Uniforms paran el tiempo con su brutal Fantasía Moral

Fantasía Moral es una de esas obras capaces de dejarte sin aire. Intenso, profundo y desconcertante, el segundo álbum de Uniforms parece hecho para superar la prueba del tiempo.

Fantasía Moral

Uniforms

Oso Polita

18 de septiembre de 2020

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Fantasía Moral

Uniforms

Editado por Oso Polita

Publicado el 18 de septiembre de 2020

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Uniforms

Editado por Oso Polita

Publicado el 18 de septiembre de 2020

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La fe es el material del que están hecho los milagros y, si bien Raúl Pérez tiene fama de tahúr, esta vez me temo que sus cartas eran ganadoras desde el primer reparto. La Fantasía Moral de Uniforms es uno de los discos del año y, yendo más allá en el tiempo, del género. Es un álbum sólido y elástico que confirma al cuarteto como una de las formaciones más importantes del panorama alternativo nacional. No van a sonar en horario de máxima audiencia, pero su segundo LP amenaza con perpetuarse y habitar en el templo de la posteridad.

En la edad de los capitanes a posteriori quizás sea sencillo afirmar que se sabía lo que iba a ocurrir con Fantasía Moral. Yo mismo tenía confianza en que fuese un gran disco, sin embargo, Uniforms han conseguido algo muy importante: su trabajo es bueno y sorprendente a partes iguales. Han conseguido sonar a ellas mismas sin repetir lo de Polara y, esto es mucho más difícil de lo que parece. Este disco no es una mera evolución, es una elevación hasta el infinito de las bases previas. No se autoplagian, pero suenan a ellas mismas; no rompen con el pasado, pero todo suena radicalmente nuevo. Fantasía Moral es un trallazo cuántico.

Densas, eléctricas y elegantes, Uniforms se aparecen en este álbum como la primera tormenta del otoño, esa que te pilla desprevenido y te hace mirar por la ventana como si estuvieses viendo llover por primera vez. Raúl Pérez, Will Castellano y Andrew Rose han sabido exprimir al máximo el fruto del árbol del Pigmalión respetando su esencia. Han logrado que no se pierdan sus cualidades; Fantasía Moral llega al oído alto, claro y fresco. En este apartado sonoro, se perciben ecos del pasado que pueden recordar a Slowdive, Cocteau Twins, Lush o Beach House, pero también a bandas más recientes como los DIIV de "Blankenship", a los Wednesday de "Pictures" y a otras formaciones como Life on Venus, Death and Vanilla e incluso, yendo más allá de las referencias obvias, Grimes. Ni qué decir que, para variar, por más referencias que se citen –por muy variopintas que sean–, Uniforms siguen siendo Uniforms. El espíritu salvaje y delicado que albergaba Polara, sigue brillando en el firmamento alumbrando esta fantasía.

En lo relativo a las letras, el salto ha sido cósmico. No de calidad, porque el debut de Uniforms tiene buenas letras, sino por las temáticas y los enfoques, más etéreos. Las tinieblas se ciernen sobre Fantasía Moral haciendo que todo se vea oscuro y borroso, haciendo desaparecer las certezas y la euforia que provocan las melodías. Con la salvedad de "One Hit Wonder (Cheni's song)" y "U Found Me", asideros a los que me agarraría cada día de mi vida, el resto de temas coquetean con la ansiedad, la mentira, la decepción, el dolor y también con ese monstruo llamado tiempo. No es nada nuevo, pero conviene recordar que vivimos en un mundo muy cruel e injusto. Si uno se para y reflexiona acerca del apartado lírico, el segundo LP de las andaluzas golpea fortísimo, aunque eso sí, deja varias ventanas abiertas a las que asomarse e incluso alguna puerta a través de la cual huir (aunque me temo que sea para entrar en un nuevo bucle). Ojalá que ese «Lungs don’t fail me now / Give me the strengh to keep my own desire» prevalezca, al fin y al cabo, estamos condenados a tratar de sobrevivir. ¡Suerte!

