Nuestros álbumes internacionales favoritos de 2016

Nuestros álbumes internacionales favoritos de 2016

Hemos superado ya el ecuador de este año 2016, en el que se ha publicado una enorme cantidad de álbumes internacionales de elevadísima calidad, y desde El Ukelele queremos traeros, en orden ascendente, porque lo bueno se hace esperar, los que han sido nuestros álbumes favoritos hasta la fecha, incluyendo los trabajos de artistas como Radiohead, Swans, Beyoncé, Anohni o Kendrick Lamar.

Os recordamos que estos son nuestros álbumes favoritos en El Ukelele y por tanto, los que más nos han gustado a nivel personal. No pretendemos insinuar que los álbumes de los que se va a hablar en estos artículos sean indiscutiblemente los mejores, ni mucho menos, sino intentar exponer nuestros pensamientos acerca de ellos, y si además conseguimos que tú, querido lector, descubras aquí a tu nuevo grupo favorito (nunca se sabe), ¡mejor que mejor!

Comenzamos, como decíamos, en orden ascendente. En esta primera parte os traemos los 5 últimos trabajos que han entrado en nuestra lista de imprescindibles de 2016, por la cola. Vamos allá:

20. The Hotelier – Goodness (Tiny Engines)

tumblr_o3blkil4aj1r9hwypo1_500¿Quién dijo que el Emo estaba muerto? Brand New ya están trabajando en un nuevo álbum, pero no son los únicos que luchan por mantener vivo el género. The Hotelier, la banda de Massachusetts, sorprendía en 2014 con un excelente Home, Like Noplace is There, donde demostraron al mundo entero que, efectivamente, el Emo no estaba muerto, sino que estaba más vivo que nunca. Vuelven ahora, dos años después de su éxito mundial gracias a aquel segundo álbum (y el primero bajo su actual nombre, The Hotelier, ya que previamente se hacían llamar The Hotel Year), con Goodness, un trabajo excelente en el que vuelven a realizar una fusión exquisita del Emo con el Indie Rock, dando como resultado un conjunto de 13 canciones entre las que se encuentran algunos interludios (la mayoría bastante prescindibles, seamos sinceros).

Christian Holden, cantante y bajista de la banda, nos vuelve a deleitar con sus gritos, más desgarradores que nunca, y sus letras, personales y crudas como ya lo fueron en su anterior trabajo. Un servidor opina que el álbum no está al nivel del Home, que contaba con auténticas joyas que pasarán a la historia del género, como “Your Deep Rest” o “An Introduction to the Album”. No obstante, se trata de un trabajo a destacar en este 2016 y, sin duda, una de las piezas más relevantes del Emo actual. El álbum contiene el sonido característico de The Hotelier, quizá sin el encanto que hizo del Home un álbum tan especial, pero con cortes a destacar, como la increíblemente pegadiza “Goodness, Pt. 2” y sus guitarras disonantes, o el corte encargado de cerrar el disco, “End of Reel”, probablemente mi favorito.

Género: Emo / Indie Rock

Valoración personal: ★★★★☆  (7.5/10)

Cortes favoritos: “End of Reel”, “Goodness, Pt. 2”, “Soft Animal”

 

19. Minor Victories – Minor Victories (PIAS Recordings, Fat Possum Records)

G2mLYgpi (1)Si hacéis memoria, recordaréis que aquí en El Ukelele esperábamos con ansia la publicación de este trabajo, fruto de la unión de varios miembros de Slowdive, Mogwai y Editors en un supergrupo llamado Minor Victories. Además, comentamos también el segundo tema que se mostró de cara al público, “Folk Arp“. Pues bien, he de ser franco y reconocer que, de buenas a primeras, el disco no fue capaz de darme todo lo que esperaba de un disco con tanto hype a su alrededor.

Si bien el álbum tiene un comienzo fuerte y prometedor, con las impecables “Give up the Ghost”, “A Hundred Ropes” y “Breaking My Light”, este comienza a deshincharse y a hacerse más y más pesado, desaprovechando la colaboración de James Graham (The Twilight Sad), que podría haber brillado mucho más de lo que lo termina haciendo. No obstante, el disco debut homónimo de estos Minor Victories aún no ha dicho todo lo que tenía que decir. Casi 10 minutos más tarde, el oyente que les haya dado un voto de confianza y haya seguido escuchando el disco es obsequiado con la maravilla que es “For You Always”, que, además, cuenta con la colaboración del siempre polémico pero también siempre brillante Mark Kozelek (Sun Kil Moon), en medio de una montaña rusa de temas que destacan, como “The Thief”, y otros que no lo hacen tanto. Pero el disco mejora con cada escucha, al ir descubriendo todos los detalles y matices que esconde este debut de Minor Victories, que no son pocos.

Género: Shoegaze / Dream Pop / Post-Rock

Valoración personal: ★★★★☆  (7.5/10)

Cortes favoritos: “For You Always”, “Breaking My Light”, “The Thief”, “Give Up The Ghost”, “A Hundred Ropes”

 

18. Weezer – Weezer [White Album] (Crush Music)

26605_1Nunca he sido un fan confeso de Weezer, al margen de la evidente relevancia que tuvieron sus dos primeros LPs: Weezer [Blue Album]Pinkerton, que supusieron prácticamente una revolución de la industria musical alternativa de los noventa. Quiero decir, ¿quién no ha aprendido, o al menos intentado aprender a tocar “Say It Ain”t So” a la guitarra? todo un clásico. Pero a partir de ahí, todo fue cuesta abajo… ni siquiera su anterior álbum, Everything Will Be Alright in the End (2014, Republic Records), aclamado por la crítica, consiguió convencerme. Pero con este nuevo álbum homónimo de la mítica banda norteamericana de Power Pop todo cambia para mí. Y no es que musicalmente hayan dado un giro de 180º, ni muchísimo menos, pero la frescura y la potencia (de nuevo, el nombre del género Power Pop les viene como anillo al dedo) de este nuevo trabajo me golpearon como un ladrillo en la cara.

Desde el inicio del álbum este se nos presenta como una escucha agradable, fácil y, sobre todo, divertida, muy divertida. El punto álgido del LP llega con “Do You Wanna Get High”, un cántico adolescente al más puro estilo Weezer que pondrá a bailar a cualquiera y que se agarrará a tu mente para que estés tarareándola durante días. Sin duda, uno de los mejores singles publicados en lo que llevamos de 2016. Weezer nos vuelven a regalar, después de muchos años, una gran cantidad de cortes con calidad de single, uno detrás de otro, con un bajón notable cerca del ecuador del disco, pero que se les perdona por cómo se recuperan con la magnífica y ruidosa “L.A. Girlz” y la tan bailable “Jacked Up”.

