Arctic Monkeys y The Strypes en el Palacio de los Deportes de Madrid


Antes de la llegada de los Arctic Monkeys, el cuarteto irlandés The Strypes fue el encargado de telonear a los protagonistas de la noche en su gira europea, un grupete tipo mod, con aires a Oasis y The Verve que tan solo tienen un disco pero que suenan con contundencia.


Dos grandes iniciales iluminadas (AM)  ocupaban todo el escenario, por si hiciera falta recordar a todos lo que estábamos allí estábamos, expectantes, que el nuevo disco se llama precisamente así. Bastante puntuales y con gran energía saltaron al escenario. Todos, excepto el batería, Matt Helders, aparecían ataviados con americana, demostrando estéticamente lo que han querido demostrar con su último disco, que son músicos maduros, que ya no son los enérgicos adolescentes que hacían temblar las salas de conciertos. En concreto su vocalista, Alex Turner, apareció vestido con chaqueta brillante y tupé, como un crooner de los años 50, de hecho, en varias ocasiones dejó su guitarra a un lado (‘Fireside’ o ‘Reckless Serenade’) deleitándonos con coreografías medidas y movimientos dignos de un Rat Pack, sacando el chulito que lleva dentro, pero el chulito chapado a la antigua, nada de niñato chulito, dedicando muchas de las canciones a las chicas “this is for the girls”, seduciendo al público femenino durante las canciones más lentas, sacando su lado más rockabilly.

De hecho, casi todo el concierto sonó con el tempo bajado, hicieron un concierto bueno, contundente, correcto, demasiado correcto, no se permitieron ninguna salida del papel establecido, quizás ahí les falló el show, muchos de los que allí acudimos íbamos prevenidos de que los Monetes tienen (o tenían) uno de los mejores y más energéticos directos del panorama musical británico actual. Quizás en lo único en lo que fallaron fue en las expectativas creadas por sus vibrantes conciertos previos y haya que replantearse éste grupo como otra cosa.

A pesar de eso, sus grandes éxitos como ‘Dancing Shoes’, de ese magnífico primer disco, Whatever people say I am, that’s what I’m not, o ‘I bet you look good on the dance floor’, nos supieron a gloria, acompañados de una escenografía tan sobria como contundente (en la línea del espectáculo completo).

La primera parte del show terminó con una balada de su último disco, ‘I wanna be yours’, que, por supuesto nos dejó con ganas de más, y así lo exigimos, y así nos lo dieron, aunque muy escaso. Tres canciones nada más para un bis, ‘Snap out of it’, una versión acústica recordando de nuevo su grandísimo primer trabajo, ‘Mardy Bum’, y un final a modo de respuesta a su primer amago, si en su primera huida del escenario nos decían que ‘I wanna be yours’, el concierto lo terminaron preguntándose si ‘R U Mine?’. Y no sabría yo qué responderles… Me lo pensaré, habrá que mantener un control estricto sobre ellos para que no vuelvan a dejarnos a medio gas con su concierto de apenas hora y 20 minutos en un Palacio de los Deportes madrileño con la práctica totalidad de las 15.000 entradas vendidas.

Setlist:
Do I wanna know?
Brianstorm
Dancing shoes
Don’t sit down cause I’ve moved your chair
Teddy picker
Crying lightning
Fireside
Reckless serenade
Old yellow bricks
One for the road
Arabella
I want it all
I bet you look good on the dancefloor
Cornerstone
Piledriver waltz
Why’d you only call me when you’re high?
Fluorescent adolescent
I wanna be yours

Bises:
Snap out of it
Mardy bum
R U mine?

Más publicaciones de Aída Cordero Domínguez

Love of Lesbian en Madrid: Gira “Espejos y Espejismos

Facebook Twitter Google+ Pinterest LinkedIn WhatsApp   Con cierta nostalgia acudí al...
Leer más