Angel Olsen – All Mirrors
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All Mirrors es un álbum minado de enredados abismos y cegadores cielos, un disco en el que Angel Olsen ha vuelto a dejar claras sus habilidades compositivas.

Cuando Angel Olsen emergió por primera vez como solista a principios de la década de 2010, fue con un estilo lo-fi acústico que hizo poner toda la atención sobre su entrega vocal, tan vulnerable como única. En estos años ha pasado del indie folk de inspiración country a una mezcla de garage rock más volátil con el paso de los álbumes, e incluso se permitió añadir sintetizadores a la mezcla de My Woman (2017) logrando mantener sus atormentadas canciones claramente íntimas. Esto lo hace de nuevo en All Mirrors, incluso cuando los arreglos suntuosos y la producción sísmica hacen uso de una orquesta de catorce piezas junto a guitarras, sintetizadores y un sonido estruendoso lo-fi. Hay que reconocer el trabajo que hay tras el sonido de All Mirrors, coproducido por Olsen y John Congleton, que también lo mezcló. Además, cuenta con arreglos de cuerda de Jherek Bischoff y Ben Babbitt. Babbitt también coescribió parte de la música con Olsen, aunque las letras son todas de la artista nacida en San Luis.

Cuando All Mirrors arranca no hay vuelta atrás No pasó mucho tiempo dentro de la reproducción del primer tema, “Lark“, hasta que todos mis prejuicios fueron absolutamente eliminados. Este álbum es un gancho de izquierda tras otro que se resume en un golpe emocional de cuarenta y ocho minutos por obra y gracia de Angel Olsen. De hecho, tan pronto como “Lark” comenzó a explotar en una ruidosa combustión de cuerdas, supe que estaba equivocado. El LP es una clase magistral de cómo mezclar la tensión febril y ruidosa con un feliz pop casi de ensueño. Lo hace con una curiosa combinación de sintetizadores pesados y de gran cuerpo y una sección de cuerdas sorprendentemente poderosa que fluye impecablemente por debajo de cada una de las canciones. Es el equivalente a estar expuesto tanto a un profundo y oscuro abismo como al reino de los cielos, ambos jugando entre ellos formando un todo mientras el oyente vadea el confuso pero placentero río de sensaciones. Hay que destacar la facilidad con la que All Mirrors puede llevarte del pop optimista (al menos en lo sonoro; apenas hay un punto luminoso líricamente a lo largo de todo el proyecto) a una estruendosa tormenta de caos absoluto. Por ejemplo, ese es el flujo de cola que uno tiene que manejar en el trayecto que va desde el arranque de “Spring” hasta “Impasse“. Apenas hay un punto que se pueda considerar débil a lo largo de todo el disco, excepto, desafortunadamente, el tema más apagado del álbum, “Endgame“. Atascado entre el ondulante y sorprendente “Summer” y el espectacular final que es “Chance“, este corte rompe el flujo de un proyecto que de otra manera sería casi perfecto. Mientras que, por supuesto, se aprecia cierta diversidad sonora y un respiro a estas alturas del disco, “Endgame” es incapaz de encontrar su lugar entre las otras nubes de truenos. De lo contrario, todas las canciones serían absolutamente estelares, casi perfectas.

El LP es un verdadero tour de force en el que Olsen llena cada hueco con súplicas, frustraciones y epifanías tristes en un conjunto de canciones centradas en rechazar relaciones tóxicas. Mientras tanto, sobre ese tóxico trasfondo sentimental, la lista de canciones guía al oyente a través de “Spring”, “Summer” y “Endgame”, títulos que dan buena cuenta de cada fase superada. Entre medias se intercalan entradas más teatrales como “Too Easy“, en la que el oyente se enfrenta a una especie de sonido disco de ensueño apoyado en un pesado sintetizador («Any way you want to, honey / Take me, show me how you want me»). Por otro lado, la devastadora “Tonight” resuena como si se hubiera pronunciado a través de las lágrimas combinando una voz medio exaltada con el elegante romanticismo del acompañamiento orquestal. El álbum se cierra con la citada “Chance”, una propuesta dramática de estilo cabaretesco que ejecuta la letra «It’s hard to say forever love / Forever is just so far» con una inquietante mezcla de seguridad y duda siendo el miedo la causa del temblor y también la de la huida hacia delante.

All Mirrors es uno de los proyectos más impactantes y poderosos que he escuchado. Es uno de esos álbumes que te dejan sin aliento mientras tratas de no olvidar todo ese territorio sónico que acabas de atravesar y del que acabas de escupir. Lo último de Angel Olsen me ha dejado sin habla con cada escucha y no creo que se me vaya a olvidar pronto.

9

Escucha All Mirrors al completo

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