En definitiva, un disco cortito (no llega a los 35 minutos de duración) que no podrás escuchar una sola vez. Divertido, bailable, pegadizo… lo que viene siendo un buen álbum de Weezer, de esos que, al menos yo, llevaba años esperando.

Género: Power Pop

Valoración personal: ★★★★☆  (8/10)

Cortes favoritos: “Do You Wanna Get High”, “Thank God for the Girls”, “L.A. Girls”, “California Kids”, “Wind in Our Sail”, “Jacked Up”

 

17. Beyoncé – Lemonade (Parkwood Entertaintment)

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A estas alturas, cualquiera que no viva en una cueva sabe quién es Beyoncé. Desde 2003 en la industria musical como solista, “Bey” ha conseguido hacerse un nombre en el mundo del pop, y no precisamente uno pequeño o discreto, de eso no cabe duda. “Halo”, “Single Ladies”, “Crazy in Love”, “If I Were I Boy”… son hits que todos conocemos, pero nunca he llegado a verlo como algo más que eso, hits poperos radio-friendly, y ya. Pero a finales de 2013 apareció de la nada Beyoncé (Parkwood Entertainment, Columbia Records), el álbum homónimo de la cantante estadounidense que marcó un antes y un después en su carrera. Me enamoré a primera escucha de aquel magnífico y arriesgado (aunque manteniendo las evidentes raíces poperas) álbum de la de Texas. Y con este nuevo Lemonade la cosa no fue distinta. “Bey” vuelve a arriesgar, y le vuelve a salir bien.

Comienza el álbum con “Pray You Catch Me”, una balada preciosa apoyada únicamente sobre un piano al que se le unen más tarde unas palmas y una catarata de sintetizadores y cuerdas para acabar de ponerme los pelos de punta. Tras dos cortes en los que el álbum baja considerablemente el nivel respecto a la maravilla de tema que lo abre, llega la grandísima “Sorry”, con un beat pegadizo a más no poder, hi-hats traperos y una producción de 10 (como en todo el disco, en general), seguida de la oscura “6 Inch”, que cuenta con la colaboración de The Weeknd y que, como decíamos, tiene la producción más oscura de todo el álbum, así como una de las melodías vocales más pegadizas.

Pero lo más destacable de Lemonade llega al final del mismo. Desde “Forward”, la magnífica aunque corta balada en la que colabora James Blake, la cosa solo va a mejor. La posterior colaboración del gran Kendrick Lamar hace de “Freedom” uno de los mejores cortes del álbum y sin duda uno de los mejores trabajos de Beyoncé en toda su carrera. Tras el excelente y sofisticado pop suave de “All Night”, llega la joya de este disco y la que creo que es mi canción favorita de toda la discografía de Beyoncé. “Formation” trae un beat potente y profundo y una nueva visita de los hi-hats traperos. En este tremendo corte, Beyoncé nos habla de Illuminatis y de la ascendencia de sus padres, en un cántico a favor del Black Power y lo que para mí es, sin duda, una canción de 10 y una fuerte candidata a favorita de 2016.

Género: Pop, R&B Contemporáneo

Valoración personal: ★★★★☆  (8/10)

Cortes favoritos: “Formation”, “Pray You Catch Me”, “Sorry”, “Freedom”, “6 Inch”, “All Night”

 

16. yndi halda- Under Summer (Big Scary Monsters Recording Company)

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Los lectores habituales de El Ukelele recordarán que cuando se publicó el segundo álbum de los ingleses yndi halda, en marzo de este mismo año, publicamos una reseña mucho más detallada del mismo. Es, por tanto, poco lo que tengo que añadir al respecto, así que si estás interesado, ¡échale un vistazo!

Me gustaría simplemente remarcar que se trata de uno de los trabajos más interesantes del año en el campo del Post-Rock, sin ninguna duda, y que no va a peor con las escuchas. Todo lo contrario, cada vez que revisitas el disco descubres algo que antes no sabías que estaba ahí. Cada vez es un viaje distinto, pero siempre un viaje agradable. En definitiva, se trata de un álbum muy recomendable y, tal y como predije en la reseña, uno de mis favoritos del año. ¡Larga vida al Post-Rock! ¡Larga vida a yndi halda!

Género: Post-Rock

Valoración personal: ★★★★☆  (8/10)

Cortes favoritos: “Helena”, “This Very Flight”

Os recordamos que estos son nuestros álbumes favoritos en El Ukelele y por tanto, los que más nos han gustado a nivel personal. No pretendemos insinuar que los álbumes de los que se va a hablar en estos artículos sean indiscutiblemente los mejores, ni mucho menos, sino intentar exponer nuestros pensamientos acerca de ellos, y si además conseguimos que tú, querido lector, descubras aquí a tu nuevo grupo favorito (nunca se sabe), ¡mejor que mejor!

15. Death Grips – Bottomless Pit (Harvest Records)

Death-Grips-22Bottomless-Pit

El primer álbum de hip hop de nuestro ranking… y menudo álbum. ¿Por dónde empezar? Death Grips son una banda californiana de hip hop experimental que suele incluir sonidos de un gigantesco abanico de géneros musicales, como noise, glitch industrial, entre otros. Tras la publicación del doble álbum The Powers That B en 2014 y 2015, Death Grips sorprenden con un nuevo trabajo, Bottomless Pit.

Quiero dejar claro, antes de nada, que no me siento nada cómodo reseñando este trabajo, sin embargo lo considero merecedor de estar aquí, por lo que allá voy. Me explico: Bottomless Pit es un disco que me ha gustado mucho, pero sigo sin saber por qué. Es un disco feo, es abstracto, es ruidoso… pero es maravilloso. Lo que también es innegable es que la producción aquí es de 10.

Desde los beats agresivos y ruidosos del corte que abre el disco, “Giving Bad People Good Ideas”, los californianos dejan claro que la producción de este disco va a ser directa, cruda, en tu cara. También en “Eh”, uno de los cortes más suaves y “convencionales” (con Death Grips nunca nada va a ser convencional del todo), demuestran que no solo saben hacer ruido, ya que, de nuevo, la producción aquí deja a cualquiera babeando.

Dejando atrás los beats rápidos y agresivos de los dos primeros cortes, el álbum toma un rumbo mucho más fácil de digerir, centrándose en beats más pesados y lentos, como en “BB Poison”, uno de mis cortes favoritos. Así, el disco se convierte en una amalgama de sonidos experimentales que te introducen en una atmósfera tensa y a veces incluso algo incómoda. Pero es ahí precisamente donde reside la magia de Death Grips, y en este nuevo trabajo vuelve a quedar claro. En definitiva, una experiencia no apta para todos los públicos pero que, si la disfrutas, la vas a disfrutar mucho, con Death Grips no hay término medio.

