda nos colgaríamos de una cuerda si no tuviéramos la música tan cerca. En cuanto a las letras, es Sergio quien lleva las riendas, aunque siempre intentamos que la música tome un rumbo en consonancia con lo que se dice, o no, yo que sé, en realidad hacemos lo que nos da la puta gana cuando ensayamos.

En otras entrevistas habéis citado varias influencias tales como Arctic Monkeys, The Strokes, Devendra Banhart o Wilco, y aunque suene extraño, hay un poco de cada uno de ellos en vosotros por la energía que transmitís, la atmósfera que le dais a algunos temas… ¿Qué estáis escuchando ahora?

Todo lo que sea fuerte y crudo y no abuse de efectos de mierda, que parece que es lo que da dinero últimamente.

En las charlas con músicos suele obviarse lo que uno aprende viendo otros conciertos. ¿Tenéis también alguna influencia en cuanto al directo en el sentido de «queremos hacerlo así» o «sonar de esta manera»?

En este sentido creo que tenemos un sonido bastante particular. No recuerdo alguna vez que hayamos dicho, «joder, tenemos que sonar así» viendo a otras bandas. Más bien a la hora de tocar siempre decimos «joder, tenemos que sonar bien». Obviamente disfrutamos de los directos de otras bandas, pero nuestro directo no está previsto, ni siquiera sabemos bien con que canción vamos a empezar o acabar a la hora de subir al escenario.

¿Cómo ha sido la evolución desde vuestros primeros conciertos hasta ahora? ¿Cómo hacéis lo del setlist?

Los directos son algo que va para arriba, sobre todo desde la conformación de la nueva formación, con Kun y Fede, creo que en los directos hay más sintonía y compenetración entre los miembros de la banda, lo que al final se refleja directamente en la manera de tocar, y eso la gente lo nota. En cuanto al setlist, como ya he dicho arriba, ni idea. Tenemos una idea de qué queremos tocar, pero luego todo depende del momento.

Del grupo han surgido otros proyectos musicales, siendo Monteavaro el padre o uno de los padres de las nuevas criaturas. ¿Pensáis que Monteavaro también gana con estas bandas paralelas? ¿Hay alimentación de abajo para arriba?

Creo que siempre se gana con una banda paralela, da igual si una es más grande o más pequeña. Permite que haya una retroalimentación. Una banda paralela puede permitirte investigar y experimentar en ambientes y con música a la que jamás habrías llegado de otra manera, y todo lo que aprendes o experimentes indudablemente influenciará en las otras bandas, composiciones posteriores, etc.

Seguís sacando singles de Vigilia III y tocando en salas, ¿qué podemos esperar de Monteavaro en los próximos meses?

Pues que nos vais a escuchar y ver mucho por ahí. Tenemos planeados varios conciertos y gira para este año, lanzamiento de videoclips, y más adelante supongo que empezaremos con la grabación del cuarto disco. Estad al loro porque vamos a salir a reventarla.

¡Gracias!

Recuerda que Monteavaro estarán actuando el próximo 14 de febrero (peor día del año para citas Tinder, no tienes excusa) en la Sala Siroco en la presentación del nuevo álbum de MOW.

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