Álex Anwandter, un alma Amiga

El artista chileno Álex Anwandter presenta su nueva producción, Amiga.

El pop latinoamericano del siglo XXI se ha visto entre la espada y la pared. Por un lado, están las herméticas e inflexibles dinámicas del comercio y el mercado dentro de la industria musical. Por otro, tenemos a una gran cantidad de artistas con ideas que los llevan a perseguir ambiciones que, en la mayoría de ocasiones, no logran adaptarse a lo que aún se considera socialmente aceptable.

Sin embargo, y para fortuna de muchos de nosotros, existen aquellos genios que de la manera más espontánea y aprehensible, logran responder preguntas que quizás nos veníamos haciendo, pero no nos atrevíamos a formular abiertamente. De esta forma, los hechos de nuestro diario vivir moldean nuestro carácter y coaccionan nuestra sensibilidad. Asimismo, de vez en cuando, damos con varias cosas como en una reacción en cadena, que terminan reformando el resultado final de todos los componentes que nos llevaron originalmente a nuestro estado actual.

Es ahí cuando logramos ver las grietas de los cimientos en los que residíamos con tanta confianza, y el desconcierto de darnos cuenta que siempre estuvieron allí, amenazando nuestro equilibrio, pero lo ignorábamos de manera fútil, entonces, cambiamos de locación de inmediato en busca de suelos más seguros. Aquí es cuando llegamos a comprender la magnitud de producciones como Amiga, el más reciente disco de Álex Anwandter, el ídolo del pop latino de nuestra generación.

Es difícil imaginar que no exista unanimidad de opinión dentro del mundo musical frente a la esplendidez de un trabajo como este, y más en un contexto que trasciende las barreras artísticas para cuestionar infaliblemente nuestra conducta social y la concepción de las relaciones humanas. En Amiga, Álex Anwandter abre un nuevo capítulo de la música popular en América Latina, consolidándose como la voz de una nueva revolución juvenil y convirtiéndose en el icono de una elevada población de insurrectos y rebeldes. El espíritu de heroísmo con el cual nos invade Álex en este intenso y desbordado álbum, es lo que le valdrá ser una de las placas definitivas para este año y durante este particular momento de la música en nuestro continente.

La majestuosa composición del tercer trabajo de este artista chileno, comienza apenas se cerraron las heridas abiertas de su LP anterior, Rebeldes, (2011), en el cuál, ahondó románticamente en sus experiencias personales para renacer como un distante insubordinado, que terminaría evolucionando en un melancólico y sentimental mártir que refleja toda la belleza de lo que socialmente estamos enseñados a descalificar y repudiar. Amiga, es el manifiesto de esa evolución. Es el registro del proceso por el cual un hombre se transforma en el alma de la fiesta, en donde los asistentes son un grupo de insurgentes y sediciosos, buscando escapar de su destino.

Desde su inicio, el disco suena como una celebración de la subversión. El tema de apertura, “Siempre Es Viernes En Mi Corazón“, es un himno de la revolución y la juventud, que invita a destruirlo todo y construir algo nuevo y hermoso para todos con los escombros, naturalmente, acompañado por una contagiosa y sugerente melodía, perfecta para invadir las pistas de baile. De manera similar se desarrolla el álbum en toda su extensión.

Este trabajo es sin duda el más arriesgado y desafiante de Anwandter a la fecha, contundente en sus líricas y acompañado de un sonido influenciado por la escena club actual, en contraste con el clásico desfogue de la música disco, el soul y el funk de los años 70. Con Amiga, podemos apreciar claramente el ingenio del chileno como escritor, en las poéticas líneas de canciones como “Cordillera” y en lo contestatario y provocador de los versos en “Manifiesto” y “Mujer“. Todo esto está delicadamente contrastado con baladas melancólicas y sentimentales como “Intentarlo Todo de Nuevo” y “¿Qué Será de Ti Mañana?“, que funcionan como los contrapuntos sonoros y actitudinales del disco, mostrando la faceta más tranquila y calmada de un rebelde sin causa odiado por todos.

En su totalidad, Amiga, es un disco político y con una aire pendenciero. Quizá sea la reacción hacia los hechos que tuvieron lugar hace algunos años en Santiago de Chile, donde un joven de tan solo 24 años de edad fue brutalmente torturado y asesinado a cuenta de sus preferencias sexuales. O puede que sea mucho más que eso. Un llamado a la sociedad para ver de más de cerca las arbitrariedades del machismo y los prejuicios morales y religiosos que se nos imponen diariamente y están basados en el odio y la discriminación.

De una manera u otra, la amplitud de un disco como Amiga alcanza para ambas cosas, y eso mismo es lo que exalta su grandeza. Es tan grande como puede desarmar preceptos éticos y morales, o tan pequeño como nos cuestiona en el más mínimo de nuestros actos y en la más insignificante de las palabras que decimos.

El panorama se ha expandido enormemente en la música latinoamericana gracias a este disco. A través de Amiga, Álex Anwandter, se ha decidido a abrir una discusión que involucra temas tan álgidos como la igualdad de género, la homofobia, la discriminación, la familia y hasta los derechos humanos. La invitación está hecha, y todos somos agentes activos dentro de este diálogo. Lo único que podemos esperar, es que nuestro aporte sea uno capaz de expandir el alcance de este maravilloso trabajo y hacer de nuestra comunidad cercana un lugar más melodioso y amigable.

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