Género: Hip Hop Experimental

Valoración personal: ★★★★☆  (8/10)

Cortes favoritos: “Eh”, “BB Poison”, “Warping”, “80808”, “Houdini”, “Three Bedrooms in a Good Neighborhood”, “Bubbles Buried In This Jungle”, “Ring a Bell”

 

14. Modern Baseball – Holy Ghost (Run for Cover Records)

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Decíamos en la anterior parte de esta saga que el Emo no estaba muerto, gracias a bandas como The Hotelier. Los estadounidenses Modern Baseball son otro claro ejemplo de ello. Holy Ghost es su tercer LP, sin embargo fue mi primera toma de contacto con la banda.

Tras un inicio dudoso, “Note to Self” cambia el rumbo del disco, con su sabor a pop-punk de los 2000 y unos arreglos que recuerdan, precisamente, a bandas primas hermanas como The Hotelier. Pasando por la prescindible “Mass”, Holy Ghost recupera el nivel instrumental con “Everyday”, pero no acaba de recuperar el lírico. Esto sí ocurre con el siguiente corte, “Hiding”, con sus letras llenas de nostalgia. Un corte de avance progresivo, distinto al resto, sobresaliente.

La última de tres canciones seguidas de duración inferior a los 2 minutos cada una, “Apple Cider, I Don”t Mind”, abre la lata para dar paso a los tres últimos cortes del álbum, y probablemente los tres mejores. Esta primera consiste en un canto a la confianza en las relaciones. Brendan mira hacia el pasado con nostalgia en busca de qué falló o quién tuvo la culpa. Emo del bueno en estado puro.

Después del ritmo pegadizo de “What If…” llega el verdadero MVP de este trabajo, “Just Another Face”. Cualquier persona que haya sufrido depresión o la haya vivido de cerca en algún ser querido se verá inevitablemente conmovido por la letra. Brendan se abre completamente y nos habla de sus sentimientos, seguramente durante la grabación del disco, ya que le diagnosticaron una depresión maníaco-depresiva.

Still I can feel the need to change me from the inside, but I can”t let anyone know just yet.

Un grito de desesperación en el que Brendan nos cuenta con extrema crudeza los síntomas de su enfermedad mental, con un estribillo desgarrador envuelto en guitarras distorsionadas.

Holy Ghost es un gran ejemplo de cómo debe ser un buen disco de Emo. Sencillo, corto, fácil de escuchar y crudo. Un ejercicio de auto-definición ejecutado con suma precisión.

Género: Emo / Indie Rock

Valoración personal: ★★★★☆  (8/10)

Cortes favoritos: “Just Another Face”, “Note to Self”, “Apple Cider, I Don”t Mind”, “Hiding”, “What If…”, “Wedding Singer”, “Everyday”, “Coding These To Lukens”

 

13. Aesop Rock – The Impossible Kid (Rhymesayers Entertainment)

aseop-rock-the-impossible-kidEl mítico rapero de la costa este, Aesop Rock, vuelve tras 4 años con un nuevo trabajo, The Impossible Kid. Mi mayor problema con este disco es su clara irregularidad. Se trata de una montaña rusa de temazos camuflados entre otros cortes más mediocres, por lo que estos segundos pasan muy desapercibidos. La otra cara de la moneda es que los temas que son buenos, son muy buenos. Es el caso de la temprana y genial “Rings”, segundo corte del disco.

Aesop Rock vuelve a traernos un hip hop de exquisita calidad, con beats potentes y profundos al más puro estilo Boom Bap. Las letras vuelven a tener un carácter abstracto, como es costumbre en los trabajos del neoyorquino. Además, como ya lo fue en el brillante Labor Days (2001, Definitive Jux), el flow de Aesop vuelve a ser un factor a destacar en este trabajo.

Como decíamos, el LP se desarrolla entre altibajos, escondiendo joyas como “Supercell”, con una producción bastante atmosférica y una bassline pegajosa. Ocurre lo mismo con “Lazy Eye”, hacia el final del disco, donde el bajo vuelve a ser el elemento a destacar, siempre acompañado de la gran versatilidad lírica y el flow de Aesop Rock.

Afortunadamente, la segunda mitad del disco es bastante más regular que la primera. Concretamente, los dos últimos cortes elegidos para concluir el álbum son un claro acierto. La oscura y sinuosa “Water Tower” da paso a “Molecules”, que abre con un sintetizador que podríamos encontrar perfectamente en el disco de Death Grips del que hablábamos al inicio del artículo. Sin duda una auténtica bomba con la que cerrar un álbum bastante irregular, pero con toneladas de calidad compositiva entre sus cortes.

Género: Hip Hop Abstracto

Valoración personal: ★★★★☆  (8.5/10)

Cortes favoritos: “Rings”, “Molecules”, “Lazy Eye”, “Supercell”, “Water Tower”, “Rabies”, “Shrunk”, “TUFF”

 

12. Car Seat Headrest – Teens of Denial (Matador Records)

52315-teens-of-denialCuando pienso en este disco tiendo a establecer un inevitable paralelismo con la serie Game of Thrones. Y no es que el disco hable de dragones y caminantes blancos, sino que con ambos he tenido la misma situación, que es la siguiente. Cuando se habla mucho y/o muy bien de algo, el hype suele hacer que pierda todo interés en ese algo. La pereza me invade y suelo evitarlo a toda costa. Así me ocurrió con Game of Thrones… hasta que me dio por empezar a verla. Entonces comprendí por qué todo ese hype y por qué tanto hablar de ella. Y, efectivamente, así paso también con este álbum.

Teens of Denial es el segundo LP de Car Seat Headrest (nombre artístico del estadounidense Will Barnes) en la prestigiosa discográfica Matador Records. Y, tal y como decía, me llevé una enorme sorpresa con él. Esperaba el típico disco de Indie Rock estándar pitchfork-friendly con poco que ofrecer, pero nada más lejos de la realidad.

Teens of Denial es un excelente ejercicio de guitarrazos al más puro estilo americano, en el que es más que obvia la influencia de bandas como Built to Spill, Pavement, Modest Mouse, The Strokes… De hecho, en ocasiones cuesta saber si es Will el que canta o el propio Julian Casablancas. Algo que no me hace especial gracia, pero que es soportable. Es el caso de la maravillosa “Destroyed By Hippie Powers”, en la que tanto las guitarras de los versos como las vocales de Will durante todo el corte son reflejo de la mejor faceta de los primeros Strokes.

