Abjects – Never Give Up

Abjects han debutado con Never Give Up, un LP lleno de energía que va a dejar varios cortes para la posteridad.

Abjects es un power trío londinense formado por la vocalista y guitarrista Noemi (España), la bajista Yuki (Japón) y la baterista Alice (Italia), y no, no voy a contar un chiste, aunque el comienzo sea similar y el resultado sea divertido, diría que incluso más. Never Give Up es un disco de rock venenoso que se mueve entre los siempre trepidantes terrenos del garage y del punk. Sin navegar constantemente sobre la crudeza propia de este último, y con una rabia no reñida con un cierto espíritu preciosista de estilo californiano, estas tres mujeres han facturado un álbum trepidante que no baja el nivel en ningún momento. Never Give Up es una tormenta de treinta y ocho minutos que se pasan volando, un rayo capaz de sostener energéticamente a una ciudad entera.

A nivel de letras, basta con abrir un poco los oídos para saber de qué va el asunto. Si no lo entiendes, la propia banda ha explicado las motivaciones que hay detrás de Never Give Up en su página de Bandcamp:

Con la firme convicción de que las identidades personales trascienden las fronteras y enfrentadas al auge de las tendencias políticas de derechas tales como el nacionalismo, el populismo y el Brexit, Abjects exploran en las pistas de Never Give Up cómo estos cambios están reconfigurando las libertades de las personas, poniendo a prueba su resiliencia emocional, y pidiendo nuevas formas de hacer frente a los desafíos que presentan a escala personal y global.

Así pues, el punk, por momentos, revive de forma intensa en este LP, el cual no esquiva ningún charco y en el que ese desastre llamado Brexit tiene reservados unos minutos para subrayar su infamia. El único problema de todo esto es que los otros parece que tampoco se rinden nunca… Aunque siempre será mejor resistir que perder.

El disco se abre con “Aburrido“, una canción en la que Noemi canta en español y que de ninguna de las maneras hace honor a su nombre. “Aburrido” es un tema costumbrista y eléctrico, impulsado a toda pastilla por la batería infernal de Alice, la cual marcará el devenir general de Never Give Up. En segundo lugar, tenemos la pista que le da nombre al álbum. Algo más pausada, aunque con un inicio que ya promete emociones fuertes con resonancias de punk británico, en ella ya se puede disfrutar de los primeros juegos de voces, otro de los puntos fuertes de este trabajo. “The Storm“, tal y como era de esperar, aumenta la carga sonora, tomando como punto de partida un bajo saturadísimo. Sobre él, la guitarra va trazando líneas que desembocan en un estribillo de tintes pop. Toda una amalgama sonora. “Mañana” regresa al español y al protagonismo vocal. La instrumentación, siguiendo patrones casi cromáticos, acaba desembocando en un largo interludio coronado por un magnífico riff. “Dream Song” mantiene el nivel de su predecesora, aportando además una engañosa dulzura que acaba convirtiendo la canción en un foco de infección. “Dream Song” es uno de esos temas que, por surrealistas y por ritmo, se acaban convirtiendo en himnos del directo. ¿Alguien ha dicho pogo?

The Secret” aprovecha que las guitarras están bien cargadas para introducirse de manera profunda en el mundo del garage surf. Una vez más, destaca la línea de bajo, cuyas esporádicas apariciones sobre la superficie se convierten en arreglos de muchos quilates. El surf, precisamente, aparece en escena con una canción que lleva ese mismo título. Con el camino preparado por “The Secret”, “Surf” es una pista que homenajea al género a través de un reverb de infarto y de unos riffs construidos a imagen y semejanza de los que mandan los cánones. “Sad Song” se sale de la vía playera y sorprende con unos toques fantasmales, un tanto desagradables, que hacen de ella una oscura gema. Quizá no esté al alcance de cualquier paladar, pero tiene una magnética personalidad propia y un oscuro encanto, el cual probablemente nazca del buen hacer de Yuki. “Fuck Brexit” retorna a la vía de la furia y del fango. Con un planteamiento clásico, la guitarra, furiosa, estalla a cada paso, mientras que las voces, anestesiadas, ponen los puntos sobre las íes. Magnifica de inicio a fin. “Awake“, ejerce el papel de contrapunto a su predecesora, ya que en ella no hay nada que indique tranquilidad, más bien al revés, todo va a toda pastilla al estilo Ramones. Un blitzkrieg de menos de tres minutos. Never Give Up echa el telón con un bello corte titulado “A Long Way to Go“, cuya melodía bien podría ponerse de fondo mientras salen los créditos del disco. Suave, pero sin renunciar a una instrumentación potente, esta balada garagera es perfecta para bajar revoluciones. Los últimos Doors podrían llegar a haber firmado algo similar, un viaje bañado en ecos blueseros que no esquiva la suciedad del directo. Un final redondo.

Abjects, con Never Give Up, ya le han puesto su firma a 2019, una marca que tiene pinta de ser imborrable. Sin caer en la repetición, gran plaga de muchos trabajos de garage, han logrado sacar adelante un álbum de casi cuarenta minutos en el que exploran tanto su mundo particular como el global. Lo hacen sin renunciar a sus ideas, ni al bien común. Para sostener todo ese trabajo han facturado una sección instrumental de infarto: fina, dura y cortante. Never Give Up es un rayo de esperanza en una oscura noche.

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