Entrevista: Fundación Tony Manero


Tras editar su quinto disco de estudio, Superficial, y presentarlo el pasado septiembre en Barcelona, la Fundación Tony Manero ha preparado una gira para hacer bailar disco por toda la geografía española, para empezar, somos nosotros los que les hemos hecho sudar a ellos con esta entrevista que nos han concedido. Os recordamos las fechas de su gira:

Jue. 29/01/2015 – Sala El Sol – Madrid
Vie. 06/03/2015 – sala Wah Wah – Valencia
Sáb. 14/03/2015 – Sala Music Hall – Barcelona
Sáb. 21/03/2015 – Black Music fest – Salt


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¿Sabíais que Sergio y Estíbaliz también tienen una incursión en la música disco? ¿Cómo os quedáis?…

¡Lo sabíamos! Y la verdad es que mola bastante. Todo el mundo tiene un pasado… disco. No, en serio, se hicieron cosas del género muy interesantes en la España de la “transición”. ¡Si hasta Julio Iglesias y Paloma San Basilio hacían disco con unos grooves muy guapos!

¿Os habéis planteado sacar un disco de versiones de las extrañas incursiones de la música española en el género “disco”? Versiones de Baccara lo iba a petar…

Pues no lo digas muy fuerte porque algo de eso puede haber en un futuro no muy lejano… Jajaja! Sería divertido, sin duda. En el pasado hicimos una intro de Juan Carlos Calderón y buceando se encuentran temamos, eso si, con muchos sabadabadás.

La música disco empezó siendo una música minoritaria, como todo luego pasó a tener gran éxito, pero ahora vuelve a ser escasa la presencia en el panorama musical, ¿cómo percibís ese cambio de tendencia? ¿gustos del público? ¿ciertas imposiciones industriales?

La recuperación y actualización de distintos géneros y momentos de la música negra desde principios de los 90 es digna de análisis. No sabría decirte si hay un patrón, una lógica o si responde a situaciones socio-económicas determinadas… El hecho es que vivimos una recuperación del soul a principios de los 90 desterrando los sonidos ochenteros, luego el acid jazz nos devolvió el funk y el disco, el deep funk pegó fuerte hace un tiempo y ahora parece que el rythm and blues sea lo más… y justo ahora nosotros volvemos a un rollo más ochentas! Lo importante para los que amamos la música negra es que todo eso vaya calando y que su lenguaje sea asumido de una manera natural por la gente, es decir, que se cree un público que permita que puedan haber más bandas y un circuito para que puedan tocar.

Puede que la disco-music estatal no esté en boca de todos, pero lo cierto es que goza de muy buena salud a nivel internacional.Quizás todavía esté denostada entre los puristas, pero es nuestro vehículo de expresión creativa, y eso no se cambia por las tendencias ni por la industria. Ajo y agua y a seguir trabajando.

Cómo vivisteis el éxito de “Supersexy girl”

Fue una gran experiencia vital. Éramos unos exaltados y unos flipados que de tocar en fiestas okupas al día siguiente van al programa de Terelu Campos a hacer un playback. Nos reíamos mucho y lo pasamos en grande, vimos como la industria se iba fagocitando a si misma y, aunque no nos sintiésemos, éramos parte de ello. Muy interesante.

Y evidentemente, tener el calendario lleno de bolos por todo el estado era una flipada. Íbamos hechos polvo por el ritmo de trabajo pero forjamos una sensación de familia muy intensa. Todo era muy intenso de hecho. Sólo podemos estar orgullosos tanto del tema como de donde nos llevó.

Fundacion Tony ManeroIlustracion: Alejandro Díaz Paúl “El artísta invitado”

¿Os ha costado esfuerzo manteros en el mundo de la música?