Pero para mí es en los cortes de mayor duración donde brilla realmente este Teens of Denial. Es el caso de “Vincent”, que en cierto modo me recuerda a lo que hicieron los canadienses Ought en 2014 con su álbum debut. También es el caso de la divertida “Cosmic Hero”, corte con aroma a Modest Mouse que no deja de progresar desde que empieza hasta que acaba con una catarsis guitarrera como Dios manda. Un último ejemplo sería la majestuosa “The Ballad of the Costa Concordia”, el corte más largo del disco y, quizá por eso o quizá por su exquisita progresión instrumental, intensidad vocal, variedad de instrumentos y cambios de tempo, mi favorita de todo el LP.

En definitiva, Car Seat Headrest no nos trae nada nuevo con este Teens of Denial, de hecho se compone de sonidos “reciclados” prácticamente en su integridad, pero se trata de una escucha divertida, quizá algo larga, pero llena de buenas ideas y de composiciones, cuanto menos, inteligentes. Veremos qué nos trae este proyecto de Will Barnes en un futuro próximo.

Género: Indie Rock

Valoración personal: ★★★★☆  (8.5/10)

Cortes favoritos: “The Ballad of the Costa Concordia”, “Vincent”, “Cosmic Hero”, “Fill In The Blank”, “1937 State Park”, “Destroyed By Hippie Powers”, “Connect the Dots (The Saga of Frank Sinatra)”

 

11. David Bowie† – ★ [Blackstar] (Columbia Records)

Bowie BlackstarEl 10 de enero de este mismo año el mundo entero (pero, sobre todo, el mundo de la música) se estremecía con una terrible noticia: David Bowie fallecía debido a un cáncer de hígado. Recuerdo perfectamente ese día y creo que lo recordaré toda mi vida. Nunca he sido un die-hard fan de Bowie, ni muchísimo menos, pero a cualquier persona remotamente cercana al mundo de la música, aquella horrible noticia le sentaba como una patada en la entrepierna. No obstante, dos días antes del día de su muerte, se publicaba de forma oficial (yo ya lo había podido escuchar hacía días debido a una filtración) el que sería el álbum de despedida de David Bowie: ★ [Blackstar].

Como he comentado, nunca he sido un fan devoto de Bowie, pero acabábamos de empezar el año y por tanto era de los primeros discos que veían la luz. Por aquel entonces yo estaba en casa de mi pareja pasando la Nochevieja, me había quedado solo en la habitación y dije “por qué no”, y me dispuse a darle una escucha. Al acabar, solo me salió pensar “por qué no le habré hecho más caso a este hombre antes”. Me gustó mucho. Quizá no tanto como parece haber gustado a todo el mundo tras la muerte de Bowie, seamos sinceros, pero me pareció un discazo con todas las letras, y se mantuvo como mi favorito del año durante varios meses.

El álbum es una mezcla impecable de rock, jazz, electrónica y elementos progresivos (sobre todo en el corte homónimo y primero del disco, “Blackstar”). En “Lazarus”, para mí el corte estrella del disco, también se nota una influencia del post-punk ochentero (algunos incluso comparan la línea de bajo de la intro con la de “She’s Lost Control”, mítica canción de Joy Division), así como en “Girl Loves Me”, otro de mis momentos favoritos del disco.

El gran David Bowie se despedía del mundo entero dejándonos esta joya antes de marcharse. Un álbum excelente de Art Rock bañado en un mar de elementos de jazz de elevadísima calidad. Una obra de arte que cobró muchísimo más sentido cuando se conoció la terrible noticia. Por ejemplo, la letra de “Lazarus” puede interpretarse como una despedida de Bowie, que ya conocía su inevitable destino pero no lo hizo público de ninguna manera hasta el momento de su muerte.

Look up here, I”m in heaven. I”ve got scars that can”t be seen.

Sin duda, un maravilloso álbum que pasará a la historia, de un maravilloso artista que ya forma parte de la historia.

★ DESCANSA EN PAZ 

Género: Jazz Rock

Valoración personal: ★★★★☆  (8.5/10)

Cortes favoritos: “Lazarus”, “Blackstar”, “Girl Loves Me”, “Sue (Or In a Season of Crime)”

Os recordamos que estos son nuestros álbumes favoritos en El Ukelele y por tanto, los que más nos han gustado, como opinión personal. No pretendemos insinuar que los álbumes de los que se va a hablar en estos artículos sean indiscutiblemente los mejores, ni mucho menos, sino intentar exponer nuestros pensamientos acerca de ellos y si, además, conseguimos que tú, querido lector, descubras aquí a tu nuevo grupo favorito (nunca se sabe), ¡mejor que mejor!

10. Anohni – Hopelessness (Rough Trade Records)

a1895762218_10Hopelessness es el primer disco en solitario de Anohni, el nuevo pseudónimo de Antony Hegarty, cantante y líder de la banda Antony and the Johnsons. El álbum ha sido producido por la propia cantante, con la ayuda de Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke.

El trabajo de la británica se presenta como un ejercicio de pop electrónico envuelto en las siempre magníficas interpretaciones vocales de Anohni. Como era de esperar, es la voz la que pone los cimientos del álbum, con melodías de la calidad a la que nos tiene acostumbrados la artista inglesa. No obstante, es la producción del álbum la que lo eleva al nivel en el que se encuentra. Además, las letras del disco, claramente llenas de crítica y afán de concienciar en terrenos como el calentamiento global, la pena de muerte, la política de Obama, la guerra, etc, dotan al álbum de un potente mensaje lanzado de forma directa.

El corte con el que se abre el disco, “Drone Bomb Me” sirve como un buen resumen de lo que Hopelessness está por ofrecer. Encontramos una producción, como decíamos, generalmente electrónica, con percusiones agresivas, como es el caso del single “4 Degrees”. También se nos muestra una faceta mucho más experimental, como es el caso de la extraña aunque genial “Obama”, con una producción atmosférica que se mueve entre lo oscuro y lo bailable. Por último, tras la inofensiva “Why Did You Separate Me From The Earth?”, el disco encara su tramo final con una fuerza y calidad increíbles. En primer lugar, “Crisis” nos habla de bombardeos con drones y de cortar cabezas de inocentes en televisión (clara referencia al terrorismo de ISIS), con una instrumental sutil y atmosférica de una belleza impresionante. De nuevo los sintetizadores abren paso al corte homónimo, “Hopelessness”, en el que la cantante traza un paralelismo entre un virus y cómo la humanidad está acabando con su propio planeta sin importarle demasiado.

I don”t care about me, I feel the animals and the trees they got nowhere to go. I don”t care much about you, I don”t give a shit what happens to you. Now we blew it all away.

