Algiers bajan el pistón en There Is No Year

Algiers han dejado algún que otro cabo suelto en There Is No Year, su tercer álbum de estudio. Sin embargo, el resultado final acaba siendo agradable y hasta refrescante.

There Is No Year

Algiers

Matador

17 de enero de 2020

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There Is No Year

Algiers

Editado por Matador

Publicado el 17 de enero de 2020

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Algiers

Editado por Matador

Publicado el 17 de enero de 2020

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Desde que debutaran con su ya clásico álbum homónimo, Algiers han ido solidificando su posición como banda de referencia dentro del movimiento post punk incendiario, ese cuyas letras están atestadas de densos comentarios políticos, de lamentos evangélicos y en el que resuenan las fusiones industriales. Tanto su primer trabajo como el igualmente excelente The Underside of Power, estaban repletos de canciones que mantenían al oyente con la oreja pegada al altavoz.

En su último lanzamiento, There Is No Year, la idea de Algiers de un hacer un post punk político e incendiario sigue presente, pero es evidente que se ha producido un cambio de perspectiva. Los dos primeros discos se basaban en abrumar al oyente en un aluvión de ira y desesperación por el actual panorama social; este disco, en cambio, transita por un camino más clásico y sombrío. Este viraje da como resultado un LP que, a la primera escucha, puede dejar mucho que desear. Pero al seguir escuchando, el ácido que el álbum ha inyectado sigilosamente, hace efecto y lentamente derrite las resistencias.

There Is No Year comienza con fuerza, con su clásica marca de originalidad de alta tensión que ya se había hecho clásica en The Underside of Power. El LP arranca con el tema que le da nombre, "There Is No Year". La canción emerge con la aislada y rimbombante interpretación del vocalista Franklin James Fisher que canta «Now it's two minutes to midnight / and they're building houses of cards», para después llevarte a tres minutos protagonizados por unos sintetizadores rápidos y unas letras que demuestran que la habilidad para escribir continúa intacta. Los dos siguientes temas continúan más o menos en la misma línea, aunque a decir verdad, hay que reconocer que es una línea bastante agradable: "Hour of the Furnaces" tiene un estribillo de espíritu oscuro –uno de los mejores de su carrera– y, "Dispossession's", que juega con las capas dejando algunos instrumentos de fondo sonando cual sirena, crea una atmósfera apocalíptica que se complementa perfectamente el tono de la canción. Llegados a este punto, nace la sensación de que Algiers está a punto de decir algo realmente importante. La banda se ha posicionado en tu cara, insistiendo en que está a punto de decir algo realmente importante.

Sin embargo, eso no es así. Porque, de forma desconcertante, aparece "Losing is Ours", que marca el lugar donde el disco se tropieza bruscamente consigo mismo y, no hay otra forma de expresarlo, empieza a planear. Nada distingue especialmente a las canciones entre sí más allá de los tempos similares. Claro, "Chaka" tiene algunos momentos interesantes de jazz; la interpretación de Fisher en "Nothing Bloomed" es tan delicada y hermosa que se hace corta; y "Void" funciona como redención antes del cierre final. En este corte destaca Matt Tong, ex baterista de Bloc Party, que se deja el alma en la pista. Lo cierto es que a There Is No Year o bien le sobran canciones o bien le falta algo de pegada. Hay cinco cortes salpicados que rompen el fluir natural del disco: "Losing is Ours", "Unoccupied", "Wait for the Sound", "Repeating Night" y "We Can’t Be Found". No son canciones malas, pero hacen que el resultado final termine siendo agridulce. Con lo que podía haber sido...

En realidad, este nuevo álbum de Algiers es un interesante cambio de dirección para la banda, uno que sus fans pueden entender y que a buen seguro habrá apoyado. Los londinenses mantienen su habilidad lírica para hacer grandes letras sean del tema que sea. Esto, unido a la energía que transmiten y a producción impoluta, hace de There Is No Year uno de esos álbumes que hay que escuchar. No es una obra maestra, pero no te desharás de él con facilidad.

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