Cowabunga son una vez más Demasié pal body

Si creías que el garage había muerto, has de saber que te equivocas. Los Cowabunga están por encima de cualquier moda y han vuelto a escena con Demasié pal body.

Sin un patrón fijo más allá del de no tener ninguno, Cowabunga acaba de estrenar Demasié pal body, un EP en el que el rock, el garage, el surf y el lo-fi se entrelazan demostrando que las etiquetas están para ser arrancadas. Tras publicar su primer álbum, Carolina del Norte, el maestro Diego R. J. dijo de ellos que «Poseen un sonido de guitarras de reminiscencia surfera muy reverberado, cierto toque de garage y una clara atracción por la ambientación western». Siempre certero don Diego… Y es que los Cowabunga viven en la inmensidad del alambre, lugar desde el que se acercan al abismo para coger algo de aquí y de allá, pero siempre con un objetivo claro: que muevas el culo.

En Demasié pal body, el cuarteto nos trae un buen ramillete de balazos. Abren con “Oposición Espacial“, un tema garagero de la vieja escuela que queda resuelto en menos de tres minutos. Le toma el relevo la irreverente “Ezequiel no te comas todo el queso“, que se sumerge en mares menos profundos y menos distorsionados pero no menos emocionantes. Por si fuera poco, los toques espaciales le dan un toque ácido realmente encantador. “Todo el mundo quiere” es un viaje en el espacio – tiempo, una travesía que tiene por destino esa Almería que acogía aquellos míticos spaghetti western que algunas cadenas se empeñaban en relegar a la sobremesa (como si pudieran competir con Antena 3 en ese horario). Con un ritmo más lento pero con mayor lucimiento instrumental, además de unas letras de doble filo, este tercer corte es un buen lugar para tomar respiro. Cierra el trabajo la también cinéfila “El Misterioso Acigüembre del Dr. Incógnita“, una canción que en esta ocasión te hará también viajar al pasado, a vestir gabardina, y a apurar una copa de whisky del malo. ¿Te gustan las pelis de detectives? Pues estás en el lugar adecuado.

Reservándome el derecho a hacer una crítica más profunda -derecho que ejerceré próximamente-, puedo concluir precipitadamente que estamos ante un EP que hace honor a su nombre. Trabajos como este mantienen la dignidad del garage y sus géneros asociados. Hay guitarras, hay ritmo, hay humor y hay imaginación. No es mal viaje este Demasié pal body.