Swans – Leaving Meaning
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Leaving Meaning es el enésimo gran trabajo de Swans. La creatividad y talento de Michael Gira parecen ser infinitas, y si no lo crees, escucha este brillante álbum.

Describir la carrera dramáticamente exitosa de Swans, una banda de rock que dobla géneros y que fue creada por el Michael Gira, no es una tarea sencilla, ya que han producido más obras maestras que la mayoría de las bandas con las que comparten escalafón. Una legendaria serie de álbumes en los años ochenta y noventa en los que se interesaron por todo, desde el noise rock hasta el post-punk y el post-rock, culminó en 1996 con Soundtracks for the Blind, una odisea de dos horas y media por los rincones más oscuros de la psique humana que aún no ha sido igualada por ningún registro en términos de alcance y anormalidad. El resurgimiento en esta década, después de quince años de silencio, produjo rápidamente un trío de obras de dos horas (The Seer de 2012, To Be Kind de 2014, y The Glowing Man de 2016) que demostraron que, treinta años después de su debut, estos cisnes estaban lejos de quedarse sin material o talento.

Así que no se puede dar una breve sinopsis de la carrera de la banda hasta ahora, pero lo que es importante es saber que Michael Gira ha cultivado una reputación un tanto especial: entra en un nuevo y desconocido territorio con cada lanzamiento teniendo casi todos sus experimentos con un éxito increíble. Pero cuando Gira pareció ver en The Glowing Man una conclusión para la más reciente encarnación Swans, la pregunta seguía siendo: ¿qué iba a pasar después? Resultó que la espera para el siguiente álbum de Swans fue sólo un poco más larga que los dos años entre cada uno de sus proyectos más recientes, y aunque la composición del grupo se ha visto ligeramente alterada esta vez, estamos, a todos los efectos, ante un producto de la misma banda a la que los fans han aclamado a rabiar. No es de extrañar pues, que su nuevo disco sea en gran medida más del mismo sonido que les ha valido tantos elogios en los últimos diez años, aunque a una escala un poco menor. Sin embargo, lo que pierden en sentido y alcance lo ganan en nostalgia, ya que Gira ha considerado oportuno introducirse en el catálogo de Swans para inspirarse, y la mezcla resultante deja ecos de goth country, post-rock y otros innumerables e inclasificables sonidos.

Por mucho que Gira esté tirando de cada era de Swans en su nuevo trabajo, posiblemente el punto de referencia más fuerte sea How I Loved You, álbum de 2001 de su proyecto paralelo The Angels of Light. Ese disco tomó los elementos góticos y folclóricos introducidos en el canon de Swans en 1991 con White Light from the Mouth of Infinity y los alisó en una colección de baladas agradables y directas que constituyen la música más cercana y accesible que Gira haya hecho jamás. Dejando a un lado este hecho, el músico ahora extiende sus influencias hacia algo más y a la vez menos sustancial, hacia una culminación del género que mezcla esos sonidos con el zumbido post-rock de The Glowing Man para crear una experiencia poderosa y melódica, y eso que para una banda que rutinariamente ha hecho canciones de treinta minutos, sentarse durante diez minutos de “The Hanging Man” o doce minutos de “The Nub” puede llegar a ser decepcionante.

Aun así, la nueva aventura de la banda encuentra mucho espacio tanto para la innovación en experimentos pasados como para incursionar en nuevos y excitantes territorios. “Amnesia” toma prestado su título y letra de un oscuro corte del disco Love of Life de 1992 (otro punto de referencia clave para la paleta sónica de su más reciente proyecto). Lo que alguna vez fue un thrash post-punk animado ha sido rehecho como un delicado lamento repleto de guitarras punteadas y vibrantes cuerdas, con las palabras de Gira cambiando su furia rebelde original por un tono distante y poético y resignado que hace veinticinco años: «And this city’s a crowded room / The earth is a closing tomb». Cuando canta «The President’s mouth is a whore / When there’s murder, the audience roars». Pese al cambio, lo que se extrae de sus palabras no es menos relevante ahora de lo que era entonces, ya que sigue siendo enfurecedora y deprimente a la vez. Otros temas, pese a la nostalgia evidente, también suman puntos para este Leaving Meaning. La groovy “Some New Things” es más que un maravilloso retroceso. Entre su producción borrosa y distorsionada, las voces de fondo y la sangre fría de Gira, no es aventurado decir que la canción encajaría perfectamente en cualquiera de los discos de la banda durante los años noventa, aunque puede incluso sobrepasar ese material en términos de exuberancia diabólica.

A pesar de lo agradable que es para los fans de Swans disfrutar de la historia del grupo, el sonido más enfático al dejar de lado el significado es diferente a todo lo que la banda ha intentado antes. “Sunfucker“, a lo largo de sus diez minutos, se abre sobre un zumbido que envuelve un canto ritualista; el sol siempre ha sido una de las metáforas favoritas de Gira, y los tonos sagrados y omniscientes del tour de force de treinta minutos “Bring The Sun/Toussaint L’Ouverture” y “To Be Kind” regresan con energía: «Give up to Sunfucker / The naked, the crawling / They become us while burning». La energía se acumula en un poderoso clímax de sintetizadores y gritos que luego se desvanece lentamente hasta que Gira vuelve a entrar repentinamente y el tema se transforma en un frenesí de guitarra y batería que culmina en un genial «One thought, one mind / Sunfucker eats the blind». Menos trastornado, pero aún más asombroso es el canto gótico de “It’s Coming It’s Real“. La delicada mezcla de piano, percusión suave y entonación de coro crece lentamente con la cadencia perfecta hasta convertirse en una masa sónica con tonos de guitarra estridentes y un canto acumulado en capas que golpea con una intensidad indescriptible. Paletas de sonido similares quedan plasmadas en “Cathedrals of Heaven” y la pista homónima al disco cambiando la estructura templada por un corto in crescendo de ruido electrónico en la primera y líneas melódicas más complejas en la segunda.

Aunque no se puede obviar el hecho de que estamos ante un LP menos consistente que muchos de los discos más celebrados de Swans, Leaving Meaning un especial valor, ya que es capaz de encontrar el equilibrio perfecto entre la nostalgia de las antiguas épocas y la frescura de las nuevas ideas. A pesar de alcanzar un éxito inimaginable en su reciente resurgimiento, la banda se niega a volverse autocomplaciente, y su implacable insatisfacción con el presente continúa dando sus frutos en la asombrosa creatividad de Michael Gira. El hecho de que su trabajo más reciente esté tan endeudado con su pasado no hace más que aumentar su encanto, pocos grupos pueden presumir de una historia tan alabada y diversa en cuanto a sonido. Leaving Meaning es un álbum digno de una discografía tan rica como la de Swans y, además, por su naturaleza, es un disco que puede mejorar con los años. Otro golpe de remo de Michael Gira.

8’5

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Cerrar menú