Las Odio – Autoficción
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Autoficción es lo último de Las Odio. La banda ha sacado adelante un álbum de mensaje profundo y sonido ligero. Autoficción es un torbellino emocional.

Las Odio han regresado con Autoficción, un álbum que, como su propio nombre indica, mezcla notas autobiográficas con otras más novelescas, quedando todo confundido en un mismo paquete. Y es que este nuevo trabajo de Las Odio es una especie de comedia con altas dosis de drama, unas porciones de rabia y dolor que siempre acaban siendo eclipsadas por el particular sentido del humor de las madrileñas. El resultado es el epítome del clásico arquetipo de antiheroína.

El LP se inicia con “Lo Quiero Todo“, una canción que enumera deseos para dejar traslucir un buen número de necesidades emocionales (y no tan emocionales). En “Fieras“, el tono se oscurece hasta cobrar Autoficción tintes post punk. La habilidad de Las Odio para crecerse a través de sus odiadores va a ser una constante, aunque dado el nombre, convendría esclarecer si esos odiadores son sus detractores o sus auténticos fans. Me temo que a veces no se notará diferencia… “Meritocracia” despeja el horizonte sonoro con brisas poperas sin abandonar la pesadez lírica de su predecesora. En cuarto lugar, emerge “Ansiedad“, una divertida / no divertida canción acerca de la gran epidemia de nuestro tiempo (al menos en el primer mundo). Cabe destacar su posicionamiento en el disco, puesto que hemos tenido con anterioridad tres canciones cuyas letras cuentan vivencias que a cualquiera le generarían esa ansiedad que tan bien describen: «viene a buscarte / se te acerca por detrás / notas como crece / no la puedes controlar». Cierra la primera mitad de AutoficciónImpresora 3D“, una especie de carta a los Reyes Magos de carácter futurista y con sobrios arabescos en su melodía.

La cara B arranca con “¡Las Odio!“–esta sí que es autobiográfica–, la cual recoge algunas de las principales críticas que el cuarteto ha venido recibiendo en su aún corta trayectoria (al menos, en la primera fila). La pista conecta con habilidad con “Ya Que Preguntas“, otro corte que narra con mucho humor las peripecias de la banda. Un desahogo de barra de bar hecho público en forma de canción. ¡Ponme otra! “El Derecho a la Pereza” es una oda al ídem. Con un fraseo apabullante y ágil, y con una instrumentación veraniega que se ve impulsada por vientos procedentes del Pacífico, la canción navega firme en todo su minutaje. “Cuenta Hasta Diez” salen rápidamente de la zona de confort, regresando sobre los sonidos que pusieron las bases del álbum en sus inicios. Más oscura, más punk, «no tenéis ni idea de lo duro que es ser yo». “El Final de la Fiesta” muestra la puerta de salida con una resaca monumental. Pocas bandas han descrito tan bien los efectos de la fiesta como Las Odio, que entre este corte y “Blackout” han firmado un auténtico tratado sobre malas noches. Se cierra Autoficción con “Regalo de Reyes“, que emula una de esas amenazas de la mafia que se transmiten a través de una carta con una bala dentro. Si la primera parte finalizaba con una serie de peticiones, ahora bajan el telón de forma definitiva con una promesa. Seguirán alimentando vuestros temores.

Autoficción es un buen álbum, sólido como una piedra y maduro. Estamos ante una obra más reflexiva, más cruda y más envolvente que su celebrada predecesora, Futuras Esposas. Los tiempos cambian, no a mejor, pero vaya que si cambian. A nivel sonoro, ha sido un acierto total el acudir a La Mina, estudio en el que se tratan los teclados con la delicadeza que se merecen. Además, la mezcla que hacen con la línea de bajo le da al disco un aire pesado pero bailable, etílico, pero si caer en el hastío. El trabajo de Pablo Peña y Darío del Moral ha sido excelente a la producción, dándole a Las Odio el poso que a buen seguro iban buscando. En lo lírico, es obvio que el LP gira en torno a temas más personales, sin abandonar la crítica social y económica. Este disco tiene un importante trasfondo político, algo que es de agradecer dada la ligereza con la que la escena alternativa española se toma este tema.

El tiempo pondrá a Autoficción en su sitio, pero lo pronto ha sido un paso adelante para Las Odio. Su único lunar puede ser una cierta indefinición sonora, como si a veces les faltara algo de punch en el golpeo. Nada grave, puesto que la versatilidad que ofrece el disco las coloca en una situación privilegiada de cara a su interpretación en directo y permite al oyente encarar el álbum bien con ánimo destructivo, bien con el objetivo de desinhibirse. Las Odio han hecho divertida una dramática Autoficción.

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José Domínguez

Fundador, como el brandy.
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