Cualquiera que se dedique a esto sabe que es una montaña rusa llena de inestabilidad, pues del barro salimos y al barro acabamos volviendo si no te pliegas a lo que el mercado espera de ti. Y aún así vuelves a las trincheras porque el oficio está muy complicado en este país. Pero bueno, hemos intentado gestionar el éxito inicial y bien o mal seguimos trabajando. Con menos exposición, en un ámbito más minoritario, pero tratando de fidelizar a nuestros seguidores y ampliar nuestro público con cada trabajo. Hemos creado proyectos paralelos, y desarrollado el trabajo del colectivo dentro de nuestra mini-oficina-sello Nación Funk. Lo básico de todas maneras es seguir generando entusiasmo entre los miembros del grupo con cada nuevo trabajo, y ofrecer un directo potente y que no decaiga.

 Una pregunta indiscreta, ¿vivís de la música?

Algunos sobrevivimos de ello, adaptando nuestras necesidades y proyectos vitales al ritmo de trabajo, y ampliando nuestra actividad a trabajar en publicidad, producción de otras bandas y ofreciendo nuestro estudio y recursos para auto-financiar nuestra pequeña infraestructura. Los más lo compaginan con trabajo, docencia en la música y otras bandas.

Y conseguís sacar un nuevo álbum… cuánto trabajo y esfuerzo os ha supuesto.

Costó lo suyo. Tras nuestro anterior trabajo, Pandilleros, en el que depositamos muchas espectativas por lo ambicioso del proyecto (banda sonora de una peli que no existía, representarla en teatros con apoyo audiovisual), nos tomamos un largo paréntesis para airearnos y recuperar la ilusión de encontrarnos de nuevo en el estudio, ya que no funcionó muy bien que digamos. Muchas veces necesitas la perspectiva del tiempo y el espacio para saber apreciar lo que tienes, y así ha sido con Manero. Nos queremos, trabajamos bien y fácilmente juntos, y las nuevas incorporaciones de gente joven han servido para que la ilusión de crear volviese a la banda. Una vez la recuperamos, todo fue sencillo, había temas, una linea de evolución sonora hacia los sonidos disco de los ochentas, ganas de investigar con nuevos cacharros, sintes y cajas de ritmos. Así que a lo largo de un año y sesiones espaciadas lo hemos logrado, Superficial ya es una realidad.

 Cómo es el proceso de elaboración de vuestro disco, quién compone, quién selecciona, ¿es un proyecto colaborativo?

Hemos ido evolucionando de una manera de trabajar más asamblearia hacia una dictablanda generada por las dinámicas própias de la banda. Yo soy el que más compone, y Miguelito es el que controla el estudio y la producción, con lo que nos hemos convertido en los dinamizadores y cerebros crearivos de la banda. Solemos funcionar a partir de demos que grabo en mi casa, y dependiendo del tema lo ensayamos o lo parimos en el estudio. Superficial, que tiene una producción al estilo de los disco de música negra de los 80, muchas veces basados en cajas de ritmos, bajos sintetizados y teclados digitales, nos ha hecho trabajar mucho en el estudio más que en el local de ensayo. El reto es crear un material orgánico y funk y en estas coordenadas, y sobretodo evolucionar y experimentar como intérpretes y como banda. Hemos tratado de hacer un disco coherente y nos hemos dejado material por el camino si no encajaba con la linea que nos habíamos marcado.

Qué diferencias podemos encontrar entre los temas que encontramos en el disco y su traslado al directo, qué instrumentos y otros apoyos utilizáis y cuales dejáis fuera.

En el directo todo se reposiciona hacia nuestro sonido como banda, seguimos con la misma formación a excepción de la percusión, que la hemos dejado al irse Ernesto, nuestro percuta de toda la vida. Así que adaptamos los temas a esa formación, volvemos al bajo de cuatro cuerdas (o cinco), dejamos de lado capas de sintetizadores ya que no llevamos secuencias pre-grabadas, y adaptamos el trabajo vocal a cuatro voces. La clave para mantener el sonido del disco es usar unos sintetizadores distintivos, y adaptar los temas clásicos del repertorio a ese rollito ochentero, con riffs de guitarra más limpios y con menos wahs. Es un trabajo de producción del directo al que ya estamos acostumbrados, y el que hace evolucionar el sonido de la banda con los años.

¿Creéis que, estilos como el vuestro, digamos (no quiero ofender) con menos repercusión entre el público mayoritario, es más sencillo practicarlo en grandes ciudades?