Canción a canción, Fantasía Moral va desgranándose como una bomba de racimo desangrando al oyente. "Semana Satán", el último single en ser publicado, abre el disco. El efecto que provoca esto es que es el arranque del álbum suena muy familiar, sensación que se apoya también en el sonido shoegaze, más bien clásico. Sin embargo, el final de la canción trae tralla, y la explosión sonora lo distorsiona todo. El testigo, guitarrero y enérgico, lo toma "Brazil", un agujero negro con alma de single cuyas letras desesperadas absorben la energía que después emite el instrumental. "Serena" hace honor a su título rebajando la tensión. Saltarina en el arranque y progresiva al final, nos enseña la cara más psicodélica de Uniforms, pegajosa como un calippo derretido sobre la acera. "Casi Famosas" cambia de tercio. Autobiográfica, contrapone su aterciopelado sonido con una historia que cuenta el duro camino al éxito. No sé si Uniforms leerán esta reseña, pero si lo hacen, decirles que, a nivel puramente artístico, lo han logrado: han coronado una cima musical (una con miles y miles de metros). Cierra la cara A de Fantasía Moral un tema extraterrestre y ruidoso, oscuro y bailable, que toca con ambas manos lo mejor de las tradiciones musicales alemanas y británicas. Las trazas estelares de kraut y kosmische, enfrentadas con los rayos industriales, nos traen el éxtasis. Quien no la reclame en el primer concierto, que calle para siempre. ¡Qué suene "One Hit Wonder (Cheni's song)"!

La segunda mitad del álbum se presenta con la suave parsimonia de "U Found Me", un corte inesperado, pero que extrañamente encaja en el conjunto. De apariencia frágil, su desarrollo va dándole una robustez que vuelve a desaparecer cuando ya no hay peligro, cuando el uno reconforta al otro: «it's a game and we both won, and we both...». Sí, los finales felices parecen existir fuera de Matrix, aunque he de reconocer que me inquieta mucho el final abierto. La séptima plaza de la Fantasía Moral de Uniforms la ocupa “Sunflower Sea Star”, canción en la que la banda colabora con los geniales Martes Niebla. Lejos de quedar en una mera curiosidad, el tema trae mucha chicha. La guitarra, flotando sobre un lecho de ruido y voces, suena a una melancólica ensoñación cuyas visiones hacen prever un placentero final de disco.  No es así, "Selvas en Llamas" es una plegaria inacabada, profunda y dolorosa, que te deja con el corazón en un puño, sin aire. Tras un tenso impasse, la canción vuelve sobre si misma para… concluir sin solución. Sé que el «da que pensar» se ha convertido en una respuesta meme en redes sociales, pero aquí puede usarse de manera no irónica. En segunda posición, por la cola, emerge el segundo adelanto. ¡Qué temazo es "Eugenesia"! Potente, aunque y muy popera para los estándares que aquí se manejan. En resumen: "Eugenesia" es una maravilla. Esquiva y penetrante, la penúltima canción de Fantasía Moral es como uno de esos chicles rellenos de caramelo que nunca pierden el sabor y la magia. Y ahora sí, tras varias fases llenas de distorsión, brutalismo y de golpes romos, llega el final, ¡y qué final! "Lungs" causa un estupor mayor que el de "U Found Me", no por nada, sino porque enseña a unas nuevas Uniforms. Las teclas, casi cálidas, se entremezclan con las programaciones en un matrimonio imposible y, por lo tanto, perfecto. Poco a poco, "Lungs" va creciendo sobre sí misma, sumando ingredientes hasta hacerse gigantesca y desaparecer como el sol con la primera tormenta del otoño. Un cierre perfecto.

Dice la nota de prensa de Fantasía Moral que sentirás euforia, que cuando menos te lo esperes, estarás al otro lado. Yo, siendo sincero, no sé ni donde estoy cada vez que acabo el disco. Es tal el torbellino de emociones que siento, el maremágnum de recuerdos que me evoca durante sus cuarenta y tres minutos de duración, que cuando finaliza me encuentro en un lugar nuevo en el cual reina el silencio.

Esa sensación de viajar a través del tiempo y de espacio, componentes de la laguna de la memoria, me la dan pocos trabajos musicales. Si Polara era la estrella que me guiaba en mitad de la tormenta marina, Fantasía Moral es la estrella, es la tormenta y es el oleaje. No sé si es madurez artística o si es simplemente la magia de la música bien hecha, pero el segundo álbum de Uniforms me saca de la vida que debo vivir para trasladarme a otro universo. Al final, el símil con El Show de Truman no está tan mal tirado. El mundo que ilustra Julia Hita se hace real desde el primer acorde. Thanks for the trip.

Editado por Fearless Records

Publicado el 23 de octubre de 2020

9/10

Editado por Sonic Cathedral

Publicado el 9 de octubre de 2020

8/10

Editado por New West

Publicado el 2 de octubre de 2020

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Editado por Partisan Records

Publicado el 25 de septiembre de 2020

7/10