Ángel Stanich se crece en Granada

Más ácido que nunca el ermitaño del rock, Ángel Stanich, llegó a la Sala Planta Baja presentando su Camino Ácido y algún tema adelanto de su próximo EP, Cuatro truenos cayeron, que verá la luz el próximo 13 de febrero.

Con casi una hora de retraso y una sala abarrotada, Stanich se subió al escenario solo y a golpe de acústica y tacón entonó con los primeros acordes de “Amanecer Caníbal”. Tuve la certeza, comencé la criba. Sonando con una contundencia casi intimidante y demostrando el poder de atracción que ejercen sus letras surrealistas unidas a su poderosa voz, que algunos definen como “un encuentro entre Quique González y Albert Pla” (Santiago Alcanda en Ck Como lo oyes de Radio 3) o mejor aún “es como si Bob Dylan se hubiera caído en una marmita de LSD” (Julio Ródenas, Rolling Stone).

Ya acompañado del resto de la banda, fue poco a poco sacando el máximo jugo a Camino ácido, su álbum debut. Sonaron temas como “La noche del coyote”, “Miss Trueno”89”, “El cruce” o “Outsider” además del recién estrenado en Radio 3 “Carbura”, un tema cargado de referencias actuales que tiene visos de convertirse en himno generacional.

Tras un breve descanso reapareció un Stanich más hablador para marcarse una cover de Mark Lanegan “Bleeding Muddy Water” que, por desgracia, muchos desconocían. Reservó para los bises temas que empiezan a formar parte de su repertorio básico, como “Mezcalito”, alternadas con versiones de himnos del rock patrio como “Nadie te quiere ya” de los Brincos (que quiso dedicar a los Niños Mutantes) y “El Río” de Miguel Ríos donde pidió al público asistente que tarareara “ese coro tan difícil” (siri siri, siri, siri, siri…).

Dejó para el final su ya consolidado himno “Metralleta Joe”, que condensa a la perfección el espíritu musical de esta banda. Rock desenfrenado con tintes sureños que dejó salir el lado más salvaje de Stanich, desatado entre un público gustosamente cómplice del endiablado ritmo de sus temas.

caído

En definitiva, Stanich y su banda protagonizaron en la mítica Sala Planta Baja un concierto único, donde el de Sun Thunder (como él mismo denomina a su Santander natal) ha demostrado desde su última visita por estas tierras, ser un artista de creciente proyección, un viejo rockero que no ha hecho más que empezar.

Texto: Glo de la Vega

Fotografías: Ramón de la Blanca

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