Finalmente, Hopelessness se despide con “Marrow”, que contiene una de las melodías vocales más bonitas y pegadizas de todo el disco. Además, Anohni continúa con las metáforas a modo de crítica. En este caso habla de la Tierra como si fuera el cuerpo de una mujer enferma que es explotada por una humanidad globalmente americanizada. Así, Anohni nos dice adiós y nos deja con ganas de más. Esperemos que no tarde mucho en darle un sucesor a este maravilloso Hopelessness.

Género: Art Pop

Valoración personal: ★★★★☆  (8.5/10)

Cortes favoritos: “4 Degrees”, “Drone Bomb Me”, “Obama”, “Hopelessness”, “Crisis”, “Marrow”, “I Don”t Love You Anymore”

 

9. Mitski – Puberty 2 (Dead Oceans)

51364-puberty-2Es una pava que pensaba que iba a ser otra tonta con guitarra pero OMG“. Así es como me vendió el disco el amigo que me lo recomendó. Yo no conocía de nada a la joven japonesa, pero me apunté el nombre del disco de todos modos. Unas cuantas semanas más tarde finalmente lo escuché y, efectivamente, OMG.

Vamos a quitárnoslo de encima cuanto antes y así podemos pasar a otra cosa: sí, se parece a St. Vincent. No, no es una copia barata de St. Vincent.

Y es que es así, Puberty 2 tiene algo. Es una demostración de que, en muchas ocasiones, menos es más. Mitski elabora buenos temas partiendo de ideas sencillas. Es el caso de “Fireworks”, en la que con un par de acordes, Mitski consigue crear una atmósfera de tensión progresiva que parece que va a estallar en cualquier momento, pero que no lo hace. Del mismo modo arranca el single “Your Best American Girl”, con unas pocas notas en una guitarra acústica, pero en este caso sí encontramos la explosión que faltaba en el anterior corte. Aquí Mitski nos regala un estribillo potentísimo, con guitarrazos al más puro estilo noise y unas voces distorsionadas que completan uno de los mejores momentos del disco. No tiene la misma suerte “My Body’s Made of Crushed Little Stars”, en la que una guitarra con una distorsión no muy acertada acompañada de una guitarra acústica y las vocales de Mitski también distorsionadas no son suficientes elementos para conseguir que el tema despegue, y se queda como nada más que un obstáculo en el transcurso del disco.

Tras la popera y agradable “Thursday Girl” y la ruidosa y breve “A Loving Feeling”, llega lo que para mí es el mejor momento de todo el disco: “Crack Baby”. Con una melodía vocal que, como decíamos al principio, recuerda inevitablemente a las de St. Vincent, el tema se desarrolla con una caja de ritmos a modo de base a la que se unen una serie de sintetizadores que completan la atmósfera perfecta para un tema que nos habla de la felicidad y la tristeza y de cómo es imposible tener una sin la otra.

Así es precisamente como se desarrolla este brillante y entretenido Puberty 2, con una de cal y otra de arena; una de pop y otra de ruido. Sin duda uno de los trabajos más interesantes de este año en el panorama indie.

Género: Indie Rock / Noise Pop

Valoración personal: ★★★★☆  (8.5/10)

Cortes favoritos: “Crack Baby”, “Your Best American Girl”, “Happy”, “Fireworks”, “I Bet on Losing Dogs”, “Thursday Girl”

 

8. Xiu Xiu – Plays the Music of Twin Peaks (Polyvinyl / Bella Union)

xiu-xiu-plays-twin-peaks-500x500La banda experimental de California, Xiu Xiu, nos trae un conjunto de versiones de la banda sonora original de la serie Twin Peaks, de David Lynch. Se trata de un trabajo de larga duración, rozando los 70 minutos, en el que la banda se muestra más experimental que nunca, jugueteando con el ambient más oscuro o incluso con el drone.

Sería contraproducente hablar de este disco tema por tema, ya que podría considerarse que prácticamente el único corte que tiene estructura de canción como tal sería “Falling”. Así pues, se trata de una escucha que cobra sentido pleno cuando se escucha de principio a fin, como un único bloque musical propiamente dicho. De este modo, los californianos consiguen dotar a la banda sonora de Twin Peaks de un nuevo color.

Considero que en este disco Xiu Xiu se encontraban frente a un reto, ya que la banda sonora original es suficientemente buena como para poder considerar una locura tratar de versionarla. No obstante, los de San José nos regalan un conjunto de excelentes canciones oscuras, experimentales, ambientales… que te llevan a un lugar muy lejano durante los más de 68 minutos que dura el álbum, los cuales, siendo realistas, parecen muchos menos que 68. En un abrir y cerrar de ojos el disco termina y no te has dado ni cuenta. En ese momento, solo se te ocurre hacer una cosa: volver a darle al play. Reto más que superado.

Es por esto que considero este álbum como uno de los mejores trabajos de esta primera mitad de 2016 y, sin duda, el ejercicio de ambient más acertado. Además, es para mí uno de los momentos más brillantes de toda la carrera de estos Xiu Xiu, los cuales estoy seguro de que sorprenderán a más de uno con el próximo trabajo que se traigan bajo el brazo.

Género: Experimental / Ambient

Valoración personal: ★★★★★  (9/10)

Cortes favoritos: todo el trabajo excepto quizá “Nightsea Wind” y “Harold’s Theme”.

7. Niechęć – Niechęć (Wytwórnia Krajowa)

a1895776799_10500Niechęć son una banda originaria de Varsovia, Polonia, y su nuevo trabajo ha sido, sin ninguna duda, mi mayor sorpresa musical de lo que llevamos de año.

Se trata de un grupo completamente instrumental, con el jazz como eje central de su música. Así pues, encontramos saxofón y walking bass por doquier. Pero no solo eso. Los elementos de jazz se ven fusionados con otros elementos como son las estructuras típicas del rock progresivo, con riffs incluidos, claro. Además, en este trabajo homónimo de Niechęć encontramos unos solos de sintetizador vertiginosos, a los que normalmente acompañan las impecables líneas de bajo de Maciej Szczepański.

El primer corte del disco, “Koniec” sirve como un magnífico resumen de todo el trabajo. Nada más comenzar nos damos de bruces con el saxofón de Maciej Zwierzchowski, acompañado por una atmósfera oscura y unas teclas de piano envueltas en reverb. Y no es hasta pasados los 3 minutos de canción cuando estalla el riff principal, jugando con los cambios de intensidad para luego dar paso a la maravillosa línea de bajo a la que se unirá un solo de teclado que tiene toda la pinta de ser una improvisación en toda regla. En “Rajza”, el segundo corte del disco, la progresión tiene un papel menos protagonista, pero aquí los polacos juegan a la perfección con la repetición de riffs y estructuras, consiguiendo elaborar un tema breve pero muy interesante.

