Crónica del domingo en el Low Festival 2015


Ya llevamos siete ediciones del Low Festival (Benidorm). ya es un festival adulto que puede mirar cara a cara a otros gigantes españoles como el BBK Live o el FIB. Más de 70.000 personas han llenado el recinto del complejo deportivo Guillermo Amor durante los tres días de duración. Buen ambiente, buen tiempo, excelente organización (salvo algunos inconvenientes puntuales, lógicos, dada la magnitud del evento), recinto cómodo de recorrer y de llegar a él, en las siguientes líneas hablaremos de lo musical, principalmente. Foals, La Bienquerida, Jero Romero, Supersubmarina o Varry Brava pasaron el sábado por los escenarios Budweiser, Ron Matusalem o Wiko.


Mi CapitánÚltimo día. Encarábamos el recinto antes de lo habitual, queríamos ver la actuación de Mi Capitán tras haber tenido una magnífica charla con su líder, Gonzo Planas, y nos habíamos quedado con la miel en los labios por no haber podido ir a su concierto presentación en Madrid (aunque sí que tenemos crónica del evento). Sin saberlo ni esperarlo nuestro “madrugón” tuvo una recompensa que jamás habríamos imaginado, ¡nuestra ukelelera Ira Carreira nos invitaba al Meet&Greet que había ganado con Foals! A pesar de haberle conocido en persona no nos podíamos imaginar el carisma que Gonzo Planas emite desde el escenario. Nos dio un poco de tiempo para comprobar el punk enérgico de La moto de Fernan mientras caminábamos directos a la “resituación” de Nacho Vegas y su banda (muchos de los León Benavente), quienes abrían el escenario Budweiser el domingo. Nacho, fumando, entonaba sus baladas tristes. We used to pray sonaban fuertes según caminábamos al escenario Ron Matusalem para ver a Jero Romero y su banda abriendo con Jero Romero‘Devolverte’, de La grieta. Jero anunciaba que iban a tocar la mitad del primer disco, del segundo y que “…el tercero…el año que viene”. Llegaba la hora de encontrarse con Foals y, de camino, en el escenario Wiko apenas pudimos apreciar a Mourn, un grupo que está levantando la curiosidad allá por donde van. Ya en el backstage Jack, Edwin, Walter, Jimmy y Andrew jugaban al fútbol, Yannis, al parecer, no se encontraba muy bien de salud, no nos hicieron esperar mucho y por fin pudimos saludarles a todos y comentarles lo mucho que nos gustan sus temas nuevos. Una lástima perdernos gran parte del concierto de Supersubmarina, pero no todos los días se tiene la oportunidad de saludar a grupos internacionales que son cabeza de cartel de festivales. Lo que sí que vimos fue el ritual previo de los de Baeza, abrazados en círculo y emitiendo sonidos guturales.

SupersubmarinaParece que les sirvió ya que hacía mucho que un concierto de Supersubmarina no nos hacía bailar y, sin duda, el encarrilamiento final con ‘Kevin McAllister’, ‘En mi venas’ o ‘Cientocero’ fue apoteósico. Se notan las tablas ya. Terminaron, para nuestro gusto, algo abruptos, mientras sonaba ‘Over and over’ de La bienqueridaHot Chip. La Bienquerida, Ana Fernández-Villaverde, con una cuidada puesta en escena, aunque estática y oscura, presentó temas de su Romancero, de Fiesta o de Ceremonia y, por supuesto, de su último disco, Premeditación, nocturnidad y alevosía. Tocaba ya el plato principal del día, Foals en el escenario Budweiser, esperados con mucha expectación.

Hemos de decir que a nosotros nos engancharon más que la vez que les vimos en el DCODE. Tras la conocida ‘My number’ presentaron un tema nuevo, ‘Mountain at my gates’ el cual confesaron ser la primera vez que lo tocaban en directo. Un sonido magnífico. Yannis empezó a desatar la locura cuando preguntó “…are you fucking ready Benidorm?” y las primeras notas de ‘Inhaler’ empezaron a ser descubiertas. Era el momento para que el vocalista diera rienda suelta a su habitual locura y se lanzara a hacer crowdsurfing sobre el público. El otro tema nuevo, el potente y agresivo ‘What went down’ también sonó en el Low, cerrando con ‘Two steps, twice’ y provocando el coro del público con el ya mítico “papara papara papara papaaaa…”.

Delafé y las Flores Azules ya habían empezado, Helena con su habitual “uniforme” (camisa blanca y pantalones cortos negros) y Óscar con pantalones y camisa larga y sin parar de bailar coreografías que parecen imposibles para los mortales comunes. Su hip hop mezclado con pop hizo bailar a los asistentes.

Con muchas ganas nos encaminábamos a ver a The Raveonettes, los daneses Sune Rose y Sharin aparecieron entre humo y luces pastel, para fotografiarles era casi tarea imposible, sin embargo ese ambiente misterioso casaba perfectamente con el sonido sucio de sus guitarras. Su rock con tintes de años cincuenta y esa puesta en escena nos hipnotizaron ya desde los primero temas ‘Endless sleeper’, ‘Sisters’ y ‘Killer in the streets’, de su último disco Pe’Ah. La intensidad era tal que Sune Rose acabó tirado de rodillas, provocando el delirio onírico del público.

Aunque el Low continuara nosotros, agotados, decidimos que el concierto de Varry Brava sería el último de la noche. Óscar, Vicente y Aarón habían prometido por instagram que el “puticlub” (alguien comparó la escenografía con la de un club de alterne) estaría preparado. ‘Fiesta’ o ‘Reina’ comenzaban el espectáculo. Óscar y Aarón con mucha complicidad entre ellos. La gente no paraba de saltar con su pop con tintes de disco italiano de los 70. Una lástima que no les dejaran terminar y ‘Oui Oui’ no sonó esa vez en el recinto del Low.

Nos despedíamos así de un festival más que recomendable.

 

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