Los Pirañas – Historia Natural
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Los Pirañas siguen mordiendo. Su nuevo disco, Historia Natural, es más que una colección de grandes canciones, es todo un universo con sus propias normas.

Desde su genial La Diversión que Hacía Falta En Mi País vengo siguiendo a Los Pirañas, uno de los proyectos más refrescantes de la escena musical latina. Los colombianos, cuatro años después de su último trabajo, han vuelto a dar en el clavo con un disco infinito titulado Historia Natural. La banda ha reconocido en reiteradas ocasiones su evolución, un cambio que se ha dado a lo largo de décadas con proyectos anteriores a Los Pirañas. Me gusta especialmente cómo lo define Eblis Álvarez, encargado de la guitarra y de las programaciones:

La diferencia es que usamos computadoras y formas contemporáneas para encajar en la cultura moderna.

Efectivamente, si uno escucha su música y la compara con otros autores con los que comparten influencias e intenciones, podrá comprobar que una clara intención renovadora, la justa para innovar sin caer en una ininteligible vanguardia. Profundizando en el asunto, si uno pincha viejas cumbias psicodélicas y después se pone con Los Pirañas, compartirá la misma sensación que debieron sentir aquellos que escucharon a los pioneros electrónicos de los setenta, esos afortunados que pudieron hacer de primera mano la comparación con lo que sonaba en la década anterior: tuvieron que sentirse extraterrestres, seres de otra dimensión.

Aunque aquí hay un claro avance tecnológico con respecto a otras bandas tropicales, no crean que este se basa en una mera automatización de la música. Sus melodías y sonidos siguen siendo espontáneos, solo que ya no se apoya solamente en los instrumentos clásicos, ahora las computadoras permiten amplificar y retorcer las ondas de estos llegando más lejos. Esta habilidad técnica, unida a una imaginación y talento especial para convertir una jam en un producto apto para el consumo, hacen de Los Pirañas un grupo de talla mundial.

En este disco suena todo aquello que uno espera de Los Pirañas: mestizaje, locura, bucles y burlas, En definitiva, diversión a raudales. Ya desde “Llanero SoledeñoMario Galeano, Eblis Álvarez y Pedro Ojeda imponen un ritmo frenético y machacón que hace echar humo al machine drum. Un estilo que sigue su sucesora en el tracklist, la trepidante “Infame Golpazo”. Sin embargo, en este disco, los árboles también dejan ver el bosque gracias a canciones como “Puerta del Sol”, que nos recuerdan a otros momentos estelares del terceto como el mítico “Del Sol, a 18 Minutos”. Ese sonido, tan característico, es marca de la casa. También hay nuevos highlights: brilla, fruto del groove, en “Espíritu de los seres humanos”, un carnaval de ruidos que se vuelve cada vez más enrevesado; también en la finura, con ecos de pasodoble maquinero de “Todos tenemos hogar”; o en la cálida luz que inunda la playa que evoca la magnífica “Palermo’s Grunch”.

Tras encadenar varios cortes de altos y novedosos vuelos, Los Pirañas regresan a territorios familiares con “El venado triste”, que tiene un magnífico riff en la base, la cual lo soporta todo, incluso los lamentos del pobre animal. “Te regalo una licuadora”, aumenta la cadencia de fondo y, haciendo honor a su nombre, emplata un mejunje único que el oyente degustará con sumo placer. A estas alturas la mente y la piernas lo aguantan todo. “Quedar bien con el oyente” emerge con un tono triste y una velocidad reducida. Lo hace jugando en los terrenos del free jazz y de la psicodelia espacial, un camino que los lleva a desembocar en “Rechazados por el mundo (Pompeya)“. Aquí Los Pirañas, sabiamente, dan el golpe de gracia. Reservarse un corte así para el final nos permite fundirnos de forma definitiva con ese todo que es Historia Natural.

Las canciones de Historia Natural crean un universo sonoro único, un espacio en el que el tiempo varía al son de una percusión mutante y en el que la textura de los objetos cambia al antojo de la guitarra. El bajo, a veces imperceptible en pleno éxtasis ruidista, le da el empaque necesario al conjunto para que no acabe roto en mil pedazos. Los Pirañas, con su sonido artificialmente natural, con su maquinaria tropical, han creado un género en sí mismo, un espacio musical cuya Historia Natural es, definitivamente, otra historia.

8’5

Escucha Historia Natural de Los Pirañas

Conciertos de Los Pirañas

Tras su paso por México, Los Pirañas tienen anunciadas cuatro citas con Europa, cuatro fechas en las que mostrarle al viejo continente como suena la última actualización de la psicodelia sudamericana.

  • 29 de octubre – Pan Piper, París, Francia – Entradas
  • 1 de noviembre – Podium Grounds, Róterdam, Países Bajos – Entradas
  • 3 de noviembre – Alice, Copenhague, Dinamarca – Entradas
  • 9 de noviembre – Bimhuis, Ámsterdam, Países Bajos – Entradas
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