Otro de los elementos con el que juegan Niechęć son las atmósferas, como es el caso de la etérea “Echotony” o la impresionante “Trzeba to zrobic”, que cierra el disco. Esta última es una colección de riffs e improvisaciones que se suceden de forma increíblemente cohesiva durante casi 10 minutos. Pura magia.

Pero se nota que es en el jazz donde los polacos se sienten verdaderamente cómodos. Los cortes más fieles al género los encontramos en la segunda mitad del álbum, como por ejemplo la brillante y progresiva “Krew”, uno de mis cortes favoritos de todo el trabajo.

Como decía al principio, Niechęć han sido mi mayor descubrimiento de 2016, y su disco homónimo es un ejercicio de Jazz Fusion único en el que los polacos muestran una frescura y una soltura en sus instrumentos que no es fácil de encontrar hoy en día. Habrá que tener a estos muchachos en el punto de mira.

Género: Jazz Fusion

Valoración personal: ★★★★★  (9/10)

Cortes favoritos: “Koniec”, “Krew”, “Rajza”, “Widzenie”, “Atak”, “Trezba to zrobic”

 

6. White Lung – Paradise (Domino)

50577-paradiseLlegamos al disco conflictivo de la entrega. Voy a ser claro con esto: ¿qué maldito problema tiene la gente con que los grupos cambien su sonido? ¿Qué más da que hagan X o hagan Y si lo que hacen sigue siendo música de calidad? ¿Qué habría pasado si Radiohead nunca hubiesen abandonado el mediocre sonido del Pablo Honey? En fin…

White Lung son un grupo canadiense de punk rock, y Paradise es su cuarto álbum de estudio. En él, los canadienses dejan atrás el sonido agresivo post-hardcore de su primeros trabajos, tal y como ya venían avisando con su anterior álbum, Deep Fantasy (Domino, 2014). Ahora encontramos un sonido mucho más suave, llegando a encontrar varios estribillos pegadizos a lo largo del disco. Y aquí viene el conflicto. Resulta que a los die-hard fans de White Lung no les ha hecho mucha gracia que estos se “popericen”, ya que al parecer ser pegadizo es algo malo. Pues yo no puedo estar más en desacuerdo.

“Dead Weight”, el corte que abre el trabajo, es uno de los temas más interesantes de punk del año, en el que se condensan la rabia y la esencia de White Lung en 2 minutos y medio. A esta le sigue “Narcoleptic”, mi corte favorito del disco, con uno de los versos más pegadizos y el que para mí es el mejor riff de 2016. ¿Qué problema hay con que White Lung ya no tengan la garra que tenían en 2010 si siguen componiendo riffs como este? Yo creo que ninguno. Otro gran ejemplo de esto mismo es la cruda y potente “Demented”, llena de distorsión y rabia que contrastan con la voz melódica y dulce de Mish Way-Barber.

Pasado el ecuador de disco, llegamos a otro momento conflictivo, el single “Hungry” (en el videoclip de la cual, por cierto, aparece George Clarke, cantante de Deafheaven, como dato curioso). Se trata de un corte más bien suave, con una melodía agradable pero con cierto grado de agresividad. Pero es el estribillo la verdadera joya del tema. Un estribillo pegadizo hasta más no poder que se quedará sonando en tu cabeza durante días y semanas. Un pedazo de single como mandan los cánones.

Tras dos de los momentos más oscuros del disco pero sin duda de los más interesantes también (la potente y pegadiza “I Beg You” y la ruidosa “Vegas”), el disco termina con el corte homónimo del disco. Así es como White Lung acostumbran a hacerlo: breve pero intenso. El disco termina y te deja con una sensación de vacío que solo puedes rellenar volviendo a escuchar el magnífico trabajo otra vez… y otra… y otra… hasta que pierdes la cuenta.

Que le den a los haters. Que le den a los puristas. Que le den al “true punk“. Esto es White Lung, y es White Lung haciendo un gran disco… otra vez. Disfruten y dejen disfrutar.

Género: Punk rock

Valoración personal: ★★★★★  (9/10)

Cortes favoritos: “Narcoleptic”, “Kiss Me When I Bleed”, “Vegas”, “I Beg You”, “Hungry”, “Sister”, “Demented”

Os recordamos que estos son nuestros álbumes favoritos en El Ukelele y por tanto, los que más nos han gustado, como opinión personal. No pretendemos insinuar que los álbumes de los que se va a hablar en estos artículos sean indiscutiblemente los mejores, ni mucho menos, sino intentar exponer nuestros pensamientos acerca de ellos y si, además, conseguimos que tú, querido lector, descubras aquí a tu nuevo grupo favorito (nunca se sabe), ¡mejor que mejor!

5. Amnesia Scanner – AS EP (Young Turks)

qoZuxHiPara el quinto puesto me he tomado la libertad de hacer una pequeña trampa, ya que AS no es un LP, sino un EP. Amnesia Scanner son un dúo de Berlín, y en este nuevo trabajo nos traen un conjunto de 6 cortes en los que combinan el Glitch Hop con una gran variedad de géneros. En concreto, encontramos influencias de Trap, UK Bass e incluso Grime.

El EP se compone de una colección de sonidos predominantemente oscuros, con bases rítmicas potentes y graves acompañadas de arreglos electrónicos y sonidos que bien podríamos encontrar en algún trabajo de IDM. Además, todo está bañado en un agresivo sonido industrial que recuerda a los mejores momentos de los últimos trabajos de Oneohtrix Point Never. No obstante, he de decir que todo eso son meras aproximaciones, ya que intentar describir el sonido de Amnesia Scanner es entrar en un jardín que no está al alcance de cualquiera. Es una música tan difícil de describir como fácil de sentir. Y digo sentir en lugar de disfrutar porque a veces la música de AS te envuelve hasta el punto de hacerte sentir incómodo, de agobiarte, y creo que ahí es precisamente donde reside lo interesante del trabajo. Te invito a que te tomes un descanso antes de continuar con el siguiente puesto y escuches este EP para poder comprender a qué me refiero.

Por desgracia, el trabajo no se extiende más allá de los escasos 21 minutos de duración. Sin embargo, son más que suficientes para dejar claro que los de Berlín saben lo que hacen cuando se trata de música electrónica. Si disfrutas de los trabajos de artistas como Oneohtrix Point Never o Burial, sin duda este EP es para ti.