Creo que el disco-funk es un lenguaje universal. Puede gustar a nostálgicos que vivieron los setentas/ochentas, a peña joven que se interesa por el funk (porque está a la base de la música disco), y a gente a la que le mola la electrónica más amable (house, electro-funk,…) porque surge precisamente del sonido disco.

Lo que quiero decir es que si no vienes con prejuicios a nuestros conciertos te lo puedes pasar en grande, porque es música para hacer bailar, interpretada con respeto y entusiasmo, y que aprovecha las posibilidades técnicas para hacer un bolo POTENTE. Este planteamiento puede ser asumido por un público urbano, pero también en fiestas de ciudades más pequeñas, y porque no, pueblos. Así lo hemos constatado a lo largo de los años. Tú dános un escenario y nosotros pondremos a bailar a la gente.

Lo digo porque ahora nos están sorprendiendo, por ejemplo, grupos de mambo y swing de Galicia, sin ir más lejos, o grupos de shoegaze zamoranos. ¿Creéis que se debe a la influencia de las nuevas tecnologías a la hora de democratizar la música? Es decir: quizás sea más fácil el contacto entre bandas/espectadores/sellos discográficos, por no hablar del abaratamiento de costes a la hora de producirla.

No sé que decirte. Me parece genial que la gente pueda desarrollar sus inquietudes artísticas y que internet ofrezca la posibilidad de difundirlas sin tantos intermediarios. Pero el problema sigue siendo básicamente el mismo: como crear tú público y llevar tú trabajo hacia un espectro más amplio de oyentes. Y por encima de todo: si no hay un circuito de salas y unos mínimos para que las bandas puedan salir a la carretera en condiciones (gastos de desplazamiento, cena y ya no te digo volver a casa con algo de cinerario en el bolsillo), ya podemos estar todos en nuestra casa con nuestros ordenadores haciendo obras magnas que nos las vamos a comer con patatas. O sea, que uno lo hace porque quiere y le llena, pero también estaría bien vivir de ello, no? Tiene mucho que ver con el sitio que tiene la cultura en cada país y las políticas públicas que se realizan para apoyarla. Sin equipamientos, sin educación, la cultura es una paja (maravillosa, eso si).

Cómo os habéis planteado la gira, ¿algún festival a la vista?

Ahí estamos. Desembarcamos en Madrid este 29 de enero en la sala El Sol, y en primavera retomaremos las presentaciones por el estado con vistas a animar la contratación. Tenemos cerrados el Black Music Festival y el Tarragona Soul City para marzo, y un festival en Extremadura para el verano. Ha de ser un buen año!

Qué otros grupos de disco españoles nos recomendáis. O bien, qué otros grupos actuales os encantan y os gustaría dar a conocer.

Ultimamente estoy enganchado al disco de Los Amigos Invisibles, y al proyecto en solitario de su guitarrista, Orquesta Discotheque. The Excitements me parecen una bandaca, y no es porque haya estado tocando con ellos. Los Mambo Jambo trato de no perdérmelos. Aurora and the Betrayers también me molan. Pero si me tengo que quedar con alguna banda, me quedo con los italianos Calibro 35, que son unos béstias pardas y su funk cinemático me flipa.

A nivel de disco me ha encantado el disco de Escort, o el disco de una banda también americana que se llama The Internet. Y el trabajo de la banda Rhye me maravilla por su belleza.

 Y, por último, ¿podéis contarnos algunas aficiones curiosas fuera de lo musical?

Cada uno tienes sus filias. A mi me flipan los comics, y comparto con Miguel el coleccionista compulsivo de vinilos (gana él por goleada). Y subir montañas para después bajarlas. Beni, nuestro batería, tiene la manía de ir en bicicleta por el mundo. Marçal, el trompeta, se está destrozando los huesos haciendo rugby. Ginés, el saxo, se dedica a construir sintetizadores analógicos de 12 bits a base de chips y material de desecho. Deli, la bajista, es un friqui de la historia de la radio espanyola yayuna. Y Paquito… bueno, Paquito es Paquito, que ya es mucho ser.

 Muchas gracias por vuestro tiempo.

 

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