El concierto (casi) privado de Las Ruinas y Opatov en Salamandra 2


Jägermeister organizó en la Salamandra 2 de Hospitalet de Llobregat el evento que nadie debió haberse perdido con el heavy pop de Las Ruinas y el garage psicodélico de Opatov.


Algo tiene Jägermeister que todo lo que organiza acaba siendo un fiestón, pero parece que en Barcelona la gente no se da cuenta. Todo Hospitalet de Llobregat estaba forrado de carteles que anunciaban el concierto de Las Ruinas y Opatov en la Salamandra 2 el sábado 12 de diciembre, pero no sirvió de mucho. Aunque durante los conciertos y poco a poco fue sumándose gente, la sala se mantuvo sorprendentemente vacía, pero eso no detuvo a los protagonistas de la noche.

Llegó el momento y me encontré en la Salamandra 2 sin saber muy bien qué esperar. Soy una asistente fija a los conciertos de Las Ruinas pero, por un motivo u otro, aún no había escuchado su último trabajo. Además, me resultaba un misterio mayor el cuarteto catalán que inauguraría la noche, pero siendo un fichaje de Famèlic tenía la sensación de caminar sobre seguro. La única referencia suya que tenía eran las pintadas que hay por toda mi facultad rezando incansablemente “LISTEN TO OPATOV”, e igual iba siendo hora de hacerles caso.

Opatov.
Opatov.

Ya pasadas las diez y media de la noche los integrantes de Opatov ocuparon sus puestos sobre el escenario, soltaron las cervezas y ofrecieron uno de esos conciertos del que todo el mundo habla tan bien. Es cierto que, incluso ahora mismo que el garage está invadiendo los estudios y salas de todo el país haciendo que todo suene bastante igual, estos cuatro jóvenes no dejan indiferente, y eso se debe a que han sido capaces de diferenciarse del resto. Ya dieron una lección a los asistentes del Bala Perduda, concurso del que acabaron siendo ganadores y además les brindó la oportunidad de tocar en el Primavera Sound 2015. Subirse a la cresta de la ola nunca es fácil, pero Opatov lo han logrado añadiendo dos ingredientes muy importantes a Bacán (2015): el toque psicodélico que nunca decepciona y la aparición oportuna y estudiada de una trompeta. No se puede negar que el resultado final del bolo fue una clara victoria. Lograron algo simple pero no siempre sencillo: atrapar al público entre sus melodías y que todos los presentes acabasen meneando su cuerpo al ritmo de la música. Aprovechando la pausa entre los dos grupos de la noche y con las ganas de jarana que nos habían dejado Opatov en el cuerpo, el público aprovechó para ponerse un poco a tono con los chupitos que Jägermeister ofrecía como buen organizador del evento. Y con esto y un bizcocho -literalmente, de verdad, había alguien ofreciendo bizcocho por la sala- recibimos entre aplausos a Edu (voz y guitarra), Jaime (bajo) y Toni (batería); los compositores de himnos vitales del barcelonés medio. Y si existe alguien que niegue eso será porque no ha salido suficiente de fiesta, no ha escuchado bastante a Las Ruinas o directamente está mintiendo como un bellaco.

De izquierda a derecha, Jaime (bajista) y Toni (batería) durante el concierto.
De izquierda a derecha, Jaime (bajista) y Toni (batería) durante el concierto.

Tras cinco discos plagados de letras diseñadas para gritarse hasta dejar de sentir la garganta, Las Ruinas han sacado otro más este mismo año: Siesta Mayor (2015), del que esa noche oímos escasas cinco canciones en directo. Dieron el escopetazo de salida con ‘El Problema’, haciendo mucho ruido y demostrando que ellos no se habían movido hasta la Salamandra 2 de Hospitalet de Llobregat para tocar y ya está. Querían una juerga de las buenas y ni siquiera la escasez de público que había ese sábado lo iba a impedir. Canción tras canción, los asistentes íbamos orbitando como asteroides alrededor de la nada; no había suficiente gente con ganas de moverse como para hacer más, y al final la mejor opción acabó siendo saltar sobre uno mismo. En el escenario tampoco iba todo como siempre: la camisa que llevaba Jaime no entra ni en mi top 5 de las que le he visto lucir y a Edu hasta se le podían ver los ojos de forma puntual. ¿Se nos hacen mayores? Ojalá no, pero para su próximo concierto llevad todos unas gafas de sol por si esto ocurriese de nuevo. Durante su ya mítica ‘Ramón y Cajal’ y mientras veía que esto de envejecer no les pega nada, un amigo se planteó una reflexión muy seria que me dejó pensando un buen rato. “No tengo muy claro si Las Ruinas son unos genios o nos están toman el pelo a todos” fueron sus palabras. No supe muy bien qué contestar hasta que más tarde vi a todo el público dejándose la voz en un apasionado “Who is esa noia hermosa que viene por Joaquim Costa? La invito a menjar un shawarma, em diu ‘fifty euros, vamos a la cama’” y me di cuenta de que la única explicación plausible a esa situación es que estos hombres sean unos verdaderos genios. Aunque breve, también dedicaron algo de su tiempo a canciones de Siesta Mayor (2015); al fin y al cabo tienen que presentar su nuevo trabajo. Algunos empleamos ese descanso de saltos para recobrar fuerzas, porque tocar ‘Cansado de mí’, ‘Ramón y Cajal’ y ‘El Olivar’ seguidas y además esperar que al público no se le salgan los pulmones por la boca es una locura. Mientras recuperábamos el aliento se pudieron apreciar mejor sus nuevos temas, además de que Las Ruinas son un grupo que en directo ganan mucha potencia. Lo que más llama la atención es que en el último disco Edu cede el micrófono a Jaime en ‘Gabriel y Vencerás’ y ‘Hacia la Luz’, chapeau a eso. También cabe destacar que Siesta Mayor (2015) se nos apareció como un disco más tranquilo, más buscado (tiene algunas líneas de bajo que con escuchas posteriores me han volado la cabeza) y, a fin de cuentas, menos fiestero. Pero es solamente una primera impresión. Nadie está en posición de asegurar que en unos meses no estaremos abrazados a cualquier desconocido mientras cantamos Llegas Tarde’ o Fruta de Temporada’ a los pies del escenario, simplemente ese no sería el día. Cuando los problemas para respirar empezaban a ser serios decidieron poner la guinda al pastel con su nueva ‘Hacia la Luz’, ¿pero qué es un concierto Las Ruinas sin acabar con ‘Ovni’? Pues por ahora algo que, si he visto alguna vez, por algún que otro motivo no recuerdo. Y que siga siendo así.

Por si después de leer esto os estáis arrepintiendo de haber faltado, tengo una buena noticia para vosotros. El próximo domingo 20 de diciembre no hay excusa que valga; a las 19:30 tenéis una cita en La [2] de Apolo con Las Ruinas y otros grupos que, juntos, celebrarán la sexta edición de Nosaltres Som Els Reis. La entrada es un juguete nuevo o material escolar, y todo lo que se recolecte será donado a una ONG. De manera que ya sabéis: domingo de buena música y buenas causas. Que no os lo tengamos que volver a contar.

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