Bifannah: La psicodelia española no ha muerto


Bifannah y su psicodelia tropical despuntan en la escena española con melodías sugestivas que recuerdan al rock sesentero, al garage soft y al atardecer en alguna playa paradisíaca perdida en Río de Janeiro.


Detectar si un grupo te encanta o te espanta es sencillo: sólo hacen falta veinte segundos (quince si me apuras) para que tu cerebro diga sí o no a un nuevo estímulo. Vamos, un flechazo amoroso de toda la vida llevado a nuestro campo, la música. Pues bien, tendríais que haber visto mi cara cuando entré al Teatro Barceló y escuché los primeros acordes de Bifannah. Una historia de amor a primera oída, qué queréis que os diga.

Empecemos por el principio: Antía (escuché a una chica decir “de mayor quiero ser ella” y sí, lo comparto, porque eres una especie de Kim Gordon a la española), Antón y Guille viven entre Galicia, Londres y Oporto, de donde casualmente la bifana es el nombre de un tipo de bocadillo muy popular. Se definen como el resultado de mezclar la cadencia del 60’s moody garage y la tropicalia en el siglo XXI. Y así es, porque su primer LP es una oda a la psicodelia, al fuzz y el viaje cósmico (su canción ‘Viageiro Cósmico’ no podría ser más acertada). Además, la lírica en Bifannah el EP se desarrolla en el idioma luso debido a los orígenes brasileiros de Antía y la experiencia vital de Guille durante 5 años, dotando al álbum de un misticismo luso muy acertado.

Cinco canciones sin aderezos innecesarios, pegadizas, que recuerdan al garaje de pedal californiano, pero más suave, como si quisieran regalarnos un billete a Río gracias a su calidez y sensualidad.

Algunos medios ya se han hecho eco de este proyecto tan interesante y es que estos tres chicos tienen carrera: en Avispa, Wild Balbina y Mvnich, por ejemplo. Sin embargo, no fue hasta la primavera de 2015 cuándo se reunieron y se embarcaron en este proyecto con nombre de bocata de carne. Cinco canciones sin aderezos innecesarios, pegadizas, que recuerdan al garaje de pedal californiano, pero más suave, como si quisieran regalarnos un billete a Río gracias a su calidez y sensualidad. Seguramente esto tenga que ver con los instrumentos tan especiales que emplean, entre ellos una guitarra twang, un teclado Eko Tiger del 66, un fuzz ThunderTomate, una reverb de cinta que provocan un remember al rock sesentero con matices tropicalistas.

Después de verlos en directo y alucinar la primera vez que Guille se dirigió al público (“¿¡Acaba de decir gracias por venir en perfecto español!? ¿¡SON ESPAÑOLES!?”) supe que tenía nuevo grupo favorito para añadir a mi playlist de Allah-Las (de los que eran teloneros), Temples, Uknown Morta Orchestra y Tame Impala. Más tarde, rebuscando por la web, descubrí que Bifannah pertenecen al roster del sello madrileño-coruñés The John Colby Sect y su primer EP nace de la mano de Manu G. Sanza e Ibán Pérez (Selvática, Indómitos…) en Terraforma Estudios (Hío, Galicia). Ahora lo entiendo todo.

Os dejo con ‘Pior’, su primer videoclip realizado por Antía Van Weill (además de Kim Gordon lookalike y diosa con el bajo es también artista visual). ‘Pior’ es un viaje a través de colores, texturas y formas geométricas, surrealismo y abstracción que reflejan a la perfección el espíritu psicotropical de Bifannah, promesa de la psicodelia made in Spain.

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