Beyoncé: Un show en mayúscula, negrita y cursiva

Foto: 13THWITNESS INVISION FOR PARKWOOD ENTERTAINMENT

 


Beyoncé, mas negra que nunca, presentó el pasado 3 de Agosto su gira “The Formation World Tour” para el público barcelonés. Un show en mayúscula, negrita y cursiva.


*Crónica por cortesía de Rubén G. Sans

El Estadi Olímpic estaba impaciente. Beyoncé casi había colgado el cartel de sold out con 46.000 asistentes (de 49.000 entradas a la venta).

Un espectáculo difícil de resumir, tanto por estilos musicales (pop, rock, R&B…) como por los mil elementos que forman parte de este engranaje perfectamente diseñado.

A las 21:30h tenía que empezar pero, como toda “novia”, se hizo esperar una media hora como ya viene siendo habitual en este tipo de shows.

Beyoncé durante su actuación en Barcelona Foto: 13THWITNESS INVISION FOR PARKWOOD ENTERTAINMENT
Beyoncé durante su actuación en Barcelona (Parkwood Entertainment).

Un escenario aparentemente sencillo en cuanto a estética se refiere, pero una maravilla tecnológica y un conjunto de pantallas y luces digno de Las Vegas: monolito, pasarela y leds a tutiplén.

Suenan las primeras notas de ‘Formation’, el primer single de su último disco Lemonade, alrededor de un macro cubo llamado Monolith (el eje central del escenario) y con un largo séquito de bailarinas (y hablo en femenino porque en el escenario el 100% eran mujeres incluyendo a la banda de músicos).

Mirada felina, saludo al público, gritos, melena al viento (que no falte el ventilador!) y boooom… ¡Empieza el concierto como un chute de adrenalina!

Las primera parte fue muy eléctrica, cantando varios temas de Lemonade (cántico a los celos de Jay-Z, al desamor, los cuernos y el “despeche” (estará contento su marido…). Reivindicando feminismo e igualdad racial, un poco mainstream y populismo, pero oye, no nos olvidemos de que es Beyoncé. Lo hizo estupendamente bien.

Todos siguiendo un ritmo frenético pero gran parte de los asistentes un poco desconcertados ya que su disco solo se ha podido escuchar vía Tidal (la plataforma musical de su marido Jay-Z, clara competidora de Spotify que aquí aun muchos se hacen los rezagados en descargarla, y de ahí que la gente no corease con mucha constancia sus últimos hits).

A continuación ‘Run the World (Girls)’ y ahí todos como locos a cantar y bailar. ‘Interlude’ (6 en todo el espectáculo para cambiar de look y unos backdrops que casi eran cortometrajes. Calité calité.)

La segunda parte fue más reggae, con mas hits de los que nos gustan ( y con menos politiqueo) entremezclados con otros temazos (‘Mine’, ‘Baby Boy’, ‘Hold Up’, ‘Countdown’, ‘Me, Myself and I’, ‘Runnin’ ‘…). Cerrando con ‘All night’, según ella, uno de sus temas favoritos.

La tercera parte fue un homenaje a sus discos anteriores: Ring the Alarm/ Independent Women, Naughty Girl

Cerrando con un remix de ‘Flawless’ (echamos de menos el rap de Nicky Minaj!!!. Maaaaaaal!) donde el público nos pusimos un poco más porno y bailamos como posesos (el espectáculo estaba tanto en el escenario como en los compis de pista dándolo todo. Cuanto daño ha hecho el twerking).

El siguiente acto, el más corto de todos, autobiográfico y con temas como ‘Daddy Lesson’ (con ritmo country. Eeiinx???) y ‘1+1’.

Y aquí vino una de los primeras veces que se nos saltaron las lagrimillas. El escenario completamente vacío y de color púrpura. Suena la canción original de Prince, ‘Purple Rain’, allí empezaron a rular los kleenex que daba gusto. Bonito.

Después del bajón emotivo, subidón con ‘Crazy in Love’ (un tema que salva cualquier fiesta que se precie), enfundada en un body rojo de látex con abrigo de visón a juego que esto en pleno agosto es ideal (ella estaba tan sudada como estupenda). Obviamente duró dos canciones con el traje.

Subieron la temperatura (again!) temazos como ‘Naughty Girl’ y ‘Blow’. Algunos cantados y bailados encima de una especie de cabinas tipo barrio rojo, y otras encima de un objecto enorme parecido a un vibrador-bolas chinas. No nos engañemos, nos encanta cuando QueenB se pone hot.

Como traca final y para cerrar, encima de la pasarela cantó ‘Freedom’, ‘Survivor’ (lo poco que vimos de Destiny’s en todo el show),’End of Time’ / ‘Grown Woman’ y ‘Halo’. La guinda del pastel es que estas últimas las hizo con todo su cuerpo de baile y encima de una pasarela-piscina con cientos de litros de agua en el suelo. Allí flipamos todos. Fuegos artificiales, musicón bailongo, confeti y agua: fue como en un parque de atracciones para fans del pop! I like it!

Como datos curiosos que quiero destacar, es que tuvo el detalle de cantar ‘Irremplazable’ a capella y en español, rompiendo su tracklist estipulado, y esto nos gusta también. Y gracias a Dios no cantó ‘Single Ladys’ (seguramente se cansó de la canción igual que nosotros porque nos la metieron con embudo).

Beyoncé va de sobrada, pero es que lo hace porque se lo puede permitir. Profesional donde las haya. Con una voz privilegiada, baila igual de bien que canta, compone, y tiene actitud. Tiene tablas. Los flamencos dirían que tiene “duende”, y a los que nos gusta el pop diríamos que “los tiene muy bien puestos”.

Al ver su calidad, profesionalidad y trayectoria a veces se nos olvida que tan solo tiene 34 años. Repito, solo tiene 34.

Ha puesto el listón muy alto y la única que le puede hacer sombra es ella misma. A ver cómo lo supera.

Me quito el sombrero y me lo vuelvo a quitar las veces que haga falta. Seguro que la próxima repetiremos. Tanto yo como el resto de asistentes.

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