Anaut se corona en Madrid

Anaut Joy Eslava
Fotografía de Jaime Lahoz

Crónica de la presentación en directo de Time Goes On, el último trabajo de Anaut. Elegancia en estado puro.


Madrid termina de florecer en mayo, pero parece que el panorama musical quiere aprovechar las lluvias acaecidas para adelantar esa renovación. Cada día una desea poder llegar a la mitosis para dispersarse por diferentes conciertos de distinta naturaleza, pero el pasado sábado era especial. La noche propicia, la ocasión única y el nuevo disco de Anaut merecían esa fidelidad.

En las puertas de la céntrica Joy Eslava se vivía esa atmósfera especial de las noches de Champions, de luna llena y de estreno teatral. El escenario y su pasado proyectaban su sombra como credenciales al reto ante el que se exponía Alberto Anaut y su banda. Su recién publicado Time Goes On había conseguido críticas inmejorables y el público había conectado de primera mano con la nueva búsqueda de sonido, pero el nerviosismo previo a una presentación siguen encogiendo el estómago en los momentos previos. La masa iba tomando su sitio en la sala mientras Adrián Costa, quien actúo antes de la llegada de Anaut, lanzaba sus aullidos de blues y soul a los presentes. Si fuiste de los que llegaste a mitad de su actuación (servidora) fuiste testigo del poder de convocatoria de Time Goes On: la postal visual que se vislumbraba ante el retrato pop de Audrey Hepburn era más que impresionable: una Joy Eslava totalmente abarrotada.

Imagen de portada y fotografía de Jaime Lahoz.
Imagen de portada y fotografía de Jaime Lahoz.

Alberto y compañía aparecieron en el escenario ante el aplauso y vítores de los congregados. Maldiciendo no tener diez centímetros más, una pululaba por pasillos, barandas, barras de bar y columnas hasta dar con un mínimo de foco visual del escenario. Una vez conseguido el punto de visión, el mundo se paró y el concierto de Anaut dio paso a un viaje espacial y temporal con los primeros compases de ‘Stab’, uno de los temas en los que mejor se palpa el nuevo camino hacia el rock y el blues. La música de Anaut tiene el poder de cambiarte como si de un Hamelin contemporáneo se tratara e inconscientemente pierna, cuello o cabeza toman independencia de tu mente y son atraídos hacia el sonido que la banda madrileña ofrece. ¿Palabras? Las justas. ¿Agradecidos? Siempre. El crucero no había hecho más que empezar y la siguiente parada recalaba en un Liverpool sesentero mientras ‘Far, not fast’ te llevaba hacia tu propio interior. Después llegarían el coqueteo con el folk de ‘When You Take’ y las llegadas de los invitados que, no por ser conocidas, dejaron de sorprender. Gospel Factory, el maestro Julián Maeso o la voz de Angie Sánchez fueron algunas de las instantáneas que conseguimos en esta particular odisea. Inolvidable ‘Little by Little’. En la presentación de Time Goes On cada uno de la veintena de temas interpretados te llevó a un lugar diferente. El teatro Joy Eslava se convirtió en un tugurio de Nueva Orleans donde la familiaridad existente entre artistas y público era latente, un lugar en el que te imaginabas saboreando tu bourbon a palo seco o donde disfrutar de las maravillas de la cocina criolla. También fuimos colegas de travesuras de Huckelberry Finn junto al Mississippi en ‘Guilty’ y ‘The Maze’. O quizás los acordes de ‘Doesn’t Really Really Matter’ nos llevaron a las grandes noches jazzísticas del Bluebird del Broadway canalla y refinado, donde el público callaba cuando debía hacerlo y silbaba, bailaba y hacía ruido como un componente más de la banda. La primera despedida fue debatida y no tardaron en reaparecer para dejar claro que la pista de baile también es su hogar y así acabar por todo lo alto con una sala abarrotada de público feliz por haber estado allí. Jaque con ‘I Love the Way You Lie’ y ‘You Got Me In Heat’.

El Intruso, el Círculo de Bellas Artes y el teatro Joy Eslava han sido los escenarios donde he visto a Anaut en su salsa y aún no consigo encontrar dónde estará su tope. En cada entrevista Travellin’ Brothers hablan maravillas de ellos. Si hubiéramos preguntado a cada uno de los que se acercaron a la presentación qué opinión tenían sobre el concierto los adjetivos ‘alucinante’, ‘maravilloso’ o ‘mágico’ serían los más utilizados. Quizás solo sea eso. Cuestión de magia.

Fotografía de Iván Martínez Photo
Fotografía de Iván Martínez Photo
More from Carolina Cadenas Pazos

Llega el Madrid Es Ruido Fest

Facebook Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp La primera edición del Madrid Es Rudio...
Leer más