Stealing Sheep – Big Wows
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Big Wows apunta a ser uno de los grandes álbumes de 2019. Stealing Sheep ha firmado un LP lleno de brillo y de efectos de luces que no huye de la realidad.

Las Stealing Sheep han regresado a la primera plana con un álbum de pop demoledor. El trío de Liverpool ha publicado Big Wows, un LP bailable de inicio a fin que no cae en los clásicos vicios del género.

Big Wows es un disco amplio, un espacio en el que se nota el paso de diversos productores, los cuales han ayudado a la banda a alcanzar cotas musicales que bien podrían ser obra de Björk o de Metronomy. Y es que la clave del trabajo está en la armonía entre las melodías instrumentales y las vocales. Entre ellas se ha formado una unión tan suave y natural que a lo largo de los casi cuarenta minutos de disco no se produce ningún chirrido.

No ha debido ser una tarea sencilla. Stealing Sheep, con mucha valentía, ha metido en una coctelera multitud de sonidos de diversa clase. “Show Love”, por ejemplo, se sumerge en el R&B, “Jokin’ Me” es un himno discotequero, “Just Dreaming” una balada de dream pop y “Breathe” un corte clásico de synth pop. Lo que ocurre entre medias, no es que sea peor. Se pueden citar más cortes, como “Why Haven’t I”, que es un temazo de neo psicodelia, y también “Big Wows”, un himno de pop que juega con los colores, las texturas y las emociones. La banda, además de un sonido impoluto, ha logrado formalizar desarrollos internos que parecen anárquicos pero que están pensados al detalle. Los ganchos van llegando puntuales, uno tras otro, hasta tumbar al oyente y sumergirlo en este particular universo lleno de brillantina y de figuras en perpetuo movimiento.

Esta tensión es la constante de Big Wows, gracias a que Rebecca Hawley, Emily Lansley y Lucy Mercer van tirando continuamente de un catálogo de sonidos en apariencia infinito, en el que los efectos y samples tan pronto surgen como se desvanecen. Las tres, apoyándose en una sutil pero machacona sección rítmica, han acabado firmando una obra sutil y contemporánea que ilustra perfectamente la realidad en la que vivimos, la de un mundo donde resulta imposible esconderse del bombardeo de estímulos al que somos sometidos cada día. Sin embargo, siempre existe un contrapunto. El álbum, como la vida, acaba encontrando espacios íntimos y serenos en los que expresarse.

En este apartado, el lírico, oímos como las obsesiones quedan perfectamente plasmadas en líneas como «Do you think about me / think about me / think about me?» de “Jokin’ Me”. También hay espacio para la reafirmación, tal y como se percibe en la machacona “Choose Like You” «Just ’cause I don’t live like you / and choose the way you do», o para la duda, como en “Show Love” «Do you think we’ll wake up feeling like we’ve changed?». La respuesta a todos los planteamientos habidos (y por haber), está, cómo no, al final, en el interior de imponente psicodelia de “Heartbeats”, aunque para encontrarla es necesario haber escuchado el álbum completo con anterioridad.

La factoría de Heavenly Recordings suele traer cosas buenas todos los años, y este Big Wows de Stealing Sheep apunta a ser una de sus mejores referencias de 2019. El trío de Liverpool ha conseguido disfrazar de pop bailable un disco que no es más ni menos que el resumen de muchas rutinas. Si seguimos el consejo de Novedades Carminha, ese que dice que «el vivo al baile / el muerto al hoyo», este disco acabará sonando mucho.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

José Domínguez

Fundador, como el brandy.
Cerrar menú