Género: Electrónica / Glitch Hop

Valoración personal: ★★★★★  (9/10)

Cortes favoritos: todos menos quizá “AS Wood Gas”

4. Kendrick Lamar – untitled unmastered. (Aftermath Entertainment)

kendrick-lamar-untitled-unmasteredEl rey del hip hop, Kendrick Lamar, sorprendió en marzo de este mismo año con un misterioso nuevo trabajo, lo cual era de extrañar, ya que hacía menos de un año que el de Compton había publicado su mundialmente aclamado por la crítica To Pimp a Butterfly (Aftermath Entertainment / Top Dawg, 2015), ganador del Premio Grammy al Mejor Álbum de rap. Al poco tiempo se conoció que este nuevo untitled unmastered. se componía de los cortes de las sesiones de To Pimp a Butterfly que no acabaron teniendo cabida en el disco. Es curioso que un álbum compuesto de las “sobras” de otro álbum se consolide como uno de los trabajos más interesantes del año, y uno de los mejores para una gran parte de la crítica especializada. Curioso, pero cierto.

Curiosamente también, el primer corte del trabajo (que no tiene nombre, ya que están titulados “untitled 1”, “untitled 2″… acompañados de una fecha por cada corte) está estrechamente conectado con el último corte de To Pimp a Butterfly, “Mortal Man”, en el que Kendrick Lamar emula una supuesta conversación con el ya fallecido Tupac Shakur, en la que este explica su metáfora de cómo la tierra se abriría para tragarse a los pecadores. Es esto mismo lo que Kendrick Lamar explica en sus versos, acompañados de una base instrumental de Jazz, tan versátiles como en todo a lo que nos tiene acostumbrados el californiano.

En el segundo corte, manteniendo la instrumental de Jazz pero incorporando ahora un intenso sabor a Trap con sus rolling hi-hats, Kendrick nos habla de su conflicto interno al tener que compaginar su fama mundial como un artista internacional con sus raíces en Compton, donde sus amigos y familiares aún viven la vida del ghetto. Un corte en el que Kendrick nos vuelve a demostrar su gran versatilidad, combinando a la perfección jazz y trap en un tema con un flow que asusta. El Trap vuelve en “untitled 7”, cuya primera mitad (titulada “levitate” más adelante por el propio Kendrick al publicarla como single) contiene los minutos favoritos de un servidor de entre todo el trabajo. Esta vez no hay instrumental de Jazz, pero encontramos un Kendrick escupiendo barras con más flow que nunca. El caso contrario sería “untitled 5”, otro de mis cortes favoritos, en el que la instrumental es puro jazz y cuenta con la colaboración de Anna Wise y Jay Rock.

Por una parte me alegro de la publicación de este trabajo, ya que es, como decía al principio, uno de los más interesantes del año. No obstante, me habría gustado tener una versión mastered, ya que muchos de los temas habrían cobrado mucho más sentido a nivel de sonido y producción. Pero esto es lo que hay y así es como Kendrick Lamar lo quiso. A caballo regalado no le mires el dentado.

Género: West Coast Hip Hop / Jazz Rap

Valoración personal: ★★★★★  (9/10)

Cortes favoritos: “untitled 7 | levitate”, “untitled 5”, “untitled 2”, “untitled 6”, “untitled 8”

3. Denzel Curry – Imperial (C9)

artworks-000150260639-uuaivv-t500x500Denzel Curry es uno de esos artistas que te hace replantearte qué estás haciendo con tu vida. Y es que el rapero originario de Florida tiene nada más y nada menos que 21 años. En marzo de este año y sin previo aviso, publicó Imperial, su segundo álbum de estudio, y ha resultado ser una enorme sorpresa para muchos.

Imperial comienza con una declaración de intenciones titulada “ULT”. En este primer corte del álbum, Curry nos regala una de las mejores bases de Trap que se han producido en los últimos años. El beat es potente, los rolling hi-hats, por supuesto, están ahí, y la producción es excelente. A esta brillante instrumental se le suman las barras de Curry, con un flow especialmente agresivo y rápido. Además, el estribillo es una de las partes más pegadizas de todo el trabajo.

Y no baja el nivel el estadounidense, “Gook” mantiene la instrumental oscura y punzante junto con la agresividad en las barras de Curry, demostrando que la espectacular producción de “ULT” no era casualidad. Pero no es hasta que llega “Sick And Tired” cuando la agresividad en el flow de Denzel Curry alcanza el culmen de Imperial, de nuevo con un beat potente y un estribillo pegadizo. Definitivamente, la fórmula funciona. No obstante, Curry parece estancarse un poco en la monotonía con el paso de los cortes a lo largo del trabajo, faltándole algo de versatilidad en el flow, algo que intuyo que es cosa de la inexperiencia propia de un joven de 21 años.

Tras una inofensiva colaboración por parte de Rick Ross en “Knotty Head” y tras caer en el cliché de los estereotipos racistas en “Narcotics”, la segunda mitad del trabajo se muestra menos agresiva, pasando los temas a tener un sabor mucho más personal e introspectivo. Es el caso de “Pure Enough”, el gran grower del disco. Empecé odiando este corte, pero tras repasar la letra y entender la canción como parte de un intenso ejercicio de auto-reflexión, se ha convertido en uno de mis favoritos, y, sin duda, una pieza más que clave de un trabajo tan personal como lo es Imperial.

Si un Denzel Curry de 21 años recién cumplidos es capaz de sacar a la luz un trabajo como Imperial, me asusta pensar con qué puede sorprendernos el de Florida en un par de años. Yo, sin duda, voy a estar muy pendiente.

Género: Trap Rap

Valoración personal: ★★★★★  (9/10)

Cortes favoritos: “ULT”, “Sick And Tired”, “Gook”, “This Life”, “If Tomorrow’s Not Here”, “Pure Enough”

2. Radiohead – A Moon Shaped Pool (XL Recordings)

radiohead-amsp16500pxRadiohead son… bueno, creo que a estas alturas Radiohead ya no necesitan presentación. A Moon Shaped Pool es el esperado, esperado, esperado, esperadísimo sucesor del controvertido The King of Limbs (XL Recordings, 2011). El trabajo de los ingleses supone, sin duda alguna, un gran paso adelante respecto a su predecesor, que dividió la opinión de la crítica especializada y, sobre todo, de los fans de la banda, generando opiniones mayormente negativas.

La campaña que precedió a la publicación del trabajo fue, cuanto menos, curiosa, ya que eliminaron cualquier rastro de la banda en internet: su Twitter quedó sin tuits, su página web quedó en blanco… algo estaba pasando. Al poco tiempo, se publicó el primer single del disco, “Burn The Witch”, junto con su videoclip oficial. Esta se convertiría en el primer corte del disco. Una fusión acertada de cuerdas, electrónica y sutileza.

El segundo adelanto que se nos enseñó fue “Daydreaming”, también junto con su curioso videoclip rodeado de teorías. La canción recupera algo de lo etéreo de la era Kid A, salvando las distancias. Un corte lento, largo y devastador en el que Thom Yorke nos habla de cómo “los soñadores nunca aprenden”, en unos versos que probablemente hagan referencia a su reciente divorcio.

