Helvetia – Fantastic Life
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Helvetia está de vuelta. El proyecto liderado por Jason Albertini, guitarrista de Duster, regresa con Fantastic Life, su primer larga duración desde Dromomania.

Helvetia ha sorprendido con Fantastic Life, un inesperado disco que saciará la sed de sus seguidores a la par que abrirá el apetito de cara a la publicación de Devastating Map, el álbum que en realidad esperábamos todos, y que según ha comentado el propio Jason Albertini, verá la luz en junio. Lo cierto es que pese a que no pueda saberse qué ha ocurrido en Helvetia en estos meses de zozobra –ahora parece una one-man band–, sí que puede conocerse cómo estos acontecimientos han modelado su música creando este inesperado, y en un principio secundario, Fantastic Life.

Siendo Fantastic Life un disco menor, podremos ver en él cómo Albertini ha sido capaz de viajar a lo más profundo de Helvetia para rescatar sus principales fortalezas, esas que hacen de la banda un proyecto de culto: canciones únicas, instantes disparatados, melodías con gancho, sonido lo-fi y buenas dosis de psicodelia. Grabado en un cuatro pistas, Fantastic Life se ha destapado como el guardián de las esencias de Helvetia, como el oxígeno que ha mantenido la llama ardiendo en las horas más oscuras.

Canciones como “The Brink” recogen lo anteriormente descrito. El inicio, popero y soleado, deja paso a una disonante distorsión que, a su vez, le abrirá la puerta a un Albertini especialmente cálido. Helvetia, además, ha logrado una inesperada suavidad en el transcurso de Fantastic Life fruto de una selección de canciones cortas (con la excepción de “What Have You Heard?“, ninguna llega a los tres minutos) que van dándose relevo sin cansar al oyente.

Que Fantastic Life transcurra por estos cauces no implica, tampoco, que sea aburrido. Es de esos álbumes perfectos para escuchar de fondo, sí, pero también tiene momentos dignos de single, espacios que se valen por sí mismos. Pasa esto con “The Brink”, y también con otros cortes tales como “Yawning“, un lío rápido que te sacará de punto; “Visceral“, una montaña rusa de indie pop; o la progresiva “Fall Out“. Entre medias, cortos y altos puentes unen las pistas manteniendo la tensión y el nivel, como ocurre con la divertida “Hanging In A Car“; en la ácida “Tripping Boy“; o en la delicada “Wise Plant Girl“. No son canciones que se presten al análisis exhaustivo –aunque sean aptas para ello–, sino que más bien son temas simplemente hechos para ser disfrutados.

Lo último de Helvetia es un LP que oculta más de lo que enseña, lo cual, unido (y debido) a su humilde producción, va a restarle un buen número de escuchas que de otro modo sí que tendría. Tristemente, estamos acostumbrados a que nos lo den todo hecho, a tragar productos ultraprocesados que no necesitan ni ser masticados. Fantastic Life es lo opuesto a eso, es un trabajo artesanal con grumos pero con la capacidad de hacerte ver con los ojos cerrados.

Concebido como obra secundaria o no, Fantastic Life se ha destapado como un disco notable no tan alejado de los sobresalientes DromomaniaNothing in Rambling. No es el gran álbum que se espera de Helvetia, ya que, si bien es muy sólido, peca en algunos momentos de ser demasiado romo. Sin embargo, lo último de Jason Albertini es un aperitivo excelente para los amantes de su música en particular y del lo-fi en general. ¿Alguien da más?

7

Escucha Fantastic Life de Helvetia

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