La kinkidelia de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba
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Derby Motoreta’s Burrito Kachimba han afianzado la kinkidelia como un género a reivindicar pese a que hasta hace unos meses ni conocíamos su existencia.

¿Qué es la kinkidelia? Según los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba una mezcla entre la psicodelia rock australiana de nuestros días y la estética quinqui ochentera. Sin embargo, no todo es llevar chupa de cuero y desbarrar como los King Gizzard & the Lizard Wizard, porque detrás de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba hay un universo musical en el que vale la pena meter la cabeza.

Con lejanos ecos sonoros de The Doors, trazas de Triana, chupitos de Silvio y jogaíllas en los ínclitos King Gizzard, la banda sevillana ha construido un LP que en poco más de media hora logra extasiar al oyente, incluso al más exigente. Los amantes del rock, de la psicodelia y del flamenco tienen en esta particular fusión su más magna obra del año. Siguiendo el camino –y compartiendo algún compañero de viaje– de Quentin Gas y los Zíngaros, Derby Motoreta’s Burrito Kachimba han eclosionado con un estruendoso debut que confirma los mejores augurios en torno a ellos: definitivamente el rock tiene futuro y acento andaluz.

El álbum se abre con la inquietante “KBMD“, una intro futurista que marca la atmósfera de lo que está por venir. “The New Gizz” confirma las influencias australes y acelera el paso para fusionar las estructuras clásicas de la banda de Stu Mackenzie con la magia del flamenco. El resultado es pura fantasía. “Aliento de Dragón” sigue la senda de su predecesora expandiendo la nebulosa causada por la brutal mezcla de influencias. Los sevillanos tienen en su interior el fuego divino, ¡a ver quién se lo arrebata! La confusión es, hasta el momento, la nota característica de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, sin embargo, si a estas alturas de disco alguien duda de ellos, ahí está “Somnium Igni – Pt. 1″ para despejar la incógnita. La coplilla, de profundas raíces populares (a Silvio le encantaría), es una obra de arte. «Y el camino ha sido largo / pero he de llegar, ¡vive Dios!». De verdad, ARTE.

La segunda mitad del trabajo retoma el camino épico con “El Salto del Gitano“, una canción dura y contundente que pone a viajar a cualquiera. “Grecas” se erige altísima sobre unas guitarras de infarto que sostienen a Dandy Piranha, vocalista de la banda, quien se deja el alma en el icónico estribillo: «Furia de la ciudad / las campanas suenan ya / el pueblo se despierta / la corona pide piedad». “Samrkanda“, que por duración y tradición psicodélica podría perfectamente cerrar el álbum, aterriza en penúltima posición para darle forma a una sinuosa epopeya progresiva que juega con el amor y el tiempo. Cierra Derby Motoreta’s Burrito Kachimba la no menos revirada y juguetona “La Piedra de Sharon“, el epítome perfecto –al igual que lo hubiera sido el séptimo corte– para un disco que invita a la resurrección del alma y a la revolución.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba no han decepcionado con su debut, y eso que las expectativas no podían ser más altas. Rock, electrónica y flamenco se dan la mano en un disco majestuoso que contiene la furia de un pueblo oprimido y la sabiduría de una cultura milenaria. El que tenga oídos, que oiga.

10

Escucha Derby Motoreta’s Burrito Kachimba completo a continuación

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