Siguiendo con el orden alfabético de la tracklist (no sé cómo lo hicieron, pero pese a estar los cortes ordenados alfabéticamente, el álbum goza de una brillante cohesión), “Decks Dark” mantiene la sutileza de los anteriores cortes, pero con un sabor mucho más In Rainbows. Uno de mis cortes favoritos del disco, y otro de los cortes más personales por parte de Thom Yorke.

Así se desarrolla este alfabético A Moon Shaped Pool, brillando en momentos como la profundamente electrónica “Ful Stop”, probablemente el mejor corte de todo el trabajo. Pese a ser un tema que ya habíamos podido disfrutar en anteriores directos de Radiohead, la versión de estudio le hace bastante justicia. No es el caso de “Identikit”, cuya versión en directo tiene una crudeza y dinamismo que se ven algo desgastados en la versión de estudio (que sigue siendo maravillosa, no me malinterpretéis).

Incluso los momentos más discretos del trabajo, como la acústica “Desert Island Disk” o la electrónica “Tinker Tailor Soldier Sailor Rich Man Poor Man Beggar Man Thief” contribuyen a crear una atmósfera única y bella aunque compleja que envuelve todo este trabajo, para finalmente terminar con la ya conocida por todos “True Love Waits”, ahora con un nuevo aroma al haber sido transportada al piano (recordemos que anteriormente era interpretada con la guitarra).

Radiohead han vuelto a ponerse en forma con este A Moon Shaped Pool tras el tropezón que supuso para muchos The King of Limbs. Pese a tratarse de un álbum compuesto mayormente por canciones “recicladas”, goza de una frescura que solo podría salir de un grupo como Radiohead. Ahora bien, no es un álbum sencillo, hay que tener paciencia. Hay que darle muchas escuchas y dejar que el álbum crezca en ti y plante sus semillas en tu alma. Pero, una vez ocurra esto, no te arrepentirás.

Género: Art Rock

Valoración personal: ★★★★★  (9.5/10)

Cortes favoritos: “Ful Stop”, “Daydreaming”, “Burn The Witch”, “Decks Dark”, “Identikit”, “Present Tense”, “True Love Waits”

1. Swans – The Glowing Man (Young God Records)

360x360_01-1Y, finalmente, en la cima de este top que hemos ido desarrollando a lo largo de cuatro entregas, tenemos a Swans, la banda de rock experimental formada en 1982 por el actual líder y único miembro fijo de la banda desde su formación, Michael Gira.

En 1997, la banda fue disuelta por el propio Gira, para su reciente reunión en 2010, con algunos miembros de la formación original y otros nuevos, como el excelente Chris Pravdica, que se ha encargado del bajo desde entonces. El sonido de Swans, como es normal, ha evolucionado mucho, pero siempre se ha sostenido sobre el pilar del ruido y lo experimental. Concretamente, el sonido de la nueva formación de Swans bebe mucho del post-rock, con composiciones largas (los cortes más destacables de cada álbum suelen superar los 20 minutos), repetitivas y, sobre todo, como decíamos, ruidosas, pero también atmosféricas. Así pues, el nuevo trabajo de la banda, The Glowing Man, es, según dijo Michael Gira, el último de esta nueva formación, precedido por My Father Will Guide Me up a Rope to the Sky (2010) y los espectaculares The Seer (2012) y To Be Kind (2014) que representan, sin duda, dos de los trabajos musicales más destacables en lo que llevamos de década.

Con este nuevo The Glowing Man, el último álbum de esta impecable etapa de la carrera de Swans, los estadounidenses no han decepcionado. Sí es cierto que, quizá, le falta algo de esa frescura que rebosaban los riffs de To Be Kind, pero es innegable que los 118 minutos que dura este nuevo LP van a formar parte de los momentos musicales más relevantes no solo de este 2016, sino de la historia de Swans y de la música, con un sonido crudo y atmosférico que no puede dejar indiferente a nadie.

Swans juegan, una vez más, con la repetición de estructuras y riffs hasta la saciedad, transmitiendo al oyente esa sensación de agobio y ansiedad, para finalmente romperla con un estallido de guitarrazos y una cascada de sonidos atmosféricos que te hacen sentir que flotas en el espacio (probablemente en una lluvia de meteoritos). Aquí es donde la producción del trabajo juega un papel fundamental, favoreciendo esta envoltura instrumental que hace que tu cabeza quede al borde del estallido.

Si bien es cierto que Swans no aportan en The Glowing Man nada extraordinariamente nuevo respecto a sus dos predecesores en esta trilogía, el álbum tiene otro sabor. Ahora bien, se necesita estar predispuesto antes de “enfrentarse” a este monstruoso disco, y sobre todo, mucha paciencia. En este trabajo encontramos cortes con intros eternamente largas y etéreas que desembocan, como decíamos, en explosiones de sonidos siempre compuestas por una infinita cantidad de capas densas de instrumentos. Un gran ejemplo de esto es el primer corte del segundo disco del trabajo, la magnífica “Frankie M”, en la que, tras una larga intro de puro drone sinuoso y atmosférico, Gira se saca un crescendo de la manga para romper con el riff principal del corte y repetirlo una y otra vez, siempre con una instrumental creciente que te hace olvidar que llevas 10 minutos escuchando el mismo riff.

En relación a esto último, otro punto importante a comentar respecto a The Glowing Man es que, aunque la mayoría de los cortes que encontramos son extremadamente largos, ninguno de ellos resulta pesado ni aburrido. Las canciones progresan de una forma muy natural y suave, casi sin que te des cuenta. Es decir, no solo encontramos una pasmosa cohesión a lo largo de todo el álbum como conjunto, sino que cada corte individual goza también de una asombrosa forma de transcurrir de forma lógica y, como decíamos, natural.

Por último, me gustaría hacer mención especial a la maravillosa forma en la que está estructurada la tracklist de este trabajo, con los cortes de menor duración (“People Like Us”, “When Will I Return”, “Finally, Peace”) posicionados estratégicamente para oxigenar el transcurso del viaje que supone la escucha de The Glowing Man.

No hay mucho más que pueda decir de esta bestialidad de trabajo sin meterme a comentar en detalle cada uno de los minutos que lo componen, y para eso necesitaría uno o varios artículos… quizá algún día.

En conclusión, cuando te encuentras frente a un álbum que dura nada más y nada menos que 118 minutazos, y sientes que no le falta ni le sobra un solo segundo, sabes que solo puede tratarse de una auténtica obra maestra.

Género: Rock Experimental / Post-Rock

Valoración personal: ★★★★★ (10/10)

Cortes favoritos: ninguno en concreto, es un álbum que tiene sentido pleno cuando se escucha como un conjunto.

Escrito por
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