Juillet corona a En Attendant Ana

Los franceses En Attendant Ana han sacado uno de los mejores discos del año. Probablemente no lo sepas, pero Juillet es una maravilla que se hace infinita.

Juillet

En Attendant Ana

Trouble in Mind

24 de enero de 2020

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En Attendant Ana

Editado por Trouble in Mind

Publicado el 24 de enero de 2020

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En Attendant Ana

Editado por Trouble in Mind

Publicado el 24 de enero de 2020

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Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Si además es, en apariencia, simple, tres veces bueno. Juillet, el segundo álbum de En Attendant Ana es uno de los mejores lanzamientos del año. Si no suena más es porque no tienen tras ellos a una maquinaria mediática que honre su obra. Si bien Juillet ha sido editado por un buen sello (lleno de gemas) como Trouble In Mind Records, no puedo no pensar en qué sería del LP si las cabezas y las manos de Sub Pop estuviesen detrás. Disculpen mi osadía, pero lo del quinteto francés no me parece peor que el Networker de Omni o que el Junior de Corridor. Sea como fuere, el apagón informativo no va a eclipsar la calidad del disco, si acaso logrará que se difunda la buena nueva.

Juillet es un álbum de pop, bueno, de pop rock. Algunos dirán que twee, otros que jangle, muchísimos que indie, los últimos que lo-fi. Honestamente, es todo eso y más, porque a lo largo y ancho de sus diez canciones ocurren tantas cosas que conviene no escatimar en etiquetas. Con influencias reconocidas que van desde Cate Le Bon hasta Stereolab pasando por Electrelane o The Pains of Being Pure at Heart, el trabajo de En Attendant Ana se hace inmenso pese a durar treinta y cinco minutos. El decálogo se hacen infinito en el buen sentido y, a pesar de ello, a pesar de que hay mucho material diverso en él, suena a ellos y solo a ellos.

El quinteto francés ha operado con la precisión de un cirujano cortando en el momento justo, cosiendo aquí y allá, quemando donde se podía y reconstruyendo allí donde la situación lo exigía. La obra, plástica y elástica, se hace mejor a cada pase. Popero, garagero, kraut, ácido, brillante, oscuro... es imposible abarcarlo. La vivacidad que demuestran en el disco les permite mutar de forma natural. Inquietos e inteligentes, En Attendant Ana evolucionan según la canción y el momento, lo hacen con la elegancia de quien todavía se maneja con la vieja tecnología analógica, la cual los hace más humanos y cercanos.

El álbum arranca con la potencia de "Down The Hill", la cual lucirá algunas de las características que después irán emergiendo. Con una melodía pulcra y contagiosa, la voz de Margaux Bouchaudon se hace con la escena con la suavidad de la seda, bien apoyada por los metales. Ambos contrastan con los bruscos cambios rítmicos, firmados por Adrien Pollin. Si algo saben hacer En Attendant Ana es progresar. Como suele ser costumbre en el mundo de la música, el segundo corte lo ocupa un single. El temazo lleva por título "Do You Understand?" y su línea de guitarra es simplemente embriagadora. La corona se la pone la vocalista que repite el título de la pista como si fuese un mantra. La alegría de la melodía y la ansiedad que transmite el «I need to understand» son una pareja ganadora. Qué riff (y qué fácil se saca y se toca).

La fiesta continúa con "Somewhere And Somehow", que es de las que más me recuerda al estilo de Omni y Corridor. Dentada, con ganchos a cada paso, la tercera pista acelera y se consume en poco más de dos minutos. Un himno pop con la duración de un bombazo punk. "In / Out" también juguetea con esos sonidos tan saltarines, metiendo las guitarras a trallón para adornar las estrofas. El puente eleva el nivel con los vientos y el en el estribillo instrumental el bajo de Antoine Vaugelade dice aquello de «aquí estoy yo». La psicodelia, presente en su formato setentero y kraut, hace acto de presencia a los dos minutos para enriquecer todavía más el plato. Cierra la cara A "From My Bruise To An Island". Misteriosa y calmada en su arranque, la canción pega un primer subidón al cambiar de tercio. Los vientos se conjugan con la sutil percusión y abren una fase épica que suena vagamente al "Team" de Bon Iver. Y así, entre brumas, acaba una primera mitad trepidante.

"Flesh Or Blood" regresa sobre las guitarras que ya disfrutamos en "Do You Understand". Esquiva y por qué no decirlo, guadianesca, la línea principal de la canción va apareciendo y desapareciendo a la vez que los franceses van soltando pildorazos «between the lines». "Enter My Body (Lilith)" rompe el molde con sus chisporroteantes órganos y sus omnipresentes graves. Inmediata, oscura y con la tensión de un centro de David Beckham, la canción es un éxito instantáneo que parece salir del mismo corazón de la banda. La gran victoria de estos chicos y chicas es esa, la de ser transmitir en cada corte. El cierre, in crescendo, acaba en un silencio sepulcral, signo distintivo de Juillet. En esas sorprende "Words", octava parada, donde Bouchaudon toma el mando y se luce. A estas alturas suena incluso raro, pero la baza de su voz no había sido explotada del todo. Completa el conjunto un cambio de orientación total sobre la mitad del tema que coge velocidad y alcanza el más allá.

"When It Burns" confirma que el bajo de "In / Out" no fue un espejismo. Los ecos de "From My Bruise To An Island" suenan cada vez más fuertes en la trompeta que empuña Camille Fréchou. Los parisinos han abierto un agujero de gusano a lo King Gizzard, uno lo suficientemente grande como para absorberlo todo. "When It Burns" es hipnótica, dan ganas de vivir en ella. La canción, como la vida, pasa de la expectación al miedo, y de este al dolor. Al final... solo silencio y ecos de otro mundo, de otro lugar. He de reconocer que este hubiese sido un cierre magnífico, pero En Attendant Ana le tenían preparado otro final a Juillet. Ese es "The Light That Slept Inside", tema que hace honor a su nombre y que saca a bailar a las guitarras de Maxence Tomasso. Muchas bandas dejan para el final lo mejor o por lo menos algunas de sus mejores bazas, pero aquí tenemos una guinda: pequeña pero que deja buen sabor.

Folk, dream pop, prog, post-punk... todavía sigo poniéndole etiquetas a Juillet. A estas alturas, tras cientos de escuchas, sigo sacándole detalles a una obra que es un tesoro de valor incalculable. Si te gusta el pop y no le tienes miedo a ciertas dosis de experimentación, aquí tienes un álbum que te mejorará el día. Te lo creas o no, En Attendant Ana han hecho uno de los discos del año.

Editado por Slovenly Recordings

Publicado el 6 de marzo de 2020

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