FKA twigs – Magdalene
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FKA twigs ha firmado el mejor álbum de su carrera con Magdalene. La artista británica es, por derecho, una de las grandes vencedoras de 2019.

En 2014, después de escuchar “Two Weeks” –probablemente mi canción favorita de ese año, y ahora que lo pienso, quizás de la década– compré el LP1 tan pronto como pude. Me resulta triste decir que nunca me gustó del todo –”Two Weeks”, y en menor medida “Lights On” y quizás un par de temas más–. Me topé con un sonido seductor, sí, pero las canciones en sí mismas y toda la experiencia se me hizo extrañamente irritante; siempre parecía que me tomaba mucho más tiempo del que debía para superar sus cuarenta minutos. Sin embargo, “Two Weeks” me mantuvo con la esperanza de que FKA twigs pudiera en algún momento hacer algo que realmente me encantara. Y resulta que aquí estamos. Magdalene es increíble. Creo que “Holy Terrain” podría no solo ser el tema menos bueno aquí, y eso que si uno lo analiza detenidamente no puede ponerle muchas pegas. “Sad Day”, “Fallen Alien” y “Cellophane” se hacen sentir como los temas de entrada a Magdalene gracias a su mayor inmediatez sonora. Después, con pocas escuchas, temas menos llamativos como “Daybed” y “Home With You” emergen gradualmente, y así sucesivamente hasta completar el álbum.

En Magdalene, Tahliah Barnett ha ampliado los márgenes de su música. Manejando la mayor parte de la producción ella misma, utiliza sus propios ritmos de sonido para despejar el espacio para la melodía y, especialmente, para su voz de formación clásica. Hay una pureza de gota de rocío cuando canta «Would you make a wish on my love» en “Sad Day“, una de varias canciones donde evoca el conmovedor realismo mágico de Kate Bush. En la dolorida “Mirrored Heart“, se extiende hacia sus rangos más altos y más bajos para abarcar la magnitud de su pérdida. Barnett combina la franqueza de la música del álbum con impresionantes emociones desnudas y a menudo incómodas. «Apples / cherries / pain» gruñe FKA twigs en “Home with You“, donde su sufrimiento físico y emocional se funden en una furiosa distorsión y palpitantes latidos que la aíslan de alguien querido hasta que se da cuenta de que están tan solos como juntos. La falta de adaptación, ya sea a los ojos de un amante o del mundo en general, es un motivo importante. La bella pesadilla “Thousand Eyes” está impregnada de una ansiedad que se retuerce en sus pianos en espiral y cuando Barnett canta «It’s gonna be cold out there with all those eyes» con voz de soprano angustiada que podría cortar vidrio. Más tarde, juega con estos sentimientos en “Cellophane“, susurrando «Why don’t I do it for you» con igual cantidad de melodramática elegancia y desgarradora realidad. Esta complejidad se extiende a “Daybed“, un lento giro en torno a una serie de sentimientos –dolor, cansancio, paz– que son calmantes y sofocantes a partes iguales.

En cuanto a las influencias, imaginarias o no, he de decir que Magdalene es un álbum que me recuerda mucho a Vulnicura. Tenemos a dos artistas femeninas intrépidas con voces fantásticas tratando rupturas y haciendo álbumes de art pop con fallas, de corte abierto y cargados de sexualidad. Obviamente también hay mucha diferencia entre los dos, pero dada artista más que un mundo, es un universo. Tengo que decir que si esta es la dirección que ha tomado el arte en lo respectivo a los llamados álbumes de ruptura o de desamor, estoy totalmente de acuerdo con ella. FKA twigs podría haber firmado un álbum deprimente, un LP monotonal y monótono que girase en torno al dolor, sin embargo ha logrado un brillante equilibrio que ni oculta los sentimientos ni la fractura provocada. Lo hace a través de un valiente viaje por su psique eligiendo cuidadosamente cada sensación, matizando aquí y allá y exhibiendo una delicadeza inaudita.

FKA twigs se ha mostrado más delicada y concentrada que en cualquiera de sus obras anteriores. Magdalene es el testimonio de la fuerza y de la habilidad que se necesitan para hacer que la música sea algo frágil y revelador a partes iguales. Como bailarina que es, Barnett empuja a través del dolor en busca de la belleza y la verdad, y las piruetas que da son impresionantes.

8’5

Escucha Magdalene al completo

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