La Vida Bohéme y Centavrvs encienden el Lunario

Una fiesta a cargo de Centavrvs y La Vida Bohéme fue lo que se vivió en el Lunario.

Las bandas originarias de Caracas y de México, La Vida Bohéme, y Centavrvs. sorprendieron y encendieron a los asistentes al Lunario, el pasado viernes 11 de septiembre.

Primero, salió al escenario, muy puntualmente a las 9:05 de la noche, La Vida Bohéme, la cual está compuesta por Henry D” Artenay, Daniel de Sousa, Sebastián Ayala y Rafael Pérez, para interpretar siete de sus canciuones más populares. Con lo que encendieron el ánimo del público presente en el pequeño foro de Reforma, que pertenece al Auditorio Nacional.

Pasaban de las 10 de la noche, y tocaba el turno a Centavrvs, quienes traían pintadas las caras como a la usanza de los indígenas nativos de cualquier parte del mundo. Iniciando el baile con “Cárcel de Cananea“, seguida por “La Valentina“, de una forma muy peculiar se preparaban para conquistar al público, en el que podíamos distinguir más veinteañeros, treintañeros y gente de alrededor de 40 años. Tal diversidad, queda de manifiesto en los fans de esta banda perteneciente al género Electrónico Regional Mexicano. Los cuales han conquistado escenarios como el Festival Vive Latino y diversos foros de Nueva York y Chicago, donde han enaltecido el nombre de México con su propuesta musical bailable, diferente y llena de luz.

Así trancurrió la presentación del nuevo disco Sombras de Oro. Los miembros de la banda Demián Gálvez, Paulina Sotomayor, Paco Martínez y los DJS, Rayo y Alan Santos, interpretaron “Reino“, “Sombras de oro” y “Caudillo“. Ejecutando variaciones a nuestra música tradicional con cajas de ritmos y el retumbar de la batería, aspecto que notamos en las canciones “Pistola” y “Caudillo cariñito“.

Los triunfadores de varias categorías en los IMAS, premios a la Música Independiente, recibieron a su primer invitada que estaba anunciada para esa noche, Denisse Gutiérrez, vocalista de Hello Seahorse, quien subió al escenario, arropada por una audiencia que vitoreaba su presencia y su voz etérea, para entonar, “Por eso. Sencillo que interpretan a dúo con Gálvez, líder de la banda.

Después de ese momento especial, vendría otro igual de importante, tocaba la participación de alguien que cuyo nombre dijo, empieza con E y termina con A. Fue el turno de Ely Guerra, quien, con su belleza deslumbrante, un sombrero vaquero y un poncho café, entonaría junto al vocalista, un homenaje a la banda de culto angelina, Los Lobos con “Kiko and The Lavender Moon“.

Luego, dijo sería el turno de otra persona muy querida y respetada en la industria, Pato Montes de La Maldita Vecindad, con quien entonarían “La noche y un huracán” y “Morenaza“. Acababa el concierto y al grito de “Otra“, como parte del encore, seguirían las rolas, “Caporal” y “Mañana no“.

Cerraría la noche, “Jerónimo, canción dedicada a los desaparecidos, porque como dijo el líder de la banda: “¡Nos faltan 43!”.

Fotografías por Paau Medina

También te pueden gustar:

Deja un comentario