El Ukelele recomienda… octubre de 2016


¡Nueva etapa! A partir de ahora, cada última semana del mes desde El Ukelele te presentaremos algunos de los discos publicados en las últimas 30 jornadas que más nos han llamado la atención en El Ukelele recomienda… ¡Pon la oreja!


Si hace unos días os sorprendíamos (o no) con nuestro retorno a Spotify por medio de listas mensuales, hoy es momento de abrir una nueva sección en El Ukelele: las recomendaciones de novedades discográficas. Desde nombres con una carrera superior a la edad de muchos de nuestros colaboradores a nuevos valores que acaban de publicar su primer disco. En esta (humilde) lista tienen cabida todos aquellos discos o eps que, por diferentes cuestiones, han llamado a nuestro oído. Sin más dilación, os dejamos con nuestra primera selección. Ya sabéis lo que decían los Coen, escuchar después de leer.

Cosmic Birds. Melt in Trees (Astral Travel Records, 2016)

Valladolid, Madrid y Berlín. Esas son las escalas por las que ha pasado el último disco publicado por Cosmic Birds, una colección de diez canciones en las que la montaña rusa de las sensaciones se manifiesta en forma de catarsis emocional. El folk y el pop son los protagonistas en temas intensos y oscuros como ‘Wasteland’ o ‘There Was Evening’, pero también hay lugar para acercamientos a estilos menos populares como la americana o el blues. Un disco muy recomendable para aquellos que gusten de ser sorprendidos en cada escucha.

Crystal Fighters. Everything is my family (Play It Again Sam, 2016)

Tras una curiosa introducción, el respirar de una naturaleza amazónica se deja ya intuir y se hace verbo y sonido en su segundo corte, ‘Yellow Sun’, tema que sirve como ejemplo del típico sonido que encontraremos dentro del nuevos disco de la banda británica: composiciones pegadizas, resultonas y de coros (cuasi) infantiles. También hay lugar para la sorpresa tras el cambio electrónico-dance que aparece en ‘In Your Arms’ y el giro beatle surgido a partir de ‘Moondog’. Colores chillones y triple ración de energía para el otoño. Y para las sesiones de gimnasio.

Los Harakiri. Los Harakiri (Sociedad Fonográfica Subterránea, 2016)

Pese a haber sido grabado en el pasado mes de febrero en los Estudios Sequentialee, no ha sido hasta este mes de octubre cuando ha visto la luz el primer largo de Los Harakiri. Los granadinos se conocen bien los bajos fondos del rock y se cubren de gloria con estos ocho temas grabados en directo a la antigua usanza. Su blues punk se ampara en una línea de bajo muy definida, la frecuencia constante de riffs de guitarra y unas letras que bailan entre el recochineo y la chulería. Impagable ‘Mi vecino carapán’. Sabor ochentero en una grabación que no acepta dudas sobre qué te encontrarás el día que les veas en directo.

Moses Rubin. Subtle Atmospheres (autoproducido, 2016)

El primer disco de Moses Rubin se gestó entre Estudios Reno y Espacio Invernadero aunque también podría decirse que fue entre Madrid y Leeds. La apuesta en solitario de Moses Rubin se presenta con un primer disco excelso y cuidado hasta el límite. Más allá del mimo prestado a su art work, el álbum destaca por la profundidad, tanto vocal como instrumental, de sus temas, de ‘The Rain’ a ‘Shiny Coloured Waistcoat’, y por el amplio abanico de estilos que ofrece, desenvolviéndose sin problemas tanto en el blues más amargo como en el pop más pegadizo. Una madurez impropia (y bienvenida) de un primerizo trabajo.

Pretenders. Alone (BMG, 2016)

De un tiempo a esta parte, lo que toca Dan Auerbach (media naranja de The Black Keys) lo convierte en oro. O mejor dicho, en éxito asegurado. Si encima a su fórmula mágica le añades la carismática voz de una personalidad como Chrissie Hynde, es fácil rendirse. Tras ocho años de sequía, el veterano grupo grabó en 48 horas un disco en el que confirma que ni le hacen ascos a los sintetizadores ni los viejos rockeros nunca mueren con temas tan actuales como ‘Road Movie’ o el propio ‘Holy Commotion’. Su tacto para las baladas sigue intacto con cortes como ‘Death is not Enough’.

Two Door Cinema Club. Gameshow (Parlophone/Warner Music, 2016)

Pop aderezado con electrónica de videojuego. Así empieza el último disco del trío norirlandés con el tema ‘Are We Ready? (Wreck)’. Una última pantalla arcade que superar a contrarreloj. Una carrera de obstáculos. Tras un primer disco prometedor, el público no supo/quiso entender el juego en el que Two Door Cinema pretendía adentrarse con cada nuevo trabajo. Gameshow necesita varias escuchas y tener un gusto desinteresado por falsetes y sonidos noventeros. Tan posible como excéntrico que te lleven de Daft Punk a New Kids on the Block.

Yo, Estratosférico. Potencialmente infinitos (autoproducido, 2016)

‘Vive Lejos Muere Cerca’ funciona como el bidón de agua después de escalar un puerto de primera. Refresca, revitaliza y tus pulsaciones combinan su progresiva bajada con la intensa satisfacción del trabajo bien hecho. Con este primer corte, el último disco de los alcarreños abre la puerta a un lugar en el que el rock hispano está (aún) más presente que en sus anteriores trabajos. Las similitudes vocales con el rockman aragonés más conocido internacionalmente son inevitables, pero la fuerza de canciones como ‘Nautilus’ o ‘Reikiavik’ hace que sólo sea una característica superficial.

More from Carolina Cadenas Pazos

El Perro ladra: The Levitants y The Heeps mueven Madrid

Facebook Twitter Pinterest LinkedIn WhatsAppLet Show reunió anoche en El Perro